Cavallo: ¿Quiénes eran los fondos buitres a los que aludió en diciembre de 2001?

A 20 años del "corralito", el exministro de Economía publicó una columna en su blog en la que explicó a quiénes apuntó en la previa de dictar esa medida
Por iProfesional
04/12/2021 - 10,00hs
Cavallo: ¿Quiénes eran los fondos buitres a los que aludió en diciembre de 2001?

A 20 años del "corralito", el exministro de Economía, Domingo Cavallo, publicó una columna en su blog en la que explicó quiénes eran los "fondos buitre" a los que aludió en su discurso de diciembre de 2001.

Y señaló que "el gran lobista" de estos grupos era el extitular de la Unión Industrial Argentina y actual diputado Ignacio De Mendiguren. A continuación, el artículo completo:

"Los fondos buitres a los que culpo de la situación de corrida bancaria y fuerte aumento del riesgo país en el mes previo a la implantación del corralito, no eran ni los tenedores de bonos que los habían comprado porque confiaban en el país y mucho menos los ahorristas que habían depositado sus fondos en los bancos y que, naturalmente, no querían perderlos.

Los fondos buitres eran los que vendían a futuro bonos argentinos que no tenían y que apostaban al default y la devaluación para poder comprarlos fuertemente desvalorizados y así hacer una suculenta ganancia por la diferencia con el precio al que los habían previamente vendido. Esta operación se conoce como "shortear" o "vender en corto" en la jerga financiera, significa vender un activo que no se tiene porque se apuesta a que va a bajar de precio y se va a hacer una ganancia con la diferencia. No es una operación que sea ilegítima y es habitual en los mercados de capitales.

Pero en una situación de crisis financiera y cuando aquellos operadores consiguen socios internos que también se beneficiarían del default y la devaluación y políticos "idiotas útiles" que no entienden que el default y la devaluación van a producir un fuerte perjuicio a toda la población, los "sorteadores" son buitres, porque esperan beneficiarse de la pérdida de los ahorristas, de los legítimos tenedores de bonos y de los trabajadores y jubilados.

Algunos de los lectores del post que publiqué ayer creyeron que yo aludí a los fondos buitres en el mismo sentido que lo hicieron y siguen haciéndolo los kirchneristas. Eso no es correcto. Lamentablemente, varios años después, el kirchnerismo llamó fondos buitres a los tenedores de bonos que no quisieron aceptar las condiciones leoninas que les propusieron en los canjes del 2005 y del 2010 e iniciaron legítimos reclamos judiciales ante los tribunales de los Estados Unidos. Los verdaderos fondos buitres no se quedaron con los bonos defaulteados. Por el contrario, los habían vendido sin tenerlos e hicieron su gran ganancia entregando al vencimiento de esas ventas los bonos defaulteados que compraron a precio vil.

Quienes estaban fuertemente endeudados en dólares y bregaban por la pesificación y la fuerte devaluación para licuar sus pasivos, tenían el mismo interés que los fondos buitres. Se iban a beneficiar con el default y la devaluación. El gran lobbista de estos grupos era Ignacio De Mendiguren.

Los idiotas útiles, que quizás sin saberlo, trabajaron en favor de los fondos buitres, fueron los políticos que creyeron que destruyendo la convertibilidad iban a reducir la pobreza y mejorar los salarios reales. También los periodistas que aplaudieron mi renuncia y que echaban la culpa de la crisis a la convertibilidad. Produjeron el efecto contrario. Pero sólo lo advirtieron luego de cometer el gran error de voltear al gobierno de De la Rúa. Por supuesto no lo iban a reconocer y se dedicaron a buscar un chivo expiatorio. Me eligieron a mí y pusieron en marcha una endemoniada campaña de prensa que llegó, incluso, a pedirle a un juez que se estaba por jubilar, que decretara mi detención con la absurda acusación de que yo era responsable de la exportación de armas a Croacia y Ecuador.

Muy pocos argentinos se animaron a defenderme en ese momento. Tuve la suerte que muchas personalidades del exterior, incluidos cinco premios Nobel de economía, publicaron en el New York Times una solicitada que asustó a los funcionarios y a los jueces corruptos, por lo que conseguí la absolución después de estar preso durante 60 días".

La situación al problema actual

El exministro de Economía Domingo Cavallo consideró necesario "permitir que el dólar funcione como moneda" para "ayudar a la economía", a través de un mecanismo de "intermediación financiera", de forma tal de hacer frente a la falta de confianza actual en el peso.

El promotor de la convertibilidad en los años ‘90 se refirió de este modo durante un encuentro virtual organizado por el instituto universitario Eseade, en el que expuso su análisis de la situación cambiaria y las conversaciones que mantiene el país en relación a la deuda externa. En esa oportunidad dialogó con el especialista Alberto Benegas Lynch.

"Permitir que funcione el dólar como moneda es algo que tiene una aplicación práctica hoy en la Argentina y que puede ayudar a que la economía funcione mejor", afirmó en la conferencia, en la que lanzó duras críticas a la emisión monetaria del Gobierno.

Para Cavallo, usar dólares ayudaría al país.
Para Cavallo, usar dólares ayudaría al país.

Cavallo amplió: "Tendrían que dejar que funcione un mercado libre y que sirva el dólar para la intermediación financiera como sucede en Perú y en economías bimonetarias".

El exministro señaló que "un Banco Central no puede crear crédito" y consideró que el crédito es el resultado del "fruto del ahorro y la confianza". Y cargó contra la emisión monetaria. "Un Banco Central emitiendo dinero lo único que hace es recolectar un impuesto subrepticio que es el impuesto inflacionario", agregó.

En su razonamiento, el dinero debe facilitar "los intercambios" y permitir "que la gente pueda mantener sus ahorros en forma líquida" y que, además, "sirvan para financiar inversiones". "No podemos imaginar una economía que no tenga al menos un dinero, que pueda cumplir estos roles", agregó.

Cavallo rescató su experiencia en los ´90 cuando decidió promover la paridad entre la divisa estadounidense y la moneda nacional. "La gente ahorraba en dólares porque sentía que se protegía el ahorro. Mientras que el austral era una moneda que la gente no demandaba. Apenas la recibía se la trataba de sacar comprando dólares o pagando por bienes y servicios", analizó.

De este modo, consignó que la legalización del dólar como moneda en el país y la autorización para que haya intermediación financiera en el país con dólares "logró estabilizar la economía argentina".

"El dólar permitió que la economía se estabilizara y funcionara como otras economías estables del mundo", señaló, aunque aclaró: "Tener una moneda que tenga estabilidad no significa que no va a haber crisis".

Deuda

Cavallo también se refirió a la situación de la deuda externa y recordó la experiencia del país en la crisis de 2001, que coincidió con su último mandato como ministro de Economía en el país.

Cavallo recordó la crisis de 2001.
Cavallo recordó la crisis de 2001.

"La crisis de 2001 fue la típica crisis financiera. Los bancos habían prestado, sobre todo a las provincias, plata que no iban a poder devolver", explicó y añadió: "Cuando los grandes depositantes en los bancos comenzaron a sospechar de la solvencia de algunos iniciaron el retiro de sus depósitos".

En ese sentido, criticó la decisión de Adolfo Rodríguez Saá de declarar el default. "Desdolarizaron la economía de forma forzosa y aplicaron la solución tradicional de pagadiós".

En ese sentido, remató: "No hay forma sencilla de restructurar pasivos, pero se pueden encontrar formas de restructuración ordenada como lo han encontrado en la crisis de subprime en Estados Unidos".

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