Prestigioso bróker ve oportunidad en esta acción del Merval: opera con 40% de descuento
En el Merval, algunas oportunidades no aparecen cuando todo sube, sino cuando una acción queda "desfasada" respecto del nuevo escenario que el mercado ya empezó a reconocer en otras partes del mundo. Ese desfasaje suele ser incómodo: por un lado, los precios internacionales o el humor sectorial muestran un giro; por el otro, el papel local sigue atrapado en el recuerdo de un ciclo malo. Y en ese cruce —entre lo que cambió afuera y lo que empieza a moverse adentro— se construyen las apuestas más observadas.
En el caso del acero, el tablero global se movió con fuerza, pero de manera desigual. Algunas referencias de precio y varias siderúrgicas lograron acoplarse a un rally que reordenó expectativas. Sin embargo, no todas las piezas reaccionaron igual. Y cuando esa divergencia se prolonga, el mercado se ve obligado a hacerse una pregunta incómoda: ¿hay fundamentos que justifiquen la brecha o el castigo se volvió excesivo?
En esa discusión aparece Ternium Argentina (TXAR). El foco no está puesto en una promesa abstracta, sino en una combinación concreta: señales de mayor actividad vinculadas al ciclo local, un comportamiento operativo que empieza a mostrar mejora y una valuación que —según el análisis— quedó demasiado abajo en relación con comparables internacionales. El resultado es una lectura "contrarian": el precio todavía no acompaña lo que, en otros activos del sector, ya se premió.
La idea de inversión, entonces, se apoya en un principio clásico de mercado: cuando se confirma que lo peor quedó atrás en actividad y márgenes potenciales, y el papel sigue operando como si el ciclo malo continuara, el re-rating puede llegar sin avisar. En esa ventana, la clave es entender qué datos justifican la apuesta y qué condiciones deberían sostenerse para que el mercado empiece a cerrar el gap.
El rally del acero
Desde Delphos señalaron que el rezago de TXAR frente al rally global del acero luce excesivamente castigado y que no se condice con la mejora de precios internacionales ni con señales de reactivación productiva local. En su lectura, mientras el acero en Estados Unidos y las siderúrgicas globales se acoplaron plenamente al rally de commodities industriales, Ternium Argentina quedó muy atrás, aun cuando los fundamentos comienzan a sugerir que lo peor habría quedado atrás en volúmenes, utilización de capacidad instalada y márgenes potenciales.
Los especialistas del bróker detallaron un dato que, para su tesis, explica la magnitud del contraste: desde el mínimo local de agosto del año previo, el precio del acero en Estados Unidos subió 23%, cifra que trepa a 37% si se toma el período completo de 2025 hasta la fecha del informe. Bajo ese recorrido, la cotización norteamericana alcanzó su mayor valor desde junio de 2024, un salto que reconfiguró expectativas en el universo de metales y siderúrgicas.
Sus analistas apuntaron que el movimiento no fue homogéneo a nivel global. En China, el acero quedó rezagado: su valor se mantuvo en el mismo nivel que al comienzo de 2025. Para Delphos, un factor que amplificó esa divergencia fueron las tarifas impuestas por Estados Unidos, que desdoblaron el mercado y ampliaron la brecha entre ambas cotizaciones, alimentando un mapa de precios con dos velocidades.
En ese contexto, desde Delphos explicaron que las siderúrgicas también se acoplaron al rally de fabricantes de metales, excepto TXAR. En su repaso, entre 2025 y 2026 las acciones de siderúrgicas del mundo acumularon en su vasta mayoría retornos superiores al 30%, con muchas por encima del 50%. En América Latina destacaron SID (+38%), USNZY (+42%), GGB (+57%) y TX (+62%). En cambio, TXAR —medida al tipo de cambio CCL— acumuló una pérdida del 37%, una brecha que para ellos dispara la pregunta central: por qué el papel quedó tan atrás.
La micro argentina: con señales que empiezan a moverse
Los expertos de la sociedad de bolsa detallaron que la producción local de acero se vio afectada por el bajo dinamismo de sectores cíclicos. En su diagnóstico, la construcción y la industria formaron parte de los sectores más golpeados por la recesión de 2024 y el estancamiento de 2025. Esa combinación presionó la demanda doméstica y, con ella, la utilización de capacidad instalada en el complejo siderúrgico, un canal que luego se filtra a márgenes y valuación.
Para Delphos, la construcción es una pieza estructural en esta historia: la consideran el principal cliente de la industria siderúrgica, incluida la de aceros planos. Por eso, cuando la construcción se frena, el efecto sobre volúmenes se siente rápido. Y cuando la construcción empieza a dar señales de reactivación, el mercado vuelve a mirar la cadena completa: desde permisos, costos y financiamiento, hasta producción efectiva.
En ese marco, los especialistas del bróker remarcaron que se observan señales concretas de reactivación. Una de ellas proviene de los permisos otorgados de construcción: señalaron que en octubre alcanzaron su mayor nivel desde noviembre de 2022. Además, destacaron que la superficie autorizada fue la mayor desde 2021 para un mes de octubre, un dato que, para su lectura, funciona como termómetro adelantado del pulso del sector.
El informe también incorporó un argumento de costos y condiciones financieras. Desde Delphos apuntaron que la depreciación real del peso durante 2025 contribuyó a reducir costos de construcción medidos al tipo de cambio CCL. Y agregaron que la estabilidad financiera, la baja de tasas reales y una mayor laxitud monetaria deberían impulsar al sector. En su tesis, si esa dinámica se sostiene, la demanda ligada a construcción deja de ser un freno y pasa a ser un posible catalizador para el acero local.
Aceros planos: el dato operativo para argumentar un giro
Sus analistas pusieron especial énfasis en un indicador operativo puntual: la producción de aceros planos. Según detallaron, en diciembre la producción de aceros planos —realizada exclusivamente por Ternium Argentina— creció 32% interanual, aun cuando registró una baja mensual del 7% que explicaron por factores estacionales recurrentes. En la lógica del informe, ese contraste (suba interanual fuerte con retroceso mensual estacional) se interpreta como señal de tendencia y no como ruido.
Con esos números, desde Delphos destacaron que el 4T25 se consolidó como el mejor cuarto trimestre desde el 4T20 y, más aún, como el mejor trimestre desde el 1T21. Para su lectura, ese hito es relevante porque ubica a la producción en un rango que no se veía desde varios años atrás, y porque sugiere que el ciclo de actividad podría estar dejando atrás el piso.
La derivación clave, para el bróker, pasa por márgenes. En el informe sostuvieron que entre 2024 y 2025 los márgenes de la compañía se vieron afectados por una pérdida de pricing power, que justificaron por una mayor competencia de bienes importados y por el bajo uso de capacidad instalada, explicado por la recesión de 2024 y el estancamiento de 2025. Es decir: no se trató solo de precio, sino de un combo de demanda débil y estructura de costos.
En ese contexto, los especialistas del bróker sostuvieron que una mayor actividad y la recuperación de la utilización de capacidad instalada tendrían un efecto directo: diluir costos fijos y contribuir a la expansión de márgenes. En la práctica, su tesis sugiere que, si el nivel de producción sigue normalizándose, la compañía puede mejorar eficiencia relativa y recuperar parte del terreno perdido en rentabilidad, algo que el precio todavía no estaría reflejando.
Valuación: por qué el bróker habla de castigo excesivo y sostiene la postura long
Delphos también destacó un cambio de "ancla" para el pricing doméstico: señalaron que la brecha entre el precio de venta local y los precios internacionales se cerró casi por completo. A partir de eso, plantearon que la cotización doméstica quedaría más atada a una referencia internacional que en Estados Unidos trepó 22% desde el cierre del 3T25. En su lectura, ese acople reduce la distancia entre el mercado local y el externo, y reordena expectativas sobre ingresos y márgenes.
A la vez, los especialistas del bróker sostuvieron que la reactivación de la producción y la mayor utilización de capacidad instalada diluirían costos fijos, contribuyendo también a la expansión de márgenes. Ese punto es central porque conecta "actividad" con "valuación": si el mercado cree que los márgenes pueden recomponerse, el múltiplo deja de mirar el pasado reciente y vuelve a ponderar un escenario más normalizado.
Con esa base, desde Delphos consideraron excesivo el castigo a la valuación de TXAR y por eso sugirieron una posición larga. En números, señalaron que el valor de la empresa (enterprise value) se encuentra en el percentil 8 de los últimos 10 años y en el percentil 14 de los últimos 20. Al mismo tiempo, destacaron que algunas siderúrgicas operan en máximos históricos o cerca de ellos, un contraste que, en su análisis, refuerza la lectura de rezago.
El informe cerró el argumento con una comparación de múltiplos: en términos de EV/ventas, TXAR cotiza con un descuento del 40% versus el promedio del sector a nivel mundial y del 23% respecto de la mediana. Para ponerlo en perspectiva, recordaron que durante los últimos 10 años cotizó, en promedio, a la par de la mediana del sector. Y agregaron un remate que resume su tesis: si se normaliza el volumen de ventas, dado el enterprise value actual, el descuento debería profundizarse. Por su baja valuación, el rezago versus comparables y la reactivación de su producción, sostuvieron una postura long en TXAR.