MERCADOS EN ROJO

Los ADR de bancos se desploman hasta 7% en Wall Street: ¿momento de comprar, vender o esperar?

Las acciones de bancos son las más castigadas y caen en línea con los principales índices de Nueva York. Los bonos en dólares alternan subas y bajas
Por Marcelo Mussi
FINANZAS - 04 de Febrero, 2026

Los ADRs argentinos profundizan las pérdidas en Wall Street y llegan a caer hasta casi 7% este miércoles, en una jornada que continúa marcada por la volatilidad luego de la fuerte corrección registrada en la rueda anterior. En ese contexto, los bonos en dólares muestran un comportamiento dispar y el riesgo país vuelve a perforar el umbral de los 500 puntos básicos, reflejando la cautela que domina entre los inversores.

En Nueva York, los papeles argentinos que cotizan en forma de ADRs operan todos en terreno negativo, con una dinámica que vuelve a exponer la mayor fragilidad del sector bancario. Las caídas son lideradas por BBVA (-6,6%), seguido por Edenor (-5,5%) y Telecom (-5,3%). Los bancos sufrieron fuertes caídas: Grupo Supervielle cedió 4,8%Banco Macro 4,4% y Grupo Financiero Galicia cae 2,4% en un escenario donde el castigo sobre las entidades financieras se mantiene como uno de los principales focos de presión.

Dentro de un mercado todavía selectivo, algunas acciones muestran movimientos en sentido contrario tras los desplomes previos. Bioceres Crop rebota hasta un 15,7%, luego del derrumbe de la jornada pasada, cuando llegó a perder 33%. En la misma línea, Globant repunta 1,6% tras haberse hundido 11,7% el martes, mientras que Vista extiende su retroceso en 0,7%, luego de ceder 7% en la rueda anterior, lo que evidencia que la recomposición es desigual entre los distintos sectores.

Las caídas de las acciones argentinas se da en un contexto negativo para los índices de la bolsa de Nueva York: las tecnológicas se desploman y el Nasdaq cae 2,4%; mientras que el S&P 500 cede 1% y el Dow Jones 0,2%.

En la City coinciden en que el factor determinante fue externo y que la corrección en Nueva York funcionó como disparador de una toma de ganancias internacional, en un mercado que venía acumulando subas importantes en todo enero y mostraba valuaciones exigentes en varios segmentos. Cuando el clima global se torna más adverso, los activos con mayor beta suelen ajustar primero, y Argentina volvió a ubicarse en ese grupo.

Los bonos operan mixtos y el riesgo país se ubica arriba de los 500 puntos

En el segmento de renta fija, los bonos soberanos en dólares alternan subas y bajas. El Bonar 2029 avanza 0,5% y encabeza las mejoras, mientras que las caídas son lideradas por el Bonar 2041, con un descenso de 0,1%. Con este comportamiento mixto, el riesgo país retrocede a 504 puntos básicos, manteniéndose en niveles que el mercado sigue de cerca como referencia del humor financiero.

En este escenario, el foco también está puesto en la dinámica cambiaria y la política monetaria. "El BCRA continúa comprando dólares en el MULC y suma ya más de u$s1.250 millones en lo que va del año. Destacamos que, aun con las compras, el dólar no se ve presionado al alza, ayudado por la fortaleza de monedas regionales y la mayor demanda de dinero estacional de esta etapa del año", señaló Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS.

El analista advirtió además que este factor estacional tenderá a diluirse con el correr de las semanas. Según explicó, a medida que avance el calendario, esta demanda de pesos "irá menguando", por lo que "la clave para continuar comprando dólares y fortaleciendo reservas pasará por mantener un adecuado equilibrio en el mercado monetario y sostener flujos de entrada", tanto de carácter financiero como comercial. En ese sentido, destacó que "continúan las colocaciones de bonos en dólares por parte de emisores argentinos, y creemos que ese flujo será el que permita comprar dólares al BCRA hasta comenzar la cosecha gruesa del segundo trimestre".

En la plaza local, el S&P Merval opera con una baja del 0,3% y se ubica en 3.030.152,81 puntos, mientras que medido en dólares retrocede 0,4% hasta 2.026,32 puntos. Las acciones muestran mayoría de bajas, con descensos destacados en Telecom (-2%) y Edenor (-1,6%), aunque YPF avanza 2,4% y logra desmarcarse del tono general del mercado.

Desde el ámbito financiero subrayan que el comportamiento de los activos locales se mantiene alineado con el apetito al riesgo global, al tiempo que los inversores siguen con atención la actividad legislativa en el Congreso, especialmente en torno a la reforma laboral, y la evolución de la acumulación de reservas del BCRA, dos factores que continúan influyendo en las expectativas de corto plazo.

Bancos en el centro de la escena: qué recomienda el mercado

El sector bancario fue otro de los grandes castigados de las últimas ruedas. Las acciones bancarias mostraron bajas significativas, incluso en entidades que venían mostrando buen desempeño. Para Rocco Abalsamo, asesor financiero, el movimiento debe interpretarse a partir de la estrategia macroeconómica y del contexto financiero internacional.

"La estrategia de mantener bancos en el portafolio está muy alineada a cuánta liquidez haya en el sistema y a la capacidad que tengan las entidades para prestar dinero. Hoy no parece que la estrategia del Gobierno sea tener una buena liquidez ni tasas bajas, y eso preocupa tanto a inversores como a accionistas de bancos, lo que impacta en las cotizaciones en el corto plazo".

Abalsamo explicó que el Tesoro está utilizando la tasa de interés como herramienta central para ordenar las variables nominales, priorizando el ancla antiinflacionaria y la estabilidad del tipo de cambio por sobre la expansión del crédito. "El Tesoro, en cierto modo, quiere usar el nivel de tasas para controlar el tipo de cambio, sin poner un ancla nominal cambiaria. El objetivo es atacar la inflación, que si bien podría venir baja en los próximos meses, también tiene riesgos inerciales, sobre todo por los aumentos de tarifas y servicios que se esperan", explicó.

Ese enfoque, señaló, genera presión sobre los márgenes del sistema financiero y explica la reacción negativa del mercado. "Cuando los márgenes de los bancos se comprimen, el mercado reacciona de manera muy negativa. Es lo mismo que pasó cuando todo volaba: ahí tampoco hubo una reacción positiva proporcional. Son movimientos extremos".

¿Ruido pasajero?: qué espera la City para las acciones en el corto plazo

Para los inversores de corto plazo, que miran y operan la comitente todos los días, quizás tenga algo de sentido vender aquellos activos de mayor riesgo y esperar para recomprar más abajo. Para el inversor que opera poco, pagan comisiones altas por ejecutar ordenes y ahorra en bonos y acciones de empresas sólidas, lo mejor es mantener.

Y es que, la explicación que domina puertas adentro es técnica y tiene más que ver con flujos que con fundamentals. Es decir, la baja de precios respondió a reacomodamientos de portafolio, a ventas forzadas y a una rotación hacia activos defensivos, pero sin señales concretas de deterioro en los negocios que justifiquen recortes en valuaciones.

En otras palabras, lo que se vio en pantalla en los últimos dos días fue un clásico episodio de mercado en donde el precio se mueve por oferta y demanda de corto plazo, mientras que los modelos de valuación -que se apoyan en producción, márgenes, inversiones, costo de capital y escenarios macro- cambian mucho más lento. Por eso, en la mayoría de los casos, los price targets se mantienen.

Allaria, en su último informe de equity valuation, mantiene recomendaciones mayoritariamente compradoras y retornos esperados elevados hacia fines de 2026. La sociedad de bolsa le asigna a YPF un target de u$s62 por ADR, a Vista Energy le fija u$s84 por ADR; y a Pampa Energía la ubica entre las más atractivas, con un precio objetivo de u$s143. En utilities, aparecen retornos que llegan a superar el 100% en nombres como Transener, y también figuran con recomendación de compra Edenor y Metrogas, entre otras.

En bancos, Allaria mantiene comprar sobre Banco Macro, BBVA Argentina, Grupo Galicia y Supervielle, aun reconociendo que la dinámica de tasas puede seguir generando volatilidad en el corto plazo. Ese matiz es central: el precio puede moverse por flujos, por sensibilidad al riesgo global y por expectativas sobre política monetaria, pero mientras no haya un golpe directo al negocio —por ejemplo, un freno abrupto al crédito, un deterioro severo de calidad de cartera o un cambio regulatorio disruptivo—, los objetivos de valuación tienden a sostenerse.

Por todo esto, Argentina continúa siendo un trade de alta volatilidad, muy sensible a Wall Street y al humor internacional. Esa característica implica aceptar episodios de corrección, pero también capturar subas relevantes cuando el flujo vuelve.

En ese delicado equilibrio se mueve hoy el inversor.

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