La lluvia de dólares no frena, el peso es el rey para invertir y las acciones recuperan brillo
El dólar no deja de sorprender al mercado, el mayorista ya cotiza en $1.376 y desde estas columnas hemos alertado una y otra vez que el problema no es una suba del dólar, el verdadero problema es cómo sostenerlo.
Vamos directo a una campaña agrícola muy importante, entre lo que se coseche de soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada vamos a recolectar más de 140 millones de toneladas, lo que podría representar una liquidación de granos de u$s40.000 millones, algo muy similar al récord de liquidaciones que ocurrió en el año 2022 cuando se liquidarán u$s40.438 millones, en el año 2025 tuvimos la tercer mayor liquidación de la historia que fueron u$s31.337 millones, por ende en el año 2026 ingresarían muchos más dólares del exterior que en 2025.
A esto hay que sumarle las exportaciones de otros sectores económicos, como petróleo y gas, que están en fuerte crecimiento. Esto nos podría ubicar en exportaciones cercanas a los u$s100.000 millones.
Tenemos mucha receptividad de inversiones del exterior, ya sea vía directa tomando el caso del RIGI, o bien inversiones de portafolio o colocación de e deuda en el exterior, todo esto suma oferta de dólares en el mercado local.
¿Es momento de levantar el cepo al dólar?
El dólar mayorista terminó este viernes en $1.376, con un Banco Central muy comprador, una tesorería esterilizando pesos y adquiriendo dólares para enfrentar pagos de la deuda. Esta dinámica se viene retroalimentando desde el 1 de enero pasado.
Una medida que podría ayudar es seguir levantando restricciones en el mercado cambiario, comenzando por la restricción cruzada para individuos, que hizo que la brecha entre el dólar mayorista y el dólar CCL aumente, o bien levantado todas las restricciones cambiarias, y mostrarle al mundo que podemos convivir sin ningún cepo.
A juicio particular, creo que estamos cerca de un levantamiento del cepo, en la medida en que Argentina siga recibiendo dólares y no podamos sostener el precio en el mercado. Si ello ocurre, las brechas entre los dólares MEP, CCL y Blue van a caer estrepitosamente: hoy el dólar mayorista está en $ 1.376 y el CCL en $ 1.448; por ende, esta brecha del 4,9% podría tender a disminuir considerablemente, alerta dólares alternativos.
Los depósitos en dólares suman u$s40.867 millones, y los préstamos en dólares en los u$s19.768 millones. Consideramos que tenemos que ir a menores restricciones para préstamos en dólares y, de esta forma, impulsar en el mercado la financiación en moneda dura.
Para Expoagro, la sorpresa la darán muchos bancos que podrían ofrecer financiamiento en dólares a tasas inferiores al 3,0% anual: sería bueno que esto se extienda a otros sectores de la economía. Créditos a tasa baja, sumados a amortización acelerada para bienes de capital, pueden cambiar el horizonte de actividad económica a partir del mes de marzo.
Cuando asumió Javier Milei por cada $100 que se prestaban, el 7% eran en dólares y 93% en pesos. En la actualidad estas proporciones cambiaron, un 23% se prestan en dólares y un 77% en pesos. Consideramos que, con el correr de los meses, vamos a un escenario de mayor proporción de financiamiento en dólares. Aquellos que optaron por financiarse en dólares, con la baja del dólar mayorista, han tenido una mejora sustancial en la tasa, lo que denota que es más atractivo endeudarse en dólares que en pesos.
El peso es el rey y las acciones toman brillo
El problema es cómo trabajar para que el dólar no baje tanto en el mercado: muchos siguen soñando con la ilusión de que el dólar va a subir, pero conviven con el desencanto de una baja del dólar y una recuperación del peso.
Creo que cada día que pasa estamos más cerca de terminar con el cepo, y si bien esto favorece mayoritariamente a las empresas multinacionales, y poco a las nacionales, sin cepo se caerían los argumentos de muchos analistas sobre los problemas potenciales de una economía con tipo de cambio libre.
La eliminación del cepo traería consigo más problemas para el dólar, porque con esta medida nos podrían mejorar la calificación crediticia y que lleguen más inversiones al país, con lo cual el dólar podría estar más ofertado.
Antes del 26 de octubre, el mercado se empachó de compras de dólares e importaciones; para el mes de enero, el saldo de la balanza comercial de bienes fue positivo en u$s1.987 millones, con una suba del 19,3% de las exportaciones y una baja del 11,9% de las importaciones. Esto echa por tierra todos los argumentos de un dólar atrasado.
La recomendación para los inversores es seguir en instrumentos en pesos, descartar la inversión en dólares, y las acciones comienzan a tomar brillo en un mercado en donde el peso es el rey.