Inversiones en tiempos de guerra: fintech líder revela los CEDEAR para "blindarse" ante el conflicto en Medio Oriente
Las distintas inversiones están reaccionando de manera desigual al conflicto en Medio Oriente, donde el precio del crudo ocupa un lugar central y la volatilidad y la incertidumbre dominan a los mercados. En ese contexto, el foco está puesto en los CEDEAR de acciones de empresas e índices sectoriales vinculados a activos clave como petróleo, oro, energía, defensa, logística y turismo, entre otros.
Las represalias tras los ataques por parte de Irán, con el lanzamiento de misiles y drones contra más de una docena de países de la región, encienden las alarmas en los mercados sobre cuál será la duración del conflicto y las posibles consecuencias negativas en las cotizaciones si se prolonga más de lo que anticipa la City.
La atención de los analistas de Wall Street está centrada en el Estrecho de Ormuz, ya que por allí circula por vía marítima cerca del 20% del crudo mundial y el 8% del gas natural licuado (LNG).
"Con más de 150 barcos varados y la cancelación de seguros de guerra en el Golfo, la pregunta ya no es si habrá impacto, sino cuánto durará la parálisis de los suministros", plantea Damián Vlassich, líder de equipo de Estrategias de Inversión en IOL.
Este escenario de incertidumbre provocó un fuerte rebote del dólar a nivel global (DXY), que trepó hacia la zona de los 99,20 puntos, alcanzando máximos en cinco semanas.
Esto también genera temor de los países emergentes, porque este temor mundial puede inducir a la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) a subir las tasas de interés, hecho que puede generar que los capitales internacionales busquen "refugio de valor" allí y salgan del riesgo de los mercados más volátiles.
A nivel local, esto generaría un mayor apetito dolarizador y una mayor presión para la suba de su precio, además de un encarecimiento para el financiamiento en moneda estadounidense.
"Si el conflicto de Medio Oriente se extiende en el tiempo, hay que ver qué pasa con las reservas del Banco Central por la salida de capitales hacia mercados seguros, y además el tipo de cambio se percibe como barato y todo eso invita a que los inversores se dolaricen. También, por la falta de apetito al riesgo de los capitales, a la Argentina le costará financiarse en el mercado de capitales del exterior", sentencia Walter Morales, CEO de Wise Capital.
De hecho, el índice (ETF) de países emergentes (EEM) cae 6% en el acumulado del corriente mes.
Por otro lado, el precio del petróleo Brent ya tocó los u$s85, donde este jueves trepó cerca de 5%. Y el petróleo crudo Texas (WTI) se ubica en los u$s79,5, un alza de 5,7% en la última rueda. Algo que influye en los costos logísticos y, por ende, fuerza al alza la inflación mundial.
A ello se le suma que los principales mercados de Wall Street se muestran con amplia volatilidad, donde, por ejemplo este jueves, el Dow Jones llegó a caer 2%, pero en todo el mes su desempeño es "mejor", al descender en marzo 1,4%.
Algo parecido ocurre en el índice Merval del ByMA de Buenos Aires, donde este jueves operó neutral sobre el cierre, pero con tendencia negativa. En marzo desciende 2,5% y en todo el 2026 arrastra una baja de 15,6%.
Por eso, en el informe de IOL se detalla cómo queda posicionado ahora, tras el inicio de la guerra en Medio Oriente, los principales activos de inversión, expresados en CEDEAR de acciones e índices (ETF) sectoriales.
Petróleo y gas, en precios críticos
La prima de riesgo domina los precios mundiales del petróleo ante el temor de cortes prolongados del estrecho de Ormuz y por los ataques a la infraestructura clave, como refinerías y pozos de extracción.
"La parálisis en Qatar, con la suspensión total de producción de QatarEnergy tras ataques con drones, ha encendido las alarmas en el mercado del gas, restringiendo severamente el suministro internacional", advierte Vlassich.
Al mismo tiempo, detalla que se generó un "caos logístico", debido a que los gigantes del transporte marítimo (Maersk, MSC, Hapag-Lloyd) han desviado sus flotas hacia la ruta del Cabo de Buena Esperanza, rodeando África.
"Esto dispara las tarifas de flete a máximos de seis años y anticipa una nueva presión inflacionaria global por los retrasos en la cadena de suministros", suma Vlassich.
Acciones y CEDEAR, en la mira
En resumidas cuentas, el incremento en el precio del petróleo y los obstáculos en el comercio marítimo en Medio Oriente por este conflicto, genera un cambio en las carteras de inversión.
"Ante este escenario, el mercado ha comenzado a rotar posiciones hacia activos que actúan como cobertura o que se encuentran geográficamente alejados del conflicto", aclara Vlassich.
La situación y posicionamiento en los distintos CEDEAR de índices sectoriales y acciones de empresas son los siguientes:
-Energía (índices XLE, XOM, CVX): las petroleras estadounidenses emergen como el refugio natural. "ExxonMobil y Chevron capturan la suba del crudo con producción propia en Norteamérica, lejos del fuego cruzado", afirma Vlassich.
-Petroleras LATAM (Vista (VIST) y Petrobras (PBR)): Vista Energy se destaca como un activo estratégico. Al operar en Vaca Muerta, permite capturar los precios internacionales del petróleo sin exposición al riesgo operativo o logístico del Golfo Pérsico.
Por su parte, el gigante brasileño Petrobras es otro de los grandes beneficiarios tácticos. Con su masiva producción offshore en el Presal y una estructura de costos competitiva, Brasil se consolida como un proveedor alternativo de peso para el mercado global. "Para el inversor, Petrobras ofrece una combinación de exposición directa al rally del petróleo y una política de dividendos robusta, protegida por la distancia física de los focos de combate en Medio Oriente", dice Vlassich.
-Defensa y Tecnología con Lockheed Martin (LMT): esta firma ha registrado subas de hasta el 5,5%, reflejando la expectativa de un aumento masivo en el gasto militar tras las advertencias del presidente Donald Trump sobre un suministro de armas "virtualmente ilimitado".
-Industria Petroquímica con Dow inc. (DOW): esta empresa surge como un "beneficiario táctico", ya que "al utilizar etano de Estados Unidos (gas natural), en lugar de petróleo, sus márgenes se expanden, mientras sus competidores europeos y asiáticos enfrentan costos de nafta impagables".
-El oro (GLD): el metal precioso ha saltado hasta los u$s5.397 la onza, reafirmando su rol como el "seguro" por excelencia cuando la incertidumbre geopolítica alcanza niveles críticos.
En resumen, petróleo, energía, industrias claves, defensa y metales preciosos se configuran como las inversiones más ganadoras.
Los sectores más afectados: turismo y transporte
La contracara de esta situación son los sectores que empiezan a preocuparse ante el avance del conflicto en el desarrollo de sus negocios, como son los rubros de Turismo y Transporte, debido a que sufren el impacto del combustible caro y el cierre de rutas aéreas.
"Aerolíneas como American Airlines (AAL) y plataformas de reserva como Booking (BKNG) han registrado caídas de entre 2% y 4%, reflejando el temor a una retracción en el consumo de viajes internacionales", destaca Vlassich.
Y resume: "La historia demuestra que, ante shocks geopolíticos, la sobrerreacción suele ser moneda corriente. Si bien el S&P 500 y el Nasdaq han mostrado caídas iniciales de entre el 1,2% y el 1,5%, estadísticamente el mercado tiende a recuperar los niveles pre-conflicto en un promedio de 47 días, una vez que el panorama se aclara. La clave en este momento es la selectividad".
Es que, según la opinión de Vlassich, el mercado ha dejado de ser un bloque uniforme, ya que hoy la diferencia entre una cartera protegida y una vulnerable "reside en la exposición a la cadena logística global y al costo de la energía".-