Bonos argentinos con movimientos dispares en Wall Street y riesgo país en alza por la tensión global
En la última rueda de la semana, los bonos soberanos argentinos nominados en dólares presentan resultados mixtos en la plaza de Nueva York. El mercado internacional atraviesa días de fuerte cautela, marcado por la incertidumbre que genera el conflicto en Medio Oriente y su impacto en la economía global.
En ese contexto, los activos de deuda del país no logran consolidar una recuperación y se mantienen sin una dirección clara, mientras los inversores siguen de cerca la evolución del escenario geopolítico.
Los bonos Globales operan con caídas moderadas en Wall Street
Dentro del grupo de los bonos Globales, emitidos bajo legislación de Nueva York, predomina una tendencia negativa, aunque con movimientos muy acotados.
Entre los papeles que registran retrocesos aparecen el GD29, GD30, GD35 y GD38, con variaciones que se mantienen por debajo del 0,1%.
En contraste, otros títulos de la misma familia muestran ligeras mejoras: es el caso del GD41 y el GD46, que avanzan de forma moderada.
Los bonos bajo ley argentina se mueven sin tendencia clara
Los Bonares, que se rigen por legislación argentina, también muestran comportamientos diferentes según el título.
El AL29 se ubica entre los que operan en baja, con una caída cercana al 0,4%. En cambio, el AL41 se mueve en terreno positivo y anota una suba aproximada del 0,5% durante la jornada.
Nueva alza del riesgo país en medio de la tensión financiera
En paralelo, el riesgo país argentino, indicador que elabora el banco J.P. Morgan, registra un nuevo incremento. Este viernes avanza 1,1% y alcanza los 574 puntos básicos.
Se trata de la segunda suba consecutiva del indicador, una referencia clave para medir la percepción de riesgo sobre la deuda nacional y las posibilidades de que el Gobierno vuelva a financiarse en los mercados internacionales.
En las últimas jornadas, este índice volvió a alejarse de los niveles considerados necesarios para facilitar el acceso al crédito externo.
Mercados atentos al conflicto en Medio Oriente
La dinámica de los mercados globales sigue condicionada por la evolución del conflicto en Medio Oriente. Los inversores monitorean especialmente el impacto potencial sobre el suministro mundial de energía.
Ese factor mantiene bajo presión a los precios del petróleo. El Brent, referencia internacional del crudo, continúa cotizando cerca de los u$s100 por barril, un nivel elevado que refleja la preocupación por posibles interrupciones en la oferta energética global.
Para Argentina, este escenario presenta efectos simultáneos. En los últimos años el país avanzó hacia una posición de exportador neto de petróleo, impulsado por el crecimiento de la producción no convencional en Vaca Muerta. Esto implica que un aumento del precio internacional puede traducirse en mayores ingresos de divisas por exportaciones energéticas. Sin embargo, el mismo fenómeno también presiona sobre el precio interno de los combustibles y sobre variables macroeconómicas como la inflación.
Actualmente, el precio de los combustibles en el mercado local se encuentra referenciado a un valor del barril cercano a los u$s58. Si el precio internacional se trasladara completamente al mercado interno, el impacto en los surtidores sería significativo.