¿Qué lugar ocupa Venezuela en el ranking de los países con más reservas de petróleo?
Venezuela ocupa un lugar central en el mapa energético mundial por la magnitud de sus reservas de crudo. Sin embargo, ese potencial contrasta con una realidad productiva marcada por niveles históricamente bajos de extracción y refinación, condicionados por problemas estructurales, escasa inversión y sanciones internacionales.
Esa brecha entre recursos disponibles y capacidad operativa volvió a quedar en evidencia en el escenario político reciente, donde el expresidente estadounidense Donald Trump dejó entrever su interés en que compañías de Estados Unidos tengan un rol protagónico en el sector petrolero venezolano.
El peso de Venezuela en el mapa petrolero mundial
De acuerdo con el Instituto de Energía con sede en Londres, Venezuela concentra cerca del 17% de las reservas probadas de petróleo a nivel global, con un volumen estimado en unos 303.000 millones de barriles. Esta cifra la ubica por encima de Arabia Saudita, líder histórico de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El país sudamericano, de hecho, fue uno de los miembros fundadores de la OPEP, junto con Arabia Saudita, Irán, Irak y Kuwait, consolidando desde mediados del siglo XX su rol estratégico en el mercado energético internacional.
Un crudo abundante, pero complejo
La mayor parte del petróleo venezolano se encuentra en la Faja del Orinoco, una extensa región ubicada en el centro del país. Se trata principalmente de crudo pesado y extrapesado, cuya explotación resulta más costosa que la del petróleo liviano, aunque técnicamente no presenta grandes dificultades, según evaluaciones del Departamento de Energía de Estados Unidos.
Esta característica, sumada al deterioro de la infraestructura y a la falta de mantenimiento sostenido, explica en parte las limitaciones actuales para aumentar la producción.
Nacionalización y control estatal
La industria petrolera venezolana fue nacionalizada en la década de 1970 con la creación de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), que pasó a concentrar el control del sector. Durante los años noventa, el país impulsó una apertura parcial a la inversión extranjera con el objetivo de incrementar la producción.
Ese esquema se modificó tras la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, cuando el Estado reforzó su participación y Pdvsa pasó a tener la mayoría accionaria en todos los proyectos energéticos.
Con el objetivo de sostener la actividad, Pdvsa estableció empresas mixtas con compañías internacionales como Chevron, ENI, Total, Rosneft y la Corporación Nacional de Petróleo de China. Aun así, los resultados fueron limitados.
Estados Unidos fue durante décadas el principal comprador del crudo venezolano, pero la imposición de sanciones modificó ese escenario. En los últimos años, China se convirtió en el principal destino del petróleo del país caribeño y también en su mayor acreedor.
La deuda con China
Durante la presidencia de Hugo Chávez, Beijing se consolidó como el principal prestamista de Venezuela. Como resultado de esos acuerdos financieros, el país sudamericano mantiene una deuda estimada en unos 10.000 millones de dólares con China, un factor clave en la actual relación bilateral y en el destino de sus exportaciones de crudo.