Se cumple la "profecía" de Milei: al titular del BCRA le salen dólares por las orejas pero llega una prueba difícil
El Banco Central inicia la tradicional época de oro del año: la liquidación de la cosecha gruesa, que lleva abundancia de dólares a las reservas, salvo que sea una temporada de sequía.
Este año, los dólares abundarán: de acuerdo a estimaciones de consultoras privadas, la oferta de divisas llegaría a los u$s40.000 millones. Un récord sólo comparable con la campaña 2021-2022.
La diferencia con aquel año es que en este 2026, la Argentina podría alcanzar un superávit comercial de 20.000 millones de dólares.
Semejante perfomance tendría un lado A un un lado B: el primero, unas exportaciones que se acercarán a los u$s100.000 millones. Por el otro, un costado menos épico, con importaciones pinchadas por culpa del clima recesivo de la economía.
El Banco Central, a la ofensiva: compra dólares y acumula reservas
Durante este mes de abril, Santiago Bausili comprará todos los dólares que pueda. El banquero central quiere cumplir con el objetivo de acumulación de reservas, algo que por ahora quedó demorado.
Todas las divisas que el BCRA fue comprando desde el inicio de año -arriba de los u$s4.000 millones- fueron utilizados para el pago de la deuda externa.
Para lo que viene no sólo juega a favor la cosecha. También viene una época de menores vencimientos de la deuda en moneda dura, lo que permitirá a la autoridad monetaria quedarse con dólares en sus arcas.
La pregunta, en todo caso, es otra.
Una prueba difícil: inflación vs. consumo, ¿qué hará el Gobierno ahora?
En las últimas dos ruedas, el Banco Central adquirió nada menos que u$s348 millones. Corresponde una emisión de $500.000 millones aproximadamente.
¿Cuál será la estrategia del Gobierno? ¿Incrementará el volumen de pesos dando vueltas en la economía? ¿O, más bien, primará la cautela y el equipo de Luis Caputo sostendrá la idea de secar la plaza de pesos?
Pablo Goldín, economista jefe de la consultora MacroView, dice que -a lo largo del primer trimestre de 2026- el BCRA mantuvo intacta la masa de pesos en la economía.
Significa una caída en torno al 10% en términos reales, habida cuenta de la inflación corrida durante enero, febrero y marzo.
Javier Milei lo dijo sin dudar, y con un tono de satisfacción indisimulable. "Preparate, Santiago, que te van a salir dólares por las orejas", le advirtió el Presidente al titular del Banco Central, Santiago Bausili.
"Que no se vayan a inflación, por favor, o sea, cuidado como los compras...". Luego hizo una pequeña pausa y el Presidente completó: "Ya sabés que si fuera por mí... Pero no me voy a meter".
Fue durante la exposición presidencial en la Argentina Week, de Nueva York, apenas algunas semanas atrás.
En aquella oportunidad, Milei dejó en el aire, con su "advertencia", dos posturas sumamente relevantes para lo que viene:
- Por un lado, adelantar que se viene una inminente "lluvia" de dólares.
- En segundo lugar, busca impedir que las compras de dólares signifiquen una emisión monetaria excesiva, que derive en una mayor presión inflacionaria.
Bajan las tasas de interés: oxígeno para la economía
En las últimas semanas, Caputo hizo gestos a favor de una recuperación de la actividad.
El BCRA redujo los encajes y habilitó una baja de las tasas de interés en las "simultáneas" cotidianas en el mercado.
Lo que viene es una decisión adicional, clave para determinar la estrategia oficial. Por lo mencionado más arriba: si a esta baja en el costo del dinero no se correlaciona con un incremento en la masa de pesos, de la disponibilidad para que crezca el volumen de los créditos, entonces la mejora de la actividad y el consumo será cuesta arriba.
Ayer el Presidente volvió a lanzar una advertencia para los que piensan que sería una buena idea soportar algo más de inflación.
"Me sorprende, para mal, economistas que dicen que el Gobierno si quiere crecer debe aceptar mayor inflación", posteó el Presidente en X.
En una extensa reflexión teórica, Milei dijo: "De ahí a saltar a una relación positiva entre la inflación y el crecimiento es un disparate tanto en lo teórico como en lo empírico".
Frente a esta realidad, ¿Avalará el Presidente una mayor laxitud monetaria para darle oxígeno a la economía? O, tal como deja entrever, el BCRA pondrá el foco exclusivamente en que la inflación sea lo más baja posible.
Caputo "contrató" como asesor al economista uruguayo Ernesto Talvi, un experto en estabilización pero también tiene en mente cómo debería ser una recuperación de la economía real.
Talvi recomienda bajar las tasas de interés para no ahogar a las empresas ni al consumo. Y tener paciencia para cumplir con el objetivo de descenso de la inflación.
El Gobierno parece estar dando un giro en ese sentido, aunque por ahora en forma paulatina. Milei tendrá la última palabra.