El Gobierno vuelve a ofrecer un canje de bonos atados al dólar para despejar vencimientos de corto plazo
El Ministerio de Economía anunció una nueva operación de manejo de pasivos que apunta a despejar uno de los principales focos de tensión financiera del inicio de 2026: los vencimientos de deuda en pesos ajustados por la evolución del dólar oficial. A través de la Secretaría de Finanzas, el Gobierno habilitará el próximo jueves una subasta especial para canjear una letra dólar linked cuyo vencimiento estaba previsto para el 30 de enero, con la intención de extender los plazos y brindar mayor previsibilidad a los inversores.
La medida se inscribe en la estrategia oficial de reducir la incertidumbdore en torno al roll over de instrumentos vinculados al tipo de cambio, en un contexto de fuertes compromisos de deuda concentrados en los primeros meses del año. La licitación se realizaría el jueves 22 y replicaría el esquema aplicado a comienzos de enero, cuando se llevó adelante un canje fuera del cronograma habitual.
Cómo es el nuevo canje de bonos atados al dólar
La iniciativa busca facilitar la renovación de los instrumentos dólar linked y, al mismo tiempo, minimizar los desarbitrajes que pueden producirse entre el tipo de cambio vigente al momento de la licitación y el valor del dólar al momento de la liquidación.
El foco está puesto en la LELINK (D16E6), una letra ajustada por el tipo de cambio oficial mayorista que concentra un volumen significativo de vencimientos hacia fin de enero y que genera presión sobre la estrategia financiera del Tesoro.
La operación consiste en ofrecer a los tenedores de la LELINK que vence a fin de mes la posibilidad de canjearla por otros instrumentos similares, también ajustados al dólar, pero con vencimientos más largos. Todos los bonos ofrecidos son de cupón cero y mantienen la lógica de cobertura cambiaria.
En concreto, la Secretaría de Finanzas puso a disposición tres alternativas. La primera es el bono D27F6, con vencimiento el 27 de febrero de 2026. La segunda opción es el D30A6, que extiende el plazo hasta el 30 de abril. Finalmente, se ofrece el TZV26, con vencimiento el 30 de junio de este año.
De este modo, el Gobierno busca descomprimir el calendario inmediato y repartir los compromisos financieros a lo largo del primer semestre, en un período que se presenta particularmente exigente para las cuentas públicas.
Antecedentes: un canje parcial ya realizado en enero
No se trata de la primera intervención del Tesoro sobre esta letra. A comienzos de enero, la Secretaría de Finanzas ya había realizado una subasta fuera de cronograma para canjear parte de la LELINK. En esa oportunidad, se adjudicaron $3,417 billones sobre ofertas recibidas por $3,678 billones, lo que implicó una aceptación del 64,19% del valor nominal en circulación.
Desde el Ministerio destacaron que ese mecanismo permitió a los inversores reinvertir en instrumentos dólar linked sin quedar expuestos al riesgo de variaciones del tipo de cambio entre la fecha de la licitación y la de liquidación. Para el equipo económico, ese factor resulta clave para sostener la demanda de este tipo de activos.
Felipe Núñez, director del BICE e integrante del equipo económico, subrayó que la operación permitió "alargar el plazo de los vencimientos a tasas de mercado y sin la incertidumbre que trae aparejada el descalce entre el tipo de cambio al momento de la licitación y el tipo de cambio al momento de la liquidación".
Alto nivel de refinanciamiento, pero con tasas en alza
La nueva licitación se da luego de que el Gobierno lograra renovar el 98% de los vencimientos en la última subasta de deuda en pesos incluida en el calendario oficial. En esa instancia, el Tesoro enfrentaba compromisos por más de $9,6 billones y consiguió un elevado nivel de adhesión, aunque a costa de ofrecer tasas de interés más altas que en colocaciones previas.
La oferta incluyó una combinación de letras capitalizables, bonos ajustados por inflación, instrumentos dólar linked y opciones a tasa fija. Si bien uno de los objetivos era reducir el costo financiero de la deuda, ese punto no pudo cumplirse plenamente.
El instrumento a tasa fija con vencimiento más corto, en 2027, terminó con una tasa anual del 49,16%, muy por encima de la inflación actual, estimada en 31,5%, y también de las proyecciones privadas para 2026, que rondan el 20%.