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"Tengo $1 millón, ¿qué hago?": la City responde en qué CEDEAR invertir, con dólar quieto y tasas volátiles

Con $1 millón para invertir y un dólar quieto, la City redefine estrategias y pone el foco en CEDEARs para diversificar riesgo y ganar cobertura
22/01/2026 - 14:45hs
"Tengo $1 millón, ¿qué hago?": la City responde en qué CEDEAR invertir, con dólar quieto y tasas volátiles

Con un escenario financiero local que sigue marcado por tasas volátiles, una inflación que desacelera -pero con mayor resistencia- y un dólar contenido por factores mayormente transitorios, la pregunta vuelve a instalarse entre ahorristas e inversores: qué hacer con $1.000.000 para no quedar atrapado en pesos y, al mismo tiempo, evitar apuestas excesivamente riesgosas.

En ese contexto, IEB Research propone una respuesta concreta y estructurada al compartir una cartera diversificada de CEDEARs, pensada para dolarizar el capital y capturar retornos internacionales con un control riguroso del riesgo.

Lejos de una recomendación genérica, la estrategia de IEB se apoya en un armado fino, con pesos bien definidos para cada activo, una clara separación por perfiles de riesgo y una lógica de portafolio que privilegia la consistencia antes que la especulación.

El punto de partida es que, aun con un capital relativamente acotado, la forma de invertir hace toda la diferencia.

El rol central de los CEDEAR

Los CEDEARs siguen siendo una herramienta clave para el inversor argentino porque permiten acceder a acciones y ETF que cotizan en Wall Street, replicando su desempeño en dólares, pero operando íntegramente en el mercado local. De este modo, el inversor combina dos factores fundamentales: cobertura cambiaria vía contado con liquidación y exposición a empresas internacionales de primera línea.

En un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas, rotación sectorial y señales mixtas sobre el crecimiento de Estados Unidos, la recomendación no pasa por concentrar todo en tecnología ni por refugiarse únicamente en activos defensivos.

La clave es equilibrar la cartera, combinando estabilidad, crecimiento y apuestas bien medidas.

Cómo invertir $1 millón, según la City

La cartera propuesta por IEB Research se estructura en cuatro grandes bloques: benchmark, defensiva, agresiva y táctica. Cada uno cumple un rol específico dentro del portafolio y tiene una ponderación pensada para atravesar escenarios adversos sin resignar potencial de retorno.

El 27% del capital total se destina a replicar el comportamiento general del mercado estadounidense. Este bloque funciona como referencia y estabilizador de la cartera.

La mayor parte se canaliza a través del SPY, el ETF que replica al S&P 500, con una inversión de $200.000. Y es que, pese a las valuaciones exigentes en algunos sectores, el S&P 500 sigue concentrando a las compañías más sólidas y diversificadas del mundo, lo que lo convierte en una pieza central para cualquier cartera global.

A ese posicionamiento se suma una exposición más acotada al ETF del Nasdaq 100 (QQQ), por $70.000. La lógica es capturar parte del potencial del sector tecnológico y de innovación, pero sin sobreponderarlo en un contexto donde la volatilidad sigue siendo elevada.

En conjunto, el bloque benchmark suma $270.000, aportando diversificación y referencia de mercado.

Estrategia defensiva

El mayor peso del portafolio está en la estrategia defensiva, que concentra el 33% del capital, equivalente a $330.000. El objetivo acá es reducir la volatilidad total de la cartera y proteger el capital frente a shocks externos.

Dentro de este bloque, $150.000 se asignan al XLP, el ETF de consumo básico, debido a que este sector suele mostrar un comportamiento más estable en contextos de desaceleración económica, ya que agrupa compañías cuyos productos mantienen demanda aun en escenarios adversos.

A su vez, $100.000 se destinan a Walmart (WMT), una empresa que combina escala internacional, márgenes defensivos y una fuerte capacidad de adaptación a distintos ciclos económicos. Para el mercado, se trata de un activo clásico de refugio dentro del equity estadounidense.

Finalmente, $80.000 se invierten en GLD, el ETF que replica el precio del oro. El metal precioso vuelve a ocupar un rol central como activo de cobertura, especialmente en un mundo atravesado por conflictos geopolíticos, tensiones financieras y mayor incertidumbre macro.

Estrategia agresiva

El segmento agresivo representa el 17% del portafolio, unos $170.000, y está orientado a capturar crecimiento, aunque con ponderaciones moderadas para evitar desequilibrios.

Aquí, $70.000 se asignan a Alphabet (GOOGL), una compañía que, según las grandes mesas de la City, sigue siendo un jugador dominante en publicidad digital, servicios en la nube e inteligencia artificial, con una posición financiera sólida.

El bloque se completa con $50.000 en Nubank (NU) y $50.000 en Mercado Libre (MELI). En ambos casos, se destaca su liderazgo regional, su capacidad de crecimiento estructural y su potencial de largo plazo, aunque reconoce que son activos con mayor sensibilidad a los ciclos financieros, motivo por el cual su peso en la cartera es deliberadamente acotado.

Apuestas puntuales y rotación sectorial

El 23% restante del capital, equivalente a $230.000, se destina a la estrategia táctica, donde IEB incorpora oportunidades específicas identificadas en el contexto actual.

Una de las principales apuestas es el ETF Utilities (XLU), al que se asignan $80.000. La explicación descansa en que el sector aparece atractivo por valuación relativa, por su carácter defensivo y por el aumento esperado en la demanda de energía asociado al crecimiento de data centers y proyectos de inteligencia artificial.

Además, $50.000 se destinan al EEM, el ETF de mercados emergentes, buscando diversificación geográfica en un momento donde parte del riesgo ya estaría descontado en precios.

El componente más innovador del bloque es la inversión de $50.000 en IBIT, el ETF de Bitcoin, que IEB incorpora como una exposición acotada a activos digitales, entendidos como una cobertura alternativa y una apuesta táctica de largo plazo.

Por último, $50.000 se asignan a Adecoagro (ADGO) dado que la empresa aparece bien posicionada tras la adquisición de Profertil, en un contexto regional con déficit estructural de urea y mayor disponibilidad de gas, lo que abre una oportunidad interesante dentro del sector agroindustrial.

Menos riesgo a la hora de invertir

Con todo, la conclusión es obvia: esta cartera no busca resultados extraordinarios en el corto plazo, sino ordenar el riesgo, dolarizar el capital y construir una exposición internacional sólida y diversificada. En un escenario donde el dólar puede permanecer estable por períodos prolongados y las tasas en pesos siguen siendo volátiles, el armado del portafolio pasa a ser tan importante como la decisión de invertir.

Incluso con un capital de $1.000.000, la diferencia entre improvisar y seguir una estrategia estructurada puede ser determinante. Para IEB, el foco no está en el monto inicial, sino en la disciplina, la diversificación y la claridad sobre qué rol cumple cada activo dentro de la cartera.

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