El que compró dólares perdió y la historia puede repetirse en 2026: lo que viene para inversores
La inflación en Argentina trepó al 2,8% y los componentes que más afectaron al indicador fueron los regulados, la carne, transporte y combustible. Todo hace prever que la carne este mes estará más estable y que los combustibles no tienen para aumentar: esto nos indicaría a priori que el índice de inflación de enero debería ser mucho menor que el de diciembre.
La baja de la inflación no es un proceso lineal; en marzo del año 2025 tuvo un salto repentino a 3,7% mensual, que luego fue corrigiendo a la baja, con lo cual podemos pensar que podría suceder algo parecido, y para el segundo semestre ir a una tasa de inflación en niveles mucho más bajos que los actuales.
La baja del dólar ayuda (y mucho) a una baja de la inflación, pone en competencia a los productos importados con los nacionales, obligándolos a redoblar la eficiencia y productividad para ser competitivos.
El que compró dólares perdió contra la inflación y el plazo fijo
El dólar mayorista se ubica en $1.430, su precio está por debajo de lo que valía en octubre del año 2025. El dólar tiene recorrido a la baja, es un precio más de la economía, y ha subido mucho más que la inflación. Vuelvo a aclarar: estamos hablando del dólar mayorista.
En cuanto al dólar MEP, antes de levantarse el cepo valía $1.333, antes de las elecciones legislativas de octubre del año 2025 valía $1.549, y este viernes el dólar MEP cerró en $1.470. El que compró dólares perdió contra la inflación y la tasa de interés de plazo fijo.
La regla general del plan económico es que la tasa de interés pasiva (plazo fijo) será positiva frente a la inflación, y la tasa de inflación será superior a la tasa de devaluación. En este escenario, el gobierno va a trabajar para disciplinar a la tasa de inflación y la tasa de devaluación; el único camino efectivo es convivir con una tasa de interés muy alta.
La tasa efectiva de una letra que vence el 29 de mayo del año 2026 (S29Y6) es del 41,5% anual, mientras que la inflación esperada se ubicaría en el 20% anual. Si tomamos una letra más larga como la que vence el 30 de noviembre del año 2026 (S30N6) rinde el 34,9% anual, también supera largamente la inflación esperada.
Sin embargo, los mercados hablan. Si comparamos la tasa efectiva que rinde la letra a noviembre versus lo que rinde un bono a igual plazo ajustado por CER (X30N6) 6,8% más inflación, nos da como resultado que el mercado está esperando una inflación del 26,3% anual.
El mercado ha incurrido en dos apreciaciones, a nuestro juicio, erróneas. Confundió el ajuste de bandas con una probable suba del tipo de cambio. Nada más alejado de la realidad, cuando un plan económico tiene superávit fiscal, capitaliza el Banco central y paga deuda, su moneda tiende a apreciarse.
Por otro lado, el Banco Central está comprando dólares contra emisión monetaria, y eso hizo suponer al mercado que habría un aumento de precios sostenido en el año 2026: algo que creemos que no va a ocurrir; nuestras estimaciones de inflación están por debajo de la media de mercado.
El Banco Central hasta el día 15 de enero compró u$s562 millones, y el precio del dólar no para de ceder, si no se hubieran realizado estas compras estaríamos conviviendo con un dólar a mucho menor precio.
Con el dólar en baja, una buena inversión son los bonos soberanos y acciones líderes
El dólar seguirá con tendencia lateral bajista, con un Banco Central aprovechando para acumular reservas, con la expectativa que durante el año 2026 pueda acumular u$s10.000 millones.
El 28 y 29 de enero hay reunión de la Reserva Federal, no parece que se modifiquen los tipos de interés, los mercados mundiales deberían tener una mejor performance de lo que vimos en los últimos 60 días, va desapareciendo el riesgo de una crisis en las empresas de Inteligencia Artificial.
En febrero se trata en el congreso la modernización laboral y una serie de medidas impositivas, vitales para que el mercado siga confiando en el proceso de reformas y baje el riesgo país.
A mediados de febrero llega una misión del FMI a la Argentina para revisar las metas del acuerdo: habría perdón por no cumplir la meta de reservas, pero el resto de los ítems se sortearían sin problemas.
Tendremos todos los meses vencimiento de deuda en pesos desafiantes, nada que no se pueda sobrellevar. El Gobierno tratará de achicar tasa y alargar plazos: hay dos licitaciones, el 11 y 25 de febrero.
Si todo sale bien, es probable que en el primer semestre volvamos a los mercados voluntarios de deuda: recordar que quedan por renovar deuda de capital e intereses en dólares por u$s8.500 millones en el año 2026 y u$s19.000 millones en el año 2027. Durante este año deberíamos capturar una buena parte de los vencimientos del 2027, que será un año electoral, y promete volatilidad.
Para esperar estas noticias, un buen lugar son los bonos soberanos y acciones líderes, preferentemente energéticas.