Caputo soltará u$s4.200 millones a tenedores de bonos: cómo repercutirá esa lluvia de dólares en el mercado
El ministro Luis Caputo pagará este viernes más de u$s4.200 millones en concepto de vencimientos de capital e intereses a los tenedores de bonos de la deuda soberana en moneda extranjera. El pago, aunque no estaba en duda, fue reconfirmado con el anuncio del crédito "repo" con bancos internacionales por u$s3.000 millones. Este monto se juntará con los depósitos del Tesoro Nacional para completar el total del vencimiento.
En el mercado se preguntan qué harán los tenedores de bonos con el monto que recibirán en sus cuentas a partir del 9 de enero. Los analistas consultados por iProfesional se inclinan por la reinversión: creen que gran parte de los bonistas optará por usar los dólares para invertirlos en los mismos títulos que ya tienen en cartera. No obstante, algunos los usarán para otras inversiones dentro y fuera del mercado de capitales.
¿Por qué gana la reinversión de los dólares?
"Según lo conversado con distintos inversores, el escenario es diferente al de otros momentos. Hoy vemos mayor predisposición a reinvertir, en un contexto de mayor estabilidad y confianza. En general, hay diferencias entre perfiles. Hay quienes mantienen bonos desde hace muchos años, antes de la reestructuración, y hoy ven a este cobro como un recupero de valor. En este caso, es lógico que una parte de los fondos se destine a gastos postergados", afirma Isabel Botta, product manager de Balanz.
Botta destaca que, aun así, muchos de los inversores de este grupo optan por reinvertir los fondos. En estos casos, la preferencia se encuentra en los tramos más largos de la curva de vencimientos de los bonos soberanos en dólares, como el GD41, para apostar a una compresión del riesgo país. A la vez, en bonos cortos, como el AL30, que "todavía ofrece retornos atractivos en términos relativos".
"Distinto es el caso de quienes compraron estos bonos en los últimos años. Son inversores que ya entraron con mayor claridad sobre los riesgos y que, en general, reinvierten de forma más automática. Para ellos, el cobro de cupones es parte del plan y no una sorpresa, por lo que la decisión suele ser volver a posicionarse en estos mismos activos", sostiene.
Por fuera de la reinversión, de acuerdo con Botta, el tramo corto de los bonos soberanos en dólares empieza a mostrar rendimientos más acotados, de entre 6% y 8% anual. Este escenario impulsa a muchos inversores a contemplar la posibilidad de posicionarse en bonos corporativos en moneda extranjera, que ofrecen retornos similares, pero con menor volatilidad, "una combinación que resulta atractiva, especialmente para perfiles más conservadores o moderados".
Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, recuerda que en los pagos anteriores se especuló con una reinversión significativa, lo cual no sucedió. Pero cree que esta vez puede ser mayor debido a mejores condiciones macroeconómicas y mayor confianza, aunque no necesariamente habrá reinversión plena. Estima que probablemente habrá combinación de reinversiones selectivas con toma de ganancias y, en algunos casos, uso de los dólares para diversificación o consumo.
Diversificación de carteras
"Los montos a cobrar no suelen ser muy elevados, por lo que aparece con fuerza la búsqueda de diversificación. A modo de ejemplo, un inversor con 3.000 valores nominales de AL30 cobra aproximadamente u$s250. En estos casos, es habitual que el monto se destine a Fondos Comunes de Inversión en dólares, que permiten alinearse con un objetivo de cartera sin concentrar el riesgo en un solo instrumento", agrega Botta.
De acuerdo con la especialista, a medida que los bonos soberanos en dólares dejan de ofrecer retornos tan elevados y reducen su nivel de riesgo, los inversores con perfiles más arriesgados comienzan a interesarse más por las acciones argentinas.
"En un escenario de mayor estabilidad macro, las acciones argentinas vuelven a posicionarse como el principal motor de rendimiento de las carteras. La flexibilización de la banda cambiaria y el objetivo de acumulación de reservas contribuyen a consolidar el programa económico y mejoran las perspectivas de las empresas. En este contexto, sectores como energía, telecomunicaciones, industria y bancos concentran buena parte del interés de los inversores", sostiene.
Perfiles de riesgo y otras alternativas
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, también cree que esta vez buena parte de los inversores optará por reinvertir. Especialmente, los de perfiles rentistas, que buscan mantener flujo y exposición al riesgo argentino. Dependerá del riesgo que cada uno quiera asumir: para los conservadores, prioriza bonos cortos en dólares, como AL29 y AL30, que "permiten reinvertir con menor volatilidad y buena previsibilidad de cobro".
"En el caso de los perfiles moderados, vemos valor en la parte media de la curva de bonos en dólares, como AL35, GD35 y GD38, que combinan un rendimiento atractivo con duración razonable. Para los más agresivos, apuntamos a la parte larga de la curva, como AL41 y GD46, para capturar una mayor compresión de spreads y carry en un escenario de normalización financiera", agrega Lazzati.
Florencia Blanc, economista de Aldazábal, estima que puede haber una compresión adicional en la parte larga de la curva soberana en dólares (2035 y 2041) si se consolida la acumulación de reservas por parte del Banco Central y la posición legislativa del Gobierno. En tal caso, calcula, estos instrumentos podrían capturar retornos de alrededor de 8%. Sin embargo, considera que los bonos corporativos en dólares "también son una buena opción de reinversión, con ganancias en torno al 7%".