El "martes negro" que espera el mercado: ¿avalará el Banco Central una suba de la tasa de interés?

Los bancos y grandes fondos del exterior han comenzado a vender masivamente desde comienzo de este mes las letras indexadas por inflación
Por Carlos Arbia
10/06/2022 - 10,00hs
El "martes negro" que espera el mercado: ¿avalará el Banco Central una suba de la tasa de interés?

El martes habrá una nueva licitación de bonos del Tesoro nacional atados a la inflación. Durante las últimas jornadas, los bancos y los fondos de inversión del exterior comenzaron a desprenderse de esa clase de bonos y generaron preocupación en el mercado. Las razones de esta maniobra son varias.

Los analistas del mercado financiero local y de Wall Street coinciden a afirmar que la reciente suba del riesgo país, que en menos de un mes pasó de 1800 casi 2000 puntos, está relacionada con las dudas políticas que generan las fuertes internas dentro del gobierno, junto a los grandes desequilibrios económicos que cada día se hacen más evidentes.

A eso se suma un escenario externo muy complejo por los problemas que provoca la guerra Rusia- Ucrania, en particular el shock energético internacional y la suba de tasas de interés de corto plazo en Estados Unidos.

El resultado es que los bancos y grandes fondos del exterior han comenzado a vender masivamente desde comienzo de este mes las letras indexadas por inflación emitidas por el Tesoro Nacional.

Todo esto se vio reflejado en la fuerte suba de los dólares financieros donde el dólar contado con liquidez llegó ayer a los 220 pesos evidenciando un aumento de la salida de dólares al exterior.

De acuerdo a la mayoría de los analistas consultados por iProfesional, la principal conclusión es que -al parecer- el gobierno estaría al borde de un colapso de financiamiento en pesos en caso que el mercado se muestre resistente a renovar en los próximos meses esa deuda en moneda nacional de muy corto plazo. No descartan una nueva suba de las tasas de interés, tal como solicitó el ministro de Economía Martín Guzmán al presidente del BCRA Miguel Pesce.

El último aumento de tasas de interés del BCRA se produjo el 12 de mayo pasado luego que el Indec diera a conocer la inflación mensual de abril que llegó al 6,7 % mensual.

En la actualidad la tasa de las Leliq se ubica en el 49 % anual y la de plazo fijo, en el 48 %. Ambas, muy por debajo de la inflación proyectada del 65 por ciento anual.

Guzmán le pidió a Pesce subir las tasas de interés
Guzmán le pidió a Pesce subir las tasas de interés para hacer atractiva la inversión en pesos

Caída de los bonos atados a la inflación: qué puede suceder el martes

La caída de las letras y los bonos indexados en pesos de los últimos días pudo ser frenada ayer por la intervención en el mercado del BCRA y de varios organismos oficiales que salieron a comprar esos títulos luego de las fuertes ventas que venía haciendo el Fondo de Garantía y Sustentabilidad (FGS) de la ANSES en los últimos días.

Con respecto al futuro de esas renovaciones de deuda en pesos hay que mencionar que, en la última colocación de deuda en pesos del Tesoro del mes pasado, solo un 10 % de los inversores compró títulos en pesos que vencen en 2023. Por ese motivo habrá que estar muy atentos con la próxima licitación de títulos en pesos que hará el Tesoro el próximo martes.

En abril, el Tesoro intentó estirar plazos y reducir el porcentaje de bonos CER colocados, ante lo cual el mercado respondió de manera clara y directa, dejando al gobierno sin cubrir la totalidad de los vencimientos por primera vez desde agosto del año pasado" explica un informe de la consultora Invecq. El resultado final de abril fue una participación de bonos atados a la inflación del 50%, cuando en marzo había sido de 75%, dando como resultado una tasa de renovación del 90%, siendo que los meses previos promediaban el 150%.

Luego, en la primera licitación de mayo se intentó un procedimiento similar, pero para evitar repetir los resultados del mes anterior, el Tesoro ofreció a los bancos un bono encajable. Es así que se consiguió colocar un total de $466.000 millones de pesos a tasa fija a 2027, algo difícilmente alcanzable si no fuera por el nuevo incentivo ofrecido.

La inflación genera desconfianza en los inversores
La inflación sin freno genera desconfianza en los inversores

Lo concreto es que desde la última licitación realizada en mayo hasta el presente el panorama muestra que los bonos CER a mayo 2023, junto con bonos a descuento con vencimiento previo a noviembre de este año, el Tesoro logra aumentar nuevamente la tasa de renovación hasta el 108% mensual, acumulando un financiamiento neto positivo en el año de $648.000 millones de pesos.

En relación a los próximos meses, el horizonte no se vislumbra muy distinto. En junio vencerán unos $600.000 millones, y hasta fin de año serán $3.600.000 millones, de los cuales casi el 75% está atado a la inflación. Por ese motivo ante cada una de estas nuevas licitaciones, será de vital importancia que el Tesoro obtenga fondos al menos un 25% por encima de los vencimientos para evitar acudir a la asistencia monetaria del Banco Central.

Dudas por los nuevos vencimientos: malas señales internas y externas

La gran duda es cómo hará el Tesoro en junio para renovar vencimientos tan altos con las malas señales políticas y donde ya se observa que varios candidatos de la oposición ya le están pidiendo al gobierno que solucione el problema del alto endeudamiento en pesos tal como ocurrió en el año 2019 cuando el macrismo tuvo que reestructurar la deuda en pesos antes que asumiera el nuevo gobierno.

Según la opinión del economista jefe de la consultora Quantum, Fernando Baer, la caída de los títulos indexados al CER y la inflación le ponen mucha presión a la licitación del martes próximo porque esos títulos de corto plazo eran las estrellas y los más demandados en las colocaciones de deuda que viene haciendo el Tesoro.

El analista señala que la contracara el endurecimiento de las condiciones financieras con las que se financia el Tesoro indica que probablemente deberá pagar más tasa de interés y deberá diseñar alguna otra combinación para rollear o renovar deuda a más largo plazo.

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La gran duda es cómo hará el Tesoro en junio para renovar vencimientos tan altos con las malas señales políticas

La mayoría de los analistas consultados por iProfesional coincide en que la incertidumbre política no favorece y señalan la última licitación de mayo donde el Tesoro solo consiguió en saldo a favor entre lo que vencía y lo que se renovó de unos 85.000 millones de pesos.

También destaca que en la próxima renovación del martes es muy probable que el Tesoro comience un mes difícil y que no logre renovar toda la deuda que vence este mes.

Mas allá de los números, los analistas describen qué hay un sendero desafiante de vencimientos en los próximos meses y destacan el alto vencimiento de septiembre que llega a 1 billón de pesos. El más abultado del año.

Desde Porfolio Personal señalan que la deuda en pesos indexada por el CER representa el 80 por ciento del total de la deuda soberana en pesos y que más del 55 % de esa deuda está en poder del sector privado y el 45 restante en manos del sector público.

Lo que se observa que la deuda en pesos está muy influenciada por el clima preelectoral que se ha adelantado pero también hay que sumar las dudas por el lado de los desequilibrios fiscales monetarios y cambiarios en particular el fiscal que mostrará el impacto del crecimiento de esa deuda en pesos por los intereses qué hay que pagar para su renovación.

A esto hay que sumarle que el mercado financiero al parecer ha comenzado a descontar el riesgo que genera una futura salida del cepo cambiario luego de las elecciones presidenciales de fines del año próximo.

La estrategia será buscar que el ofrecimiento en pesos evite que los inversores busquen refugiarse en el dólar
La estrategia será buscar que el ofrecimiento en pesos evite que los inversores busquen refugiarse en el dólar

Los bancos e inversores desconfían del Gobierno

Los rumores que comenzaron la semana pasada en el mercado financiero acerca que la mayoría de los bancos empezaron a vender bonos indexados en pesos por la posibilidad que el Gobierno los invite de una forma no tan voluntaria a renovar esa deuda en las próximas licitaciones del Tesoro son cada vez más fuertes.

A eso se suma que algunos fondos de inversión internacionales también estarían reduciendo sus tenencias de esos bonos nominados en pesos.

La gran duda del mercado es cómo seguirá evolucionado la dinámica de esa deuda en pesos en particular la deuda indexada por el CER. Los números sirven para mostrar lo preocupante de la situación y eso explica porque en lo que va del mes esos títulos muestran fuertes caídas.

Hasta diciembre los vencimientos suman unos 3,3 billones de pesos y hasta agosto del 2023 esa suma llega a los 5,6 billones de pesos. Las cifras de acuerdo a la evolución de las nuevas licitaciones indican que podría haber una reestructuración o lo que en el mercado llaman el "efecto Lacunza" en relación a la fuerte reestructuración de la deuda en pesos que realizó antes de las elecciones presidenciales del 2019 el entonces ministro de Mauricio Macri.

Por otra parte, se observa que los títulos Globales en dólares con ley extranjera emitidos en el canje de deuda de septiembre de 2020 muestran una baja promedio del 40 por ciento con respecto a cuando salieron a cotizar.

Por ese motivo el riesgo país medido por el JP Morgan que mide el diferencial de tasas de los Bonos del Tesoro Americano a 10 años con los rendimientos de los bonos argentinos superó los 2000 puntos básicos frente a los 1800 puntos que registraba hace un mes superando el récord de 1900 puntos del 8 de marzo pasado.

El mayor peligro que observan los analistas es un aumento de las tensiones políticas sumado el shock externo que produjo la guerra entre Rusia y Ucrania y la suba de tasas de corto plazo en Estados Unidos que podría profundizar la tendencia de los inversores por títulos indexados por la inflación de muy corto plazo.

Este escenario provocaría una fuerte concentración de vencimientos de deuda antes de las PASO de agosto de 2023. Esto es todo lo contrario de lo que solicita el staff del FMI al gobierno. En particular al ministro de Economía Martín Guzmán quien enfrentará el martes próximo una dura prueba con la primera colocación de deuda en pesos del mes.

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