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ALERTA

Economistas advierten por una nueva aceleración de precios: qué índice de inflación prevén para abril

El avance de precios persiste impulsado por ajustes en combustibles y factores estacionales, mientras expertos anticipan leve moderación anual
12/04/2026 - 09:00hs
Inflación mensual preocupa a expertos y anticipan cuándo podría volver a bajar

La inflación sigue acelerada y marzo habría registrado otro avance cercano al 3% mensual. Si bien era esperable que no aflojara debido a la estacionalidad del mes, con una de las mayores presiones del año, se trata de niveles altísimos. Tanto así, que el índice de precios ya habría acumulado un avance cercano al 9% desde enero y deja un piso alto para el resto del año. La buena noticia es que los economistas esperan que pronto retome el proceso de desaceleración, aunque en parte estará condicionado a lo que ocurra en el exterior.

A la espera del dato oficial que publicará el Indec el 14 de abril, las consultoras económicas privadas que realizan mediciones propias estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) habría registrado en marzo un avance de entre 2,7% y 3% mensual. Es decir, una variación muy similar a la de los últimos tres meses. Sin embargo, la medición interanual habría cedido hasta marcar entre 31% y 32%.

La meta de Milei de inflación "con cero" en agosto luce poco factible

Si bien las consultoras coinciden en que una vez pasados los ajustes de tarifas y el pico estacional de marzo la inflación volverá a la senda bajista, la proyección de Javier Milei parece cada vez menos factible: el Presidente reiteró en varias oportunidades que en agosto de este año la inflación podría "comenzar con cero".

Es decir, según sus palabras, registraría avances inferiores al 1% mensual, como 0,9% o menos. Por las últimas variaciones y la inercia que exhibe, los economistas son cautos y la consideran una proyección muy optimista.

La disparada del precio internacional del petróleo, a partir del conflicto bélico en Medio Oriente y la caída de la oferta global del crudo, afecta y podría seguir afectando a la dinámica inflacionaria. Hasta ahora, el impacto se sintió parcialmente en los costos internos de los combustibles y, de manera indirecta, en toda la cadena que se desprende a partir del transporte, la logística y los insumos. No es el principal motivo de la aceleración de los precios, pero aporta una cuota de presión alcista.

Claudio Caprarulo, director de Analytica, estima que mientras la suba de los precios de los combustibles jugó en contra de la dinámica inflacionaria en marzo, lo positivo estuvo en el rubro de alimentos y bebidas, que habría registrado una desaceleración respecto al mes anterior. Para el nivel general, estima que en marzo el índice de precios se habría ubicado en 3% mensual, lo que implicaría una aceleración de 0,1 puntos porcentuales respecto a febrero.

"Los combustibles aumentaron casi 12% durante el mes, con un traslado de precios de solamente el 50% de lo que subió la cotización internacional del petróleo. La incidencia directa de los combustibles sobre el IPC fue de 0,4 puntos y suma otros 0,2 puntos de manera indirecta, ya que el combustible funciona como insumo del resto de los bienes y servicios", detalla Lucio Garay Mendez, economista jefe de EcoGo.

¿Cuándo volverá a desacelerar la inflación en Argentina?

Garay Mendez no descarta que la reducción de la oferta global de energía, a partir de la parálisis en el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz debido al conflicto bélico en Medio Oriente, se extienda durante varias semanas más y mantenga elevada la cotización internacional del petróleo, lo que seguiría presionando al alza los precios de los combustibles. Por lo tanto, estima que el nivel general del IPC de abril y mayo, si bien desaceleraría, probablemente se ubicaría por encima del 2% mensual.

Camilo Tiscornia, director de C&T, estima que el IPC de abril "va a dar bastante menos que en marzo, salvo que ocurra una locura con la nafta". En esto coincide Caprarulo, que también estima una desaceleración inflacionaria en abril, aunque "el gran interrogante sigue siendo el precio del petróleo". Para el período entre abril y junio, el director de Analytica proyecta una inflación en torno al 2,6% promedio mensual.

"Para abril, proyectamos una desaceleración de la inflación a 2,4% mensual, tras el 3% estimado para marzo. La inflación se mantendrá elevada por el arrastre que dejó marzo (+10%), pero aflojaría por la baja en los precios de la carne. De hecho, si la carne baja más, la desaceleración podría ser incluso más pronunciada. Además, con el precio del petróleo en u$s101, la nafta continúa con un atraso de 8%. De corregirse durante abril, podría sumar 0,2 puntos adicionales de inflación", agrega la consultora FMyA.

De acuerdo con Max Capital, en el mercado esperan que la cotización internacional del petróleo se mantenga por encima de los niveles del año pasado, incluso si el conflicto en Medio Oriente se detuviera. Precios del petróleo más altos, resalta, tienen implicancias tanto en la inflación como en las cuentas externas, ya que representa un "shock de doble filo" para un país exportador de energía que busca reducir la inflación y a la vez necesita acumular reservas.

"Las implicancias inflacionarias son similares a las de otros países, aunque la falta de un ancla nominal fuerte desde el lado monetario y una mayor inercia inflacionaria podrían generar un impacto más pronunciado. Por el lado externo, en cambio, parte del efecto podría ser compensado por una moneda más fuerte gracias a mayores precios de la minería y el petróleo, junto con una buena cosecha del agro, flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) y emisiones de deuda también dirigidos a estos sectores", agrega.

El bróker sostiene que el efecto general de estas dinámicas sería:

  • Una inflación levemente más alta
  • Una acumulación de reservas internacionales más rápida
  • Una moneda más apreciada en términos reales

Desde el punto de vista estructural, resalta, "el shock refuerza las dinámicas recientes, lo que favorece a la energía y minería, sectores que crecen a mayor ritmo, pero afecta a la producción industrial" debido a la menor competitividad que implica un tipo de cambio más bajo en términos reales.

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