MERCADO CAMBIARIO

¿Dólar en caída libre? La señal de reservas que puede cambiar el rumbo en las próximas semanas

Dólares por deuda y agro empujan al mayorista a la baja y sostienen el carry. El desafío: sumar reservas hoy mismo para evitar tensión en el 2° semestre.
Por Marcos Phillip
FINANZAS - 19 de Febrero, 2026

El dólar oficial opera este jueves 19 de febrero a $1420, en la pizarra del Banco Nación. En el segmento mayorista, la divisa se negocia a $1396. En cuanto a los dólares financieros, el contado con liquidación se vende $1465 ( 0,1%), y el MEP se ubica a $1415 (-0,2%). Por último, en el segmento informal, el blue se negocia, a $1435.

El dólar mayorista volvió a ceder y el peso se posicionó entre las monedas que más se fortalecieron en el arranque del año. La foto inmediata muestra calma cambiaria, con oferta abundante de divisas y demanda firme por instrumentos en pesos, mientras la volatilidad no logra instalarse como preocupación central.

Detrás de esa estabilidad, se juega una pulseada entre tres variables que suelen anticipar los cambios de clima: el ritmo de acumulación de reservas, la demanda efectiva de dinero y el costo financiero de sostener el esquema de corto plazo. Cuando esos engranajes se alinean, la apreciación puede extenderse; cuando se desajustan, el mercado empieza a anticipar escenarios menos benignos.

En las últimas semanas, el Gobierno sostuvo un mecanismo que combina compras de divisas en el mercado oficial con absorción de pesos vía colocaciones del Tesoro. Con esa base, el foco se desplaza del precio actual a una pregunta más estratégica: qué pasará con el dólar cuando el flujo de divisas se normalice, cuando el calendario de vencimientos en pesos se vuelva más exigente y cuando la demanda de dinero muestre si realmente se está fortaleciendo o si persiste la preferencia por cobertura.

Oferta de dólares: por qué cae el mayorista y cuánto puede durar

Desde Invecq señalaron que la reciente caída del tipo de cambio mayorista responde a una oferta de divisas muy elevada, impulsada principalmente por la liquidación vinculada a obligaciones negociables emitidas tras las elecciones.

Los expertos de la consultora detallaron que luego de los comicios se colocaron USD 10.200 millones de deuda corporativa y sub-soberana, cuyas operaciones todavía se encuentran dentro del plazo de ingreso al mercado de cambios. Ese volumen explica por qué el mercado oficial recibe dólares con intensidad y por qué la presión se inclina a la baja.

Para Ecolatina, la oferta no se agota en ese canal financiero. Sus analistas apuntaron que el BCRA viene comprando divisas en un contexto de mayor liquidación agropecuaria por el ingreso de la cosecha fina, luego de un período de mínimos tras el vencimiento de la eliminación temporal de retenciones en septiembre del año pasado.

Además, desde Ecolatina agregaron dos motores adicionales: el crecimiento de los préstamos en dólares (USD 1.200 millones en enero, excluyendo tarjeta) y la liquidación remanente de obligaciones negociables. Entre noviembre y enero hubo colocaciones por USD 6.500 millones, pero el ingreso neto al mercado de cambios fue de USD 2.500 millones hasta diciembre de 2025, dejando margen para que el flujo siga impactando.

Reservas del BCRA: compras en el MULC, ventas al Tesoro y saldo "real"

Desde Ecolatina señalaron que el BCRA cerró la última semana con las compras más abultadas desde el inicio de la nueva Fase de Remonetización, destacando ruedas de USD 176 millones y USD 214 millones, esta última la mayor del año.

Con esos registros, explicaron que el ritmo promedio diario de compras se aceleró a USD 93 millones en febrero, desde USD 58 millones en enero. En el acumulado, las compras alcanzan mas de USD 2.100 millones en lo que va de 2026, reforzando la estrategia de recomposición de reservas.

Invecq introdujo un matiz relevante: si bien el BCRA acumula más de USD 2.100 millones en el MULC, parte de ese esfuerzo se compensa con ventas al Tesoro por alrededor de USD 1.250 millones en el año, destinadas al pago de intereses. Por lo tanto, la acumulación efectiva de reservas resulta menor al monto bruto comprado.

Además, desde Invecq compararon el ritmo actual con el de 2025: en enero las compras fueron USD 1.158 millones, por debajo de USD 1.655 millones del mismo mes del año anterior, y en febrero suman USD 932 millones, frente a USD 1.990 millones en febrero de 2025. Hacia adelante, estiman que la oferta podría sostenerse por nuevas colocaciones en moneda extranjera y el avance de la liquidación agroexportadora.

Demanda de pesos: agregados en baja y crédito en recuperación

Para Ecolatina, la discusión de fondo no pasa solo por la oferta de dólares sino por la demanda de dinero. Tras las elecciones, la cobertura cambiaria comenzó a mermar por menor incertidumbre, mientras el cambio de régimen y las compras del BCRA aportaron credibilidad al esquema.

En ese contexto, señalaron que el dólar se debilitó globalmente y que varias monedas emergentes se apreciaron (mencionando al real con más de 5% nominal en 2026), dinámica en la cual el peso no fue la excepción. El tipo de cambio real pasó de subir cerca de 20% entre abril y diciembre de 2025 a caer poco más de 4% en lo que va del año.

Sin embargo, las compras de divisas no se tradujeron en mayor demanda estructural de pesos. La Base Monetaria sin estacionalidad cayó 0,6% mensual en enero, pese a que el Central inyectó $1,6 bn por compras al sector privado. La liquidez fue absorbida mediante licitaciones, superávit fiscal y esterilización vía bonos.

En paralelo, los agregados monetarios mostraron retrocesos: el M2 Privado Transaccional creció apenas 1,0% mensual s.e., el M2 Privado cayó 5,2% s.e. y el M3 Privado bajó 1,6% s.e.. Como contracara, el crédito en pesos creció por segundo mes consecutivo: 1,9% mensual s.e., con préstamos comerciales 3,3% y consumo 1,0%, aunque aún resta ver si se consolida junto a una mejora en la mora.

Qué pasará con el dólar: carry, tasas y el riesgo del calendario

Desde Invecq describieron un escenario que sostiene el atractivo del carry trade en el corto plazo: demanda firme por instrumentos en pesos, oferta elevada de divisas y contexto internacional favorable. Mientras esos factores se mantengan, la apreciación podría persistir.

Ecolatina puso el foco en el engranaje financiero. Finanzas logró un rollover superior al 120% y retiró $1,7 bn, casi equivalente a lo inyectado por el BCRA desde la última licitación. Sin embargo, advirtieron que en episodios anteriores los bancos debieron solicitar $0,9 bn al Central, generando saltos en tasas por escasez de pesos.

La flexibilización de encajes —que permite incumplir 5% en el mes con obligación de sobrecumplir al siguiente— busca suavizar esas tensiones. No obstante, la tasa de caución llegó a 35% TNA, desde 28% el día previo, reflejando episodios de iliquidez que podrían transmitirse al resto del mercado.

En el plano estructural, Ecolatina advirtió que si los pesos emitidos por compras de divisas se retiran vía bonos, crece el perfil de vencimientos en moneda local: $20,2 bn hasta fin de 2026 y $53,5 bn hasta junio de 2027, con un plazo promedio ponderado cercano a cuatro meses. Aunque no ven un problema fiscal inmediato si se sostiene el superávit, sí identifican un desafío hacia 2027 y una advertencia clara: aprovechar la actual abundancia de dólares para acelerar reservas y reducir el riesgo de volatilidad en el segundo semestre.

En definitiva, el dólar hoy luce contenido, pero su rumbo dependerá menos del precio actual y más de la velocidad de acumulación de reservas, la fortaleza de la demanda de pesos y la capacidad de renovar deuda sin tensionar tasas. La señal clave ya no es solo la cotización diaria, sino la consistencia del esquema en su conjunto.

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