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El dilema que no da respiro a importadores: ¿les conviene el bono Bopreal o ir al dólar CCL?

La deuda comercial por importaciones en Argentina se generó durante el gobierno de Alberto Fernández y proviene de compras efectuadas, pero no pagadas
22/01/2024 - 18:20hs
El dilema que no da respiro a importadores: ¿les conviene el bono Bopreal o ir al dólar CCL?

La deuda comercial por importaciones en Argentina se generó cuando el gobierno de Alberto Fernández autorizó a empresas a adquirir bienes y servicios de proveedores extranjeros sin habilitar los dólares necesarios para los pagos. Esta deuda asciende a estimados u$s50 mil millones, con retrasos de pago normales de alrededor de u$s26 mil millones. El Banco Central, bajo la gestión de Javier Milei, emitió un bono, "Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (BOPREAL)," destinado a importadores con deudas pendientes.

La deuda comercial proviene de compras ya efectuadas pero no pagadas, generalmente a través de financiamiento del proveedor. En este contexto, el BCRA ofreció a muchos importadores a tomar financiamiento adicional.

El padrón de deuda comercial por importaciones con proveedores extranjeros asciende a 26.000 millones de dólares, distribuidos entre grandes empresas (u$s20.500 millones), empresas medianas (u$s2.800 millones) y pequeñas/microempresas (u$s2.700 millones), según datos de la Secretaría de Comercio. Hasta la fecha, se ha saldado un total de u$s2.900 millones, dejando un monto adeudado neto de u$s23.100 millones. Este registro se implementó para gestionar la deuda comercial privada actualizada.

Qué hizo el Banco Central para empezar a solucionar esto

Para abordar esta problemática, el  22 de diciembre de 2023, el Banco Central, a través del Decreto N° 72/2023, el Poder Ejecutivo Nacional, estableció un mecanismo de pago para permitir a importadores cancelar sus obligaciones impositivas y aduaneras con bonos emitidos entre el 22 de diciembre de 2023 y el 31 de marzo de 2024. Estos bonos podrán transferirse libremente y su uso estará limitado a un total de u$s3.500.000.000.

Simultáneamente, el Banco Central reglamentó la suscripción de Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal) por importadores con deudas hasta el 12 de diciembre de 2023. La primera serie (Bopreal Serie 1) estuvo disponible desde el 26 de diciembre de 2023. Importadores que suscribieron Bopreal hasta el 31 de diciembre de 2023, por al menos el 50% de sus deudas, podían acceder al mercado de cambios desde el 1.° de febrero de 2024 para el pago de deudas comerciales anteriores al 13 de diciembre de 2023. Las ventas o transferencias de Bopreal en moneda extranjera no afectarán el acceso al mercado de cambios, excluyendo temporalmente a aquellos que se hayan dolarizado, pudiendo hacer CCL con estos y que desde el bróker se pague directo a su proveedor, sin tener que tener cuenta comercial fuera de Argentina.

El padrón de deuda comercial por importaciones con proveedores extranjeros asciende a u$s26.000 M

Hablemos un poco de las licitaciones de Bopreal y su efectividad para importadores

En las dos primeras subastas de la Serie 1 del Bopreal, el Banco Central experimentó una demanda menor en comparación con la tercera subasta. En la primera subasta, realizada el 26 de diciembre de 2023, se obtuvieron adhesiones por un monto de u$s60 millones, y en la segunda subasta, el monto alcanzó los u$s57 millones. Ambas subastas representaron intentos iniciales para implementar el Bopreal como una herramienta para abordar la deuda comercial acumulada por importadores.

Sin embargo, a pesar de los resultados más modestos en las subastas iniciales, la tercera subasta logró un cambio significativo al recibir una fuerte demanda, colocando casi u$s1.200 millones y acumulando un total de VN (Valor Nominal) de u$s1.304 millones en las tres licitaciones hasta la fecha. Este aumento en la demanda sugiere una evolución positiva en la percepción y aceptación del instrumento por parte de los importadores y el mercado en general.  

Vamos a los números…

Se destaca que la brecha cambiaria actual que ronda más del 46%, es un factor clave en el atractivo del Bopreal, ya que permite ganar el diferencial entre el dólar oficial al que se ingresa en la licitación y el dólar CCL. Todo esto, si hay mercado secundario y no se quedan atados al bono y, efectivamente, el importador pueda pagar a su proveedor y seguir con su cadena de producción.

El bono presenta un "riesgo BCRA" en contraposición al "riesgo Tesoro" de los bonos hard dólar, y ofrece la opción en el futuro de rescatarlos contra pesos al dólar oficial. La paridad del Bopreal de equilibrio con la brecha cambiaria actual es de 67,5 dólares, lo que arroja un tipo de cambio implícito de 1.210 pesos aproximado. Sin embargo, si comparamos el Bopreal con otros bonos, concluyendo que, a 70 dólares, el Bopreal parece caro en comparación con los soberanos hard dólar, entonces el precio en dólares es razonable por debajo de ese valor.

Aun considerando, el beneficio impositivo, si se tiene una mirada positiva en la deuda en dólares, el Bopreal puede no ser el mejor vehículo para captar una subida de estos bonos.

En cuanto al precio del Bopreal, las ofertas de venta sugieren un rango de 70 a 75 dólares en el mercado que se ve más ánimo de comprarlos en valores de 50 a 55 dólares en comparación con el resto de la deuda en dólares y esta diferencia podría persistir en el tiempo, lo cual podría dificultar el pago de la deuda vieja a los precios esperados. El mercado se debería ir armando a medida que pase el tiempo y existir una demanda  genuina para que el importador se sienta seguro de acceder a esta alternativa.

El Banco Central
El Banco Central reglamentó la suscripción del Bopreal.

¿Y si van al dólar CCL? 

Los importadores, si optan por acceder al dólar mediante el Contado Con Liquidación, adquieren la divisa a un valor cercano a los 1.300 pesos. Es importante considerar que esta elección conlleva la restricción de acceso al tipo de cambio oficial por un período de 180 días, con 90 días previos a la operación y 90 días posteriores si se realizaron compras en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). El costo de oportunidad de utilizar este dólar financiero resulta elevado, no solo debido al 46% de sobreprecio, sino también por la limitación de acceso al cambio oficial durante dicho lapso.

A pesar de estas consideraciones, algunos optan por este mecanismo debido a la certeza que brinda en cuanto a la compra y a los costos finales de la adquisición de dólares, permitiéndoles una planificación más precisa de los pagos a proveedores. Por otro lado, se exploran otras alternativas para hacer frente a los pagos en el extranjero, ya sea con recursos en dólares propios o mediante estrategias que no impongan restricciones a la compra de dólares a través de mecanismos oficiales, aunque estos puedan resultar más costosos, ofrecen mayor certidumbre como el Contado con Liquidación (CCL).

Qué analizan y piensan los importadores 

Los importadores se encuentran en una situación crítica, enfrentando no sólo deudas con proveedores, sino también lidiando con los elevados costos de cobertura derivados de la presión sobre los insumos. La carencia de dólares ha generado un impacto negativo en las importaciones y la producción a lo largo del último año. A pesar de la emisión del Bopreal, que ha brindado cierto alivio al sector y evidencia la búsqueda de alternativas por parte del Gobierno, subsisten desafíos inherentes a las estructuras productivas de los importadores.

En este sentido, se podría pensar y sería muy importante, en una solución para las pequeñas y medianas empresas (Pymes) que fueran más rápidas debido a su menor capacidad financiera. Hay que destacar la limitación de los pequeños importadores al no poder negociar con sus proveedores de la misma manera que los grandes, lo cual genera la necesidad de alternativas que reduzcan sus costos. 

Aunque el Gobierno logró cierto alivio inicial al abordar la presión sobre los pasivos y la demanda de dólares mediante este título, existe la necesidad de monitorear de cerca cómo la demanda del Bopreal, vinculada a las fluctuaciones del tipo de cambio, afectará la economía real en el futuro y los mecanismos alternativos para hacer frente a las obligaciones que tiene este sector y que tiene impacto directo en los precios que pagan los ciudadanos argentinos.

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