DESDE LA CITY

Central Puerto presentó resultados y broker de bolsa ya definió si conviene comprar o vender sus acciones

La empresa Central Puerto cerró un trimestre débil, pero analistas ven fundamentos sólidos y un escenario más favorable hacia 2026
Por Daniel Alberti
FINANZAS - 21 de Marzo, 2026

Central Puerto (CEPU) cerró el cuarto trimestre de 2025 con números más flojos de lo esperado y mostró un deterioro operativo que, a primera vista, podría encender dudas entre los inversores. Sin embargo, la lectura que hace una de las principales mesas de la City está lejos de ser pesimista y pese al traspié trimestral, mantiene una recomendación de Compra sobre la acción y ve un potencial de suba muy relevante hacia fines de 2026.

La clave del informe de Allaria pasa por separar el ruido de corto plazo de la historia de fondo. En el trimestre, CEPU sufrió el impacto de tareas de mantenimiento, menores despachos y una baja en el precio promedio de venta de energía, una combinación que recortó ingresos, comprimió márgenes y derivó en una ganancia mucho menor que la esperada.

Pero, al mismo tiempo, el broker sostiene que el nuevo marco regulatorio, la entrada en operación de nuevos proyectos y una estructura financiera todavía manejable permiten mirar más allá del mal cierre de año.

Un trimestre con presión sobre ventas y márgenes

Los resultados del cuarto trimestre mostraron un retroceso claro respecto del período anterior. Las ventas de Central Puerto se ubicaron en u$s173 millones, contra u$s234 millones del tercer trimestre, lo que implicó una baja de 26% trimestral y quedó por debajo de los u$s203 millones que esperaba la sociedad de bolsa. El EBITDA ajustado también cedió con fuerza y fue de u$s75 millones, frente a u$s97 millones en el trimestre previo, una caída de 22%.

La generación de energía bajó 13% trimestral hasta 3.957 GWh, afectada sobre todo por el negocio térmico, que cayó 16% por tareas de mantenimiento. A eso se sumó una baja de 14% en el precio promedio por GWh, mientras que los costos subieron 3%, una dinámica que achicó el margen bruto a 28%, desde 41% en el tercer trimestre.

Ese deterioro operativo terminó golpeando de lleno la última línea, en donde, la empresa reportó una pérdida ordinaria de u$s2 millones en el cuarto trimestre, contra una ganancia de u$s102 millones en el tercero. 

De todos modos, la foto anual luce bastante más sólida que la del trimestre aislado. En todo 2025, los ingresos de Central Puerto sumaron u$s783 millones, con una mejora de 17% interanual, mientras que el EBITDA ajustado avanzó 8% hasta u$s321 millones.

Es decir, el mal cierre del año no alcanzó para borrar una trayectoria que siguió siendo positiva en la comparación contra 2024.

Por qué Allaria mantiene recomendación de "compra"

Aun con ese balance más débil en el cierre del año, Allaria no cambió su postura sobre el papel. La recomendación sigue siendo Comprar, con un precio objetivo para fines de 2026 de $4.007 por acción, equivalente a u$s23,1 por ADR, más un dividend yield estimado de 1%. Con una cotización de referencia de $2.195 al momento del informe, la casa de bolsa calcula un retorno esperado de 83%.

Ese número surge de una proyección hacia adelante apoyada en tres principales catalizadores:

  • La entrada en operación comercial del cierre de ciclo combinado Brigadier López, que la compañía esperaba materializar en el primer trimestre de 2026.
  • El aporte de los parques solares San Carlos y Cafayate.
  • El nuevo esquema regulatorio del mercado eléctrico, que mejora las condiciones de monetización para los generadores.
  • Según el informe, la empresa espera un crecimiento del EBITDA de aproximadamente 25% en 2026 impulsado por esos proyectos. A eso podría sumarse otro avance de entre 20% y 25% por el impacto de la Resolución 400/25, mientras que los proyectos de almacenamiento BESS aportarían alrededor de u$s20 millones anuales de EBITDA desde la segunda mitad de 2027.

    Visto así, la señal de la sociedad para los inversores que ya poseen acciones de CEPU es mantener o incluso sumar posiciones para quienes toleren volatilidad y tengan horizonte de mediano plazo. El mal trimestre no invalida la tesis de inversión, sino que aparece como un bache dentro de un proceso de expansión más amplio.

    El nuevo marco regulatorio

    Uno de los argumentos más importantes del reporte está en el cambio de reglas para el sector. La Resolución 400/25, publicada en octubre de 2025, fijó una hoja de ruta para avanzar en la liberalización del Mercado Eléctrico Mayorista. Entre otras cuestiones, habilita mayor opcionalidad contractual para activos térmicos spot, recompone la remuneración del mercado al contado, dolariza ingresos y traslada la gestión del combustible desde CAMMESA hacia los generadores.

    Para una empresa como Central Puerto, la dolarización de ingresos reduce riesgo cambiario e inflacionario, mientras que el nuevo mecanismo de remuneración mejora el marco económico para parte de la generación. En otras palabras, aunque el balance del trimestre dejó un sabor amargo, el negocio hacia adelante podría operar con condiciones bastante más favorables que las que tenía hasta hace poco.

    El otro punto que sostiene la recomendación es que la empresa siguió moviéndose en términos estratégicos. Durante 2025 invirtió u$s202 millones, incluyendo la adquisición del parque solar Cafayate por u$s48,5 millones, además de desembolsos vinculados al cierre de Brigadier López y al proyecto solar San Carlos. A eso se sumó la adjudicación por 30 años de la central hidroeléctrica Piedra del Águila, por la que ofreció u$s245 millones, pagados en enero de 2026.

    Naturalmente, ese proceso exige mirar de cerca la estructura financiera y, en este punto, Allaria remarca que la deuda financiera neta, excluyendo créditos CVO, bajó u$s52 millones hasta u$s106,6 millones al cierre de diciembre. Además, el crédito de Foninvemem se ubicó en u$s119 millones. 

    Entonces, comprar, vender o mantener

    Para Allaria, la respuesta no es vender tras los resultados, sino comprar aprovechando que el mercado todavía mira con cautela un trimestre flojo y no termina de poner en precio los motores de crecimiento que podrían verse desde 2026.

    Eso no significa ignorar los riesgos, ya que, el papel viene de mostrar un retroceso operativo fuerte, la ejecución de proyectos debe confirmarse y buena parte de la tesis depende de que la mejora regulatoria efectivamente se traduzca en mejores números. Pero, con una valuación que el informe considera atractiva, múltiplos por debajo de comparables y un precio objetivo que marca una suba potencial de 83%, la señal que baja desde la mesa de research es inequívoca.

    Para el inversor que ya está posicionado, el mensaje implícito es mantener sin entrar en pánico por un mal trimestre. Para quien mira la acción desde afuera, la recomendación formal es comprar CEPU porque el balance decepcionó, pero la historia que la sociedad de bolsa ve para 2026 y 2027 sigue siendo claramente alcista.

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