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ALERTA

La caída de Maduro ya premia a inversores: dónde están las oportunidades para ganar desde Argentina

El mercado reaccionó al nuevo escenario en Venezuela y empezó a premiar a empresas energéticas. Qué pasa con el petróleo y los bonos
06/01/2026 - 07:00hs
Caída de Maduro ya premia a inversores: dónde están todas las oportunidades

La salida de Nicolás Maduro del poder reordenó en cuestión de horas el tablero internacional. Sin discursos elocuentes ni lecturas ideológicas, los mercados reaccionaron con una lógica fría y selectiva, premiando a un grupo muy concreto de activos y dejando en claro que la oportunidad no está donde muchos la buscan, ni mucho menos, en cualquier papel.

La primera rueda posterior al operativo impulsado por Estados Unidos mostraron subas significativas en petroleras estadounidenses, empresas de servicios energéticos y refinadoras, mientras que el precio internacional del petróleo permaneció prácticamente sin cambios. Ese desacople es la clave para entender cómo se está construyendo el trade alrededor de Venezuela.

De acuerdo con Gustavo Araujo, Head of Research de CRITERIA, el mercado no está apostando a una recuperación inmediata del país ni a un shock de oferta petrolera, sino a la capacidad de ciertas compañías de capturar contratos, volumen y control operativo en un proceso de transición que será largo y complejo.

Un primer movimiento que dejó ganadores claros

El lunes posterior a la caída de Maduro funcionó como una prueba de fuego para la lectura del mercado y el resultado fue contundente. Las mayores subas se concentraron en compañías directamente vinculadas a la reconstrucción de la infraestructura petrolera, no en el commodity en sí.

Mientras el WTI y el Brent se movieron marginalmente, algunas acciones del sector energético treparon entre 5% y 10% en una sola jornada. Para CRITERIA, esa reacción confirma que no hay expectativa de barriles adicionales en el corto plazo, pero sí de un proceso de inversión intensivo en capital y servicios. 

Para CRITERIA, la reconstrucción de la capacidad extractiva, la infraestructura y el capital humano será un proceso de varios años. En ese marco, el informe que firma Gustavo Araujo destaca que el mercado está premiando a las compañías con capacidad de ejecución inmediata, por sobre aquellas que dependen de una normalización institucional que todavía luce lejana.

Servicios petroleros, los grandes beneficiados

El grupo más favorecido fue el de las empresas de servicios petroleros, un segmento que históricamente gana en contextos de reconstrucción, incluso con precios del crudo estables o en baja.

Compañías como Schlumberger (SLB), Halliburton (HAL) y Baker Hughes (BKR) lideraron las subas de la jornada de ayer. El denominador común es la capacidad de despliegue rápido, experiencia en mercados complejos y contratos ligados a actividad, no al precio del barril.

De acuerdo con Gustavo Araujo, este punto es central para entender la dinámica actual y remarca que el principal problema de Venezuela no es la falta de reservas, sino el colapso de todo el entramado operativo que rodea a la producción. El deterioro de pozos, oleoductos, refinerías y logística obliga a pensar en miles de millones de dólares en capex, independientemente de que la producción tarde en reaccionar.

Chevron y las majors estadounidenses

Dentro de las petroleras integradas, Chevron (CVX) encabezó las subas, seguida por ExxonMobil (XOM) y ConocoPhillips (COP).

Chevron es hoy la única major estadounidense que mantuvo operaciones activas en Venezuela bajo licencias especiales, con joint ventures que explicaban una porción relevante de la producción autorizada en etapas previas. Esa continuidad le otorga una ventaja decisiva frente a cualquier competidor.

Exxon y ConocoPhillips, en cambio, aparecen como beneficiarios potenciales por otro canal, como lo son los arbitrajes internacionales ganados tras las expropiaciones del chavismo. En un escenario de transición tutelada, esos fallos pueden convertirse en moneda de negociación para reingresar al país.

Según CRITERIA, el mercado no descuenta soluciones inmediatas, pero sí un cambio radical en la correlación de fuerzas respecto de la última década.

Otro segmento que mostró fuertes avances fue el de las refinadoras estadounidenses especializadas en crudos pesados, con Valero (VLO) como caso emblemático. El razonamiento es que el crudo venezolano es pesado y extrapesado, ideal para refinerías del Golfo de México diseñadas para ese insumo. Una eventual reapertura parcial permitiría acceder a petróleo más barato, mejorando márgenes sin asumir riesgo de exploración. Para Araujo, la discusión suele enfocarse solo en la producción, cuando la refinación y la logística cumplen un rol central en el negocio energético.

El petróleo casi no se movió y ese dato explica todo

Uno de los datos más relevantes de la jornada fue lo que no ocurrió. El precio internacional del petróleo se mantuvo prácticamente estable.

Lejos de ser una contradicción, ese comportamiento refuerza la lectura de fondo, en donde, el mercado ya descontaba algún tipo de desenlace político y asume que la recuperación productiva de Venezuela será lenta. Hoy el país produce entre 800.000 y 1,1 millones de barriles diarios, muy lejos de los más de 3 millones que producía en los años noventa. Volver a esos niveles requiere una década de inversión sostenida, estabilidad política y reglas claras. Por eso, explica CRITERIA, no hay presión bajista inmediata sobre el crudo, ni impacto directo en el equilibrio internacional de oferta y demanda.

Bonos venezolanos y PDVSA

Los bonos soberanos venezolanos y la deuda de PDVSA también mostraron fuertes subas, en algunos casos superiores al 30% o 40%. Sin embargo, la lectura es muy distinta a la de las acciones energéticas.

Para CRITERIA, se trata de movimientos tácticos, altamente especulativos, sin respaldo en fundamentos macroeconómicos sólidos. Venezuela acumula más de u$s100.000 millones de deuda externa, con una estructura fragmentada, litigios abiertos y ausencia total de estadísticas confiables.

De acuerdo con CRITERIA, Venezuela enfrenta una reestructuración de deuda de extrema complejidad, por la magnitud de los pasivos, la diversidad de acreedores y los litigios abiertosEn ese contexto, la deuda sigue siendo un activo no apto para perfiles conservadores, más cercano a una apuesta que a una inversión.

¿Impacto en Argentina y Vaca Muerta?

Para el mercado argentino, la caída de Maduro se interpreta hoy más como un factor de ruido que como un cambio estructural. De acuerdo con CRITERIA, no se esperan presiones adicionales relevantes sobre el precio del crudo, lo que reduce al mínimo el impacto directo sobre Vaca Muerta y explica por qué la reacción de las acciones locales fue moderada y desordenada, más vinculada a flujos de corto plazo que a un cambio de expectativas de fondo.

En ese marco, YPF, Vista Energy y Pampa Energía mostraron volatilidad puntual, pero sin correcciones que sugieran un deterioro del escenario base. El mercado parece entender que, aun en un proceso de normalización progresiva de Venezuela, la reaparición de barriles será lenta, costosa y escalonada, muy lejos de competir de manera inmediata con el petróleo no convencional argentino.

Y es que, desde un punto de vista productivo, Vaca Muerta y Venezuela no juegan hoy el mismo partido. El shale argentino opera con pozos de rápida maduración, ciclos de inversión más cortos y una curva de aprendizaje que permitió mejorar eficiencia y costos. Venezuela, en cambio, enfrenta un desafío previo y más elemental como reconstruir infraestructura, recuperar capital humano y restablecer condiciones mínimas de seguridad jurídica. Incluso con apoyo externo, ese proceso demandará años antes de traducirse en volúmenes exportables relevantes.

El matiz a seguir para Argentina no pasa tanto por el precio del crudo, sino por el flujo internacional de capitales. En un escenario de reapertura venezolana, parte del capital energético internacional podría diversificarse hacia proyectos hoy cerrados, introduciendo competencia por dólares de inversión. Sin embargo, este riesgo es más teórico que práctico en el corto plazo, ya que los grandes fondos y las majors siguen priorizando destinos con reglas claras, previsibilidad fiscal y capacidad de repatriar utilidades, atributos que Vaca Muerta ya empezó a demostrar con hechos.

Entonces: Cómo quedan las oportunidades

Por todo lo tratado en esta nota se vuelve necesario recapitular y destacar como, en el corto plazo, las oportunidades se concentran en empresas de servicios petroleros —como Schlumberger (SLB), Halliburton (HAL) y Baker Hughes (BKR)— que capturan valor por volumen de actividad y contratos, independientemente del precio del crudo.

En un segundo escalón aparecen las majors estadounidenses, con Chevron (CVX) a la cabeza, seguida por ExxonMobil (XOM) y ConocoPhillips (COP), beneficiadas por ventaja geopolítica y el know-how. También ganan lugar las refinadoras como Valero (VLO), que podrían mejorar márgenes ante un eventual acceso a crudo pesado más barato.

En contraste, los bonos venezolanos siguen siendo un trade táctico y de riesgo extremo, mientras que en Argentina el mercado mantiene a YPF, Vista y Pampa Energía bajo observación, sin cambios de recomendación, entendiendo que Vaca Muerta sigue siendo una historia de ejecución probada y no se ve desplazada en el corto plazo.

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