Caputo ve más lejos conseguir dólares afuera y refuerza su plan B por la guerra en Medio Oriente
El conflicto bélico en Medio Oriente aleja la posibilidad de que Argentina logre el tan esperado regreso a los mercados internacionales para refinanciar los vencimientos de deuda en moneda extranjera. No anula la posibilidad, pero la hace mucho más compleja y, por lo menos, la posterga. Por ahora, el ministro Luis Caputo deberá aferrarse a su plan B (aunque últimamente lo presenta como su plan elegido) de captar dólares en el mercado doméstico para "reducir la dependencia de Wall Street".
¿Por qué ahora es más complejo? Básicamente, por dos factores. Primero, la cautela global reduce significativamente el apetito por los activos financieros de riesgo: los inversores se inclinan hacia instrumentos mucho más seguros, como metales, dólar o bonos del Tesoro de Estados Unidos. Intentar una emisión de títulos de deuda en exterior con este clima podría ser un paso en falso, por lo que cualquier equipo económico se inclinaría por esperar.
Por otro lado, el encarecimiento del crédito: de extenderse el conflicto, además de la suba del riesgo país por la salida de los inversores de activos emergentes, las tasas de interés en Estados Unidos seguirían presionadas al alza, tal como ocurrió en los últimos días, impulsadas por la expectativa de aceleración de la inflación global por el incremento del precio del petróleo. Esto desalienta al Gobierno y lo fuerza a esperar hasta que mejoren las condiciones globales para financiarse a tasas "razonables".
Esto es clave por los abultados vencimientos de deuda en dólares que se aproximan, que presionan a Caputo a buscar dólares de alguna manera para cumplir. Según cálculos de la consultora 1816, en lo que resta del año el Gobierno enfrentará pagos por unos u$s14.600 millones y en 2027 la suma ascenderá a unos u$s26.000 millones. La cuenta corresponde a los bonos soberanos en dólares en manos privadas, los Bopreal, los "repos" del Banco Central y los pagos al FMI (neto de desembolsos) y a otros organismos internacionales.
Más difícil captar dólares afuera por presiones de la guerra
Los precios internacionales del petróleo se disparan a partir de la tensión geopolítica. Fundamentalmente, por la parálisis del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% de la oferta global de petróleo. La suba del crudo anticipa mayor inflación en el mundo, lo que presiona al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y reduce las expectativas de que la Reserva Federal aplique nuevos recortes en las tasas de interés.
De hecho, el precio del petróleo cruzó por primera vez los u$s100 por barril en tres años. El repunte se da porque la restricción de la oferta es significativa y se siente en la caída del suministro de energía.
"El mercado viene reduciendo expectativas de bajas de tasas de interés por parte de la Reserva Federal. El 27 de febrero, todos nos fuimos al fin de semana esperando al menos dos recortes de tasas de la Fed para este año. Ahora, con la escalada del conflicto con Irán, podríamos tener sólo uno o quizás ninguno. Con menor expectativa de baja de tasas, la deuda estadounidense paga más, el dólar también paga más y de ahí se puede explicar también la apreciación de la moneda", detallan.
¿Cuándo Argentina podría volver al mercado internacional?
Hasta hace poco, en el mercado afirmaban que ya casi estaban las condiciones dadas para que Argentina volviera al mercado internacional de deuda tras ocho años sin acceder: sólo faltaba otro retroceso del riesgo país para una primera emisión en Nueva York, proyectada posiblemente para el segundo trimestre del año. Ahora es más incierto y, mientras algunos afirman que deberá buscar la manera de hacerlo este año porque el próximo estará la tensión electoral, otros no descartan que se postergue para 2027.
"El contexto global complica los planes de salir al mercado, pero no creo que tanto como para que elimine la posibilidad. Creo que saldrá este año, pero ya no en julio (previo al vencimiento de bonos) porque este conflicto podría durar varias semanas o meses. Creo que esto forzará al Gobierno a acumular más dólares en las licitaciones quincenales del nuevo bono local AO27 para sumar fondos para el pago en julio", estima Gustavo Neffa, director de Research for Traders.
De acuerdo con Matías De Luca, líder de research y estrategia en Parakeet Capital, en un escenario como el actual nadie saldrá a buscar dólares en el exterior. Sin embargo, afirma que debería hacerlo este año porque el próximo será más complejo por la cercanía de las elecciones. Mientras tanto, estima, la estrategia oficial será buscar financiamiento local para aprovechar la buena liquidez de dólares que reflejan los depósitos privados.
El economista Gustavo Ber estima que hasta el segundo semestre el ministro seguirá captando dólares en el mercado doméstico a través del nuevo título deuda y no descarta que, en caso de que se extienda la aversión al riesgo global durante el resto del año, la salida al mercado internacional se corra para 2027. De todas maneras, más allá del contexto externo, ve al equipo económico con más intención de seguir evaluando alternativas de financiamiento en el mercado interno.
Caputo insiste en buscar "financiamiento alternativo"
En una exposición de esta semana en Fundación Mediterránea, Caputo volvió a descartar la emisión de bonos en el exterior porque, según dijo, no es necesario demostrar que Argentina tiene acceso a los mercados internacionales porque el país ya lo tiene, por lo que el debate debería centrarse en el precio. A la vez, resaltó que si bien los esfuerzos del Gobierno por ordenar la macroeconomía han reducido el riesgo país, el temor de los inversores por un regreso del populismo suma un gran peso en el indicador.
El ministro sostuvo que seguirá trabajando para mejorar la posición técnica de Argentina con el fortalecimiento de la demanda por activos locales a través de la consolidación macroeconómica: equilibrio fiscal, política monetaria contractiva, reducción de impuestos, desregulaciones y desarrollo del mercado de capitales doméstico. A la vez, buscará reducir la oferta de bonos en dólares mediante pagos en cada vencimiento y sin emitir otros en reemplazo.
De este modo, apunta a equilibrar la oferta y demanda de activos para sostener los precios. Además, aseguró que, mientras tanto, recurrirá a "financiamiento alternativo" para cubrir las necesidades durante la transición, porque considera que esta estrategia es más barata y ayudaría a mejorar la posición técnica. No brindó detalles al respecto, pero los analistas de Max Capital estiman que podría referirse a financiamiento adicional con organismos multilaterales u operaciones de "repo" de corto plazo similares a las que realizaron previamente.