• 26/2/2026
ALERTA

¿Un dólar aún más barato? La trastienda de los flujos que están desplomando el tipo de cambio

El dólar se aprecia por flujos y estacionalidad. Si cae el riesgo país y sube la demanda de pesos, el efecto inflacionario sería menor, pero hay alertas.
26/02/2026 - 11:05hs
dólar

El dólar oficial opera este jueves 26 de febrero a $1415, en la pizarra del Banco Nación. En el segmento mayorista, la divisa se negocia a $1392. En cuanto a los dólares financieros, el contado con liquidación se vende $1465 (+0,1%), y el MEP se ubica a $1426 (-0,2%). Por último, en el segmento informal, el blue se negocia, a $1435.

El mercado cambiario argentino volvió a colocarse en el centro de la escena: el dólar oficial cede, los dólares financieros alternan bajas y rebotes, y el Banco Central aprovecha el momento para sumar reservas. En apariencia, el cuadro luce estable. Pero esa estabilidad se apoya en un mix delicado de flujos financieros, estacionalidad y decisiones de política monetaria y fiscal que no siempre avanzan al mismo ritmo.

La pregunta que recorre mesas de dinero, empresas e inversores es concreta: qué pasará con el dólar cuando cambien los motores que hoy lo mantienen contenido. En este tramo del año, los flujos comerciales suelen ser más acotados y el equilibrio se vuelve más sensible a entradas financieras, a la disponibilidad de crédito y a la demanda de pesos. Eso puede sostener calma por semanas, pero también habilita giros rápidos si se recalibran expectativas.

En paralelo, el "precio" de esa tranquilidad se mide en variables que no se ven en una sola pantalla: la volatilidad de tasas, la liquidez que toma o deja el Tesoro en cada licitación, y el impacto que un tipo de cambio apreciado puede tener sobre actividad, empleo y competitividad. La economía real, en definitiva, termina decidiendo cuánto dura un ancla nominal si la demanda interna sigue frágil.

Con ese mapa, el dólar deja de ser solo una cotización y pasa a ser un termómetro: refleja qué tan robusto es el puente de oferta de divisas hasta la cosecha gruesa, cuánto margen hay para flexibilizar restricciones y si el país consigue un círculo virtuoso donde más reservas se traduzcan en mejores condiciones financieras y más demanda de moneda local.

Dólar a la baja con el Central comprando: los flujos que empujan el MULC

Desde Grupo SBS señalaron que el Banco Central sigue comprando dólares en el mercado oficial en un contexto de tipo de cambio en retroceso. La explicación, detallaron, está en una oferta que se reforzó por dos canales: liquidaciones ligadas a colocaciones de bonos recientes y un mayor dinamismo de los préstamos privados en dólares, que vuelcan divisas al MULC.

Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que esas fuentes funcionan como puente hasta la cosecha gruesa del segundo trimestre de 2026. En el mientras tanto, el dólar queda más expuesto a flujos financieros, un factor que permite sostener un dólar calmo incluso en meses donde el componente comercial suele ser más bajo.

Sus analistas apuntaron que a los factores locales se suma el contexto externo: una debilidad relativa del dólar global que favorece la apreciación de varias monedas emergentes. Además, remarcaron un elemento estacional: la demanda de pesos suele ser alta al inicio del año, aunque habría comenzado a bajar desde fines de enero, un giro que puede cambiar el balance entre pesos y dólares.

Para Grupo SBS, la consecuencia es directa: mientras esos flujos se mantengan, el Central puede seguir acumulando reservas con baja presión sobre el tipo de cambio. Pero esa misma dependencia obliga a monitorear la calidad del flujo: no es lo mismo una oferta sostenida por semanas que una oferta que se apaga de golpe.

Reservas en alza y dólar frío: el dato que sostiene la calma

La compra de reservas es el punto más sólido del esquema actual. En lo que va de febrero, el Banco Central acumula alrededor más de US$ 1.400 millones en febrero y en 2026 suma cerca de US$ 2.600 millones, con 36 ruedas seguidas de compras.

Analistas de Econviewsapuntaron que ese ritmo equivale a cerca del 24% del objetivo anual de compras que el propio Central proyecta en su escenario base. También destacaron que, en varias jornadas, la intervención superó holgadamente el umbral guía mencionado, una señal de compras de volumen relevantes.

Para los expertos de la consultora, lo llamativo es el doble resultado: a pesar de la demanda oficial, el dólar no reacciona. El mayorista se ubica cerca de la zona de $1.384–$1.399, con dólares financieros alineados y un riesgo país por encima de los 500 puntos.

Desde Econviews explicaron que, con inflación acelerándose y la banda superior moviéndose hacia arriba, el dólar queda lejos del techo del régimen. Ese margen reduce tensión cambiaria en el corto plazo, pero instala otro debate relevante para el mediano plazo: cuánto puede sostenerse un tipo de cambio real apreciado sin impactos visibles en competitividad y actividad.

Pesos, base monetaria y tasas: el engranaje que decide el día a día

Desde Econviews explicaron que la compra de dólares no se traduce en expansión monetaria neta. Aunque el Banco Central emitió cerca de $3 billones como contrapartida de la acumulación de reservas desde inicios de enero, la base monetaria se contrajo aproximadamente $2 billones en el mismo período.

Los especialistas de la consultora detallaron que la esterilización la realiza el Tesoro mediante licitaciones con rollovers superiores al 120%, absorbiendo pesos del sistema financiero y depositándolos nuevamente en el Banco Central.

En ese contexto, sus analistas apuntaron que la tasa se mueve al ritmo de la liquidez que queda tras cada licitación. El ejemplo más gráfico es la caución, que pasó desde niveles cercanos a 23% hacia la zona del 40%, mientras Badlar o Tamar también subieron, aunque con menos volatilidad.

Para Econviews, el promedio mensual sugiere una tasa real levemente positiva, pero el punto débil sigue siendo la volatilidad. Si esa dinámica continúa, puede afectar crédito, actividad y demanda de pesos, y por esa vía también recalibrar expectativas sobre el dólar.

Riesgo país y demanda de pesos: el círculo virtuoso que se busca construir

Desde Grupo SBS señalaron que el dólar es una pieza central para la nominalidad. Si los flujos financieros y luego los comerciales del segundo trimestre se mantienen firmes, la acumulación de reservas podría sostenerse o incluso acelerarse sin generar presión cambiaria visible.

Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que ese proceso podría venir acompañado por una compresión del riesgo país, mejorando condiciones financieras e incrementando la demanda de pesos.

Sus analistas apuntaron que, si la demanda de moneda local crece en paralelo, el impacto inflacionario de la acumulación de reservas podría verse acotado. Más demanda de pesos actuaría como amortiguador nominal.

Para Grupo SBS, el desafío es que ese círculo virtuoso depende del flujo y de la confianza. Si las condiciones financieras se deterioran o si se frena el ingreso de dólares, el equilibrio puede cambiar rápidamente.

Puente hacia la cosecha gruesa: bonos, préstamos y posibles cambios de reglas

Yendo a lo coyuntural, desde Grupo SBS señalaron que las liquidaciones remanentes vinculadas a colocaciones de bonos recientes seguirían aportando oferta en el MULC.

Los especialistas del bróker detallaron que el otro canal relevante son los préstamos privados en dólares. Mientras exista margen para expandir crédito respaldado por depósitos en moneda extranjera, esa dinámica seguirá aportando divisas.

Sus analistas apuntaron que el mercado monitorea posibles flexibilizaciones regulatorias para ampliar quiénes pueden acceder a préstamos en dólares, incluso agentes no generadores de divisas.

Para Grupo SBS, el antecedente cercano muestra que este canal puede ganar fuerza cuando los flujos financieros se expanden. Si eso ocurre nuevamente, podría extenderse la calma cambiaria hasta la llegada del agro.

El costo de un dólar apreciado: actividad, empleo y competitividad en tensión

Desde Econviews señalaron que la normalización macroeconómica redefinió reglas de juego: menos inflación y menor brecha cambiaria conviven con mayor competencia importada.

Los expertos de la consultora explicaron que el problema no es el rumbo sino la velocidad del cambio. En ese marco, se perdieron cerca de 71.000 empleos registrados en los últimos meses, mientras los salarios reales retrocedieron.

Sus analistas apuntaron que las importaciones de consumo y autos crecieron mientras caen bienes intermedios industriales, reflejando un mercado interno todavía débil.

Para Econviews, tasas altas y crédito cauteloso complican la recuperación rápida. En ese escenario, un dólar bajo ayuda a la nominalidad, pero puede tensionar actividad y empleo si no aparece crecimiento.

Qué pasará con el dólar: las señales que mira la city

Mirando hacia adelante, desde Grupo SBS señalaron que la primera señal será la continuidad de los flujos financieros. Mientras se mantengan, el BCRA podrá seguir comprando sin tensión cambiaria.

La segunda señal surge del diagnóstico de Econviews: el vínculo entre tasas, liquidez y demanda de pesos. Si cambia la dinámica de absorción monetaria, el equilibrio puede recalibrarse rápido.

La tercera señal combina ambas miradas: reservas y riesgo país. Si la acumulación mejora expectativas financieras, puede crecer la demanda de moneda local y abrir margen para flexibilizar restricciones.

En síntesis, el dólar hoy está contenido por oferta financiera y contexto externo favorable. Pero su trayectoria dependerá de si el puente de flujos llega intacto hasta la cosecha gruesa y de si la demanda de pesos resiste cuando se apague el componente estacional. En ese equilibrio fino, reservas, tasas y flujos serán las variables que definirán qué pasará con el dólar durante 2026.

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