• 18/2/2026
ALERTA

JP Morgan reitera su apuesta por Argentina: cuáles son las dos acciones que quiere en su portfolio

La recategorización en MSCI podría habilitar más de USD 2.000 M en flujos pasivos para acciones. Qué reformas suman y qué trabas siguen frenando el salto.
18/02/2026 - 10:50hs
JP Morgan reitera su apuesta por Argentina: cuáles son las dos acciones que quiere en su portfolio

El debate sobre el regreso de Argentina al radar global de acciones volvió a tomar fuerza a medida que se multiplican las señales de normalización financiera y se reordena la arquitectura de mercado. En esa discusión, un factor se destaca por encima del resto: la posibilidad de que el país sea recategorizado por los grandes proveedores de índices, un cambio que —si se concreta— puede alterar flujos y valuaciones sin necesidad de un impulso externo extraordinario.

En los hechos, lo que está en juego es la elegibilidad de Argentina para carteras institucionales que siguen reglas estrictas: mandatos de inversión, benchmarks y restricciones operativas. Cuando un mercado recupera acceso, transparencia y condiciones de funcionamiento compatibles con estándares internacionales, se expande el universo de compradores potenciales. Y esa expansión suele llegar de la mano de un tipo de demanda particular: la que compra por índice, no por relato.

El punto fino, sin embargo, no se reduce a una etiqueta. Lo que hoy sigue el mercado es el combo de reformas, infraestructura y estabilidad institucional que permite sostener el cambio en el tiempo. En ese plano, los avances pueden acelerar expectativas, pero también exponen un requisito inevitable: que el nuevo marco sea consistente y verificable para inversores extranjeros, especialmente los de mayor escala.

Con esa lógica, la atención se concentra en cuándo se destraban las últimas restricciones que todavía condicionan el acceso. Para las acciones argentinas, la diferencia entre estar dentro o fuera de los grandes índices no es un matiz técnico: es la brecha entre un mercado con demanda acotada y otro que puede captar flujos automáticos del exterior, que impactan sobre precios y liquidez.

El gatillo MSCI y el tamaño del flujo que podría entrar

Desde JP Morgan señalaron que una reclasificación de Argentina dentro de MSCI podría traducirse en más de USD 2.000 millones de entradas hacia el mercado accionario, en gran parte por el canal de flujos pasivos. En su mirada, el efecto no depende de un trade especulativo puntual, sino de un mecanismo mecánico: fondos que replican índices y ajustan posiciones cuando cambia la clasificación.

Los especialistas del banco de inversión detallaron que, en sus estimaciones, esos ingresos podrían ubicarse en torno a USD 2.300 millones, un monto relevante para la escala del equity local. La clave, subrayaron, es que se trataría mayormente de dinero guiado por benchmark: compras que se ejecutan porque el índice lo ordena, lo que refuerza el peso del componente pasivo en el flujo.

Para JP Morgan, ese tipo de demanda puede convertirse en un driver propio del mercado argentino, especialmente si la recomposición de accesibilidad y reglas se mantiene. A la vez, sus analistas apuntaron que el reingreso a carteras institucionales no solo suma compradores: también puede ampliar la participación inversora y apoyar un proceso de compresión del premio de riesgo, siempre que la dinámica regulatoria acompañe.

En ese marco, los expertos explicaron que el punto de discusión luce menos como una cuestión de posibilidad y más como una de timing y condiciones. La ventana se abre cuando el mercado demuestra que los cambios no son transitorios y que las reglas operan con previsibilidad; mientras tanto, la reclasificación queda supeditada a señales que deben consolidarse, tanto en lo operativo como en lo institucional.

Reformas, acceso y las condiciones que todavía evalúa el mercado

Los especialistas del banco de inversión repasaron que el proceso se apoya en reformas de mercado introducidas por la administración Milei y en medidas orientadas a normalizar el funcionamiento financiero, iniciadas desde diciembre de 2023. En su síntesis, la eliminación de controles de capital, la liberalización cambiaria y la modernización de la infraestructura de mercado aparecen como piezas centrales para mejorar la accesibilidad del país para inversores internacionales.

Desde JP Morgan detallaron que, dentro de esa agenda, pesan decisiones como la unificación de tipos de cambio y la liberalización del sistema de liquidación de operaciones (settlement), junto con esfuerzos por modernizar la infraestructura del mercado. El objetivo, en su lectura, es acercar el operar Argentina a estándares comparables con plazas que ya forman parte de los universos de inversión global, reduciendo fricciones que limitan la participación.

Sus analistas también destacaron medidas del Banco Central que, según describieron, mejoraron el acceso: habilitar la repatriación de dividendos y el pasaje a un esquema de flotación administrada para el peso. En el lenguaje de mercado, esos puntos importan porque impactan en la capacidad de girar resultados y en la administración de riesgos bajo reglas más claras, dos criterios que suelen pesar en evaluaciones de indexación.

Sin embargo, los expertos de JP Morgan enfatizaron que persisten desafíos: restricciones para inversores institucionales extranjeros, necesidad de mayor transparencia regulatoria y estabilidad institucional, además de limitaciones vinculadas a la disponibilidad de información en inglés y a aspectos de infraestructura. En su visión, el cronograma de una eventual reclasificación dependerá de la remoción completa de esas barreras y de la continuidad de políticas más allá de las elecciones presidenciales de 2027, ya que MSCI busca evidencia de cambios duraderos antes de avanzar con una mejora de estatus.

Valuaciones, postura de sobreponderar y las acciones que aparecen en el radar

En línea con ese diagnóstico, desde JP Morgan reiteraron una postura de sobreponderar Argentina dentro de su enfoque, al considerar que el gobierno avanza en reformas que podrían allanar el camino hacia la reclasificación y, al mismo tiempo, fortalecer fundamentos macroeconómicos. La idea de fondo es doble: mejorar el acceso puede atraer flujos, y sostener reformas puede sostener un proceso de compresión del premio de riesgo.

Sus analistas apuntaron además que las valuaciones lucen atractivas: el índice Merval, según describieron, opera cerca de 9,5 veces ganancias, por debajo de niveles observados durante la administración Macri, cuando el múltiplo rondaba 15 veces. En la práctica, esa comparación sugiere que el mercado todavía no descuenta plenamente un escenario de normalización sostenida, aunque la brecha podría reducirse si se consolidan las condiciones operativas y regulatorias que miran los inversores globales.

Para JP Morgan, esa combinación de potencial de flujos y valuaciones relativamente bajas ofrece upside significativo si se fortalecen credibilidad y accesibilidad de mercado. Al mismo tiempo, los especialistas remarcaron la importancia de un seguimiento cercano de los desarrollos políticos y regulatorios: la mejora de estatus no se consolida con un anuncio, sino con continuidad de implementación y reglas estables que se puedan auditar.

En ese marco, los especialistas del banco de inversión señalaron que, dentro de su cartera modelo, incluyen Grupo Financiero Galicia y Vista, ambos con recomendación de sobreponderar. En la lectura que transmitieron, el atractivo no se agota en un evento puntual: se apoya en la convergencia entre reformas, mayor accesibilidad y un punto de partida de valuaciones que consideran todavía competitivo.