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Atención inversores: qué obligaciones negociables de empresas en dólares recomienda hoy la City

Un relevamiento de un poderoso broker sobre ONs en dólares exhibió qué bonos corporativos quedaron mejor posicionados para la City
Por Daniel Alberti
FINANZAS - 13 de Abril, 2026

El mercado de las obligaciones negociables en dólares volvió a quedar en el centro de la escena para los inversores argentinos que buscan rendimiento en moneda dura sin salir del universo corporativo local. En ese terreno, un informe reciente del poderoso broker de la City, Allaria, ordenó el tablero de manera bastante precisa y permitió ver cuáles son hoy los créditos que aparecen mejor posicionados por balance, perfil de deuda, capacidad de repago y proyección de negocios, y cuáles quedaron bastante más exigidos por el mercado. 

El punto de partida del informe es una selección bastante concreta dentro de las ON ley de Nueva York. Allí, la sociedad de bolsa remarca tres nombres que considera los más atractivos del lote energético argentino. Vista, con el bono VSCVO a junio de 2033 y rendimiento de 7,26%. Pampa Energía, con el MGCOO a diciembre de 2034 y una tasa de 7,27%. Y Tecpetrol, con el TTCDO a noviembre de 2030 y un retorno de 7,18%.

Las 3 son empresas que, desde la mirada del informe, combinan mejor crecimiento esperado, ratios de deuda más saludables y una estructura de negocios que hoy ofrece más visibilidad que la de otros emisores locales.

Ese sesgo a favor de energía también se entiende cuando se mira el resto del panel. En los cuadros de rendimientos, coberturas y calificaciones aparecen varios bonos con tasas más elevadas, pero también con balances más tensionados, mayor exposición regulatoria o una posición de caja menos holgada. 

Vista, Pampa y Tecpetrol, los nombres que quedaron arriba

El caso de Vista es probablemente el más potente dentro del recorte elegido dado que Allaria destaca que la compañía exporta el 63% de su producción y que la totalidad de ese volumen se comercializa a export parity, un dato central para cualquier inversor argentino que hoy priorice flujos atados al negocio externo. A eso le suma una hoja de ruta de crecimiento muy agresiva ya que la empresa proyecta para los próximos tres años un aumento de 60% en su producción y una suba del peso de las exportaciones hasta 75% del total.

Además, el informe espera una baja del apalancamiento desde 1,6x hasta 1x en 2027, con un costo promedio de deuda de 6,7% y una expansión del 68% en EBITDA en tres años. La reciente adquisición de Equinor Argentina, con participaciones en Bandurria Sur y Bajo del Toro, agrega otro escalón a esa historia porque suma aproximadamente 16% más de producción.

Según el informe, Vista cerró 2025 con ventas por u$s2.444 millones y un EBITDA ajustado de u$s1.596 millones, mientras que la producción promedio del cuarto trimestre alcanzó 135.414 boe/d, con una suba de 59% interanual. Dentro de ese volumen, la producción de crudo llegó a 118.285 barriles por día, lo que implicó un salto de 61% frente al mismo período del año anterior. A eso se suma un dato que en la City se mira mucho cuando se evalúa crédito corporativo.

La empresa aprovechó el mercado y el 8 de abril colocó una nueva ON hard dollar ley NY por u$s500 millones, con cupón de 7,875% y vencimiento en 2038. Poder emitir en ese tramo y con ese volumen no resuelve todo, pero sí refuerza la percepción de que Vista mantiene acceso al financiamiento para sostener expansión sin quedar apretada por los vencimientos más cercanos.

A Pampa Energía Allaria la muestra como una empresa con un perfil bastante equilibrado entre negocios de petróleo y gas, generación eléctrica y participaciones estratégicas en activos vinculados a transporte. En su recomendación sobre el bono MGCOO, la sociedad de bolsa remarca un leverage de 1,1x y un perfil de deuda aplanado, dos rasgos que le dan aire financiero en un mercado donde la refinanciación todavía es un tema sensible. 

La parte financiera refuerza ese argumento dado que Pampa cerró 2025 con ventas por u$s1.998 millones y EBITDA ajustado por u$s1.009 millones. Su deuda financiera neta se ubicó en u$s801 millones, equivalente a apenas 0,8x EBITDA, uno de los ratios más bajos del universo corporativo argentino relevado por Allaria. El informe también subraya que una porción relevante del crecimiento vendrá por la nueva regulación del negocio de generación eléctrica, que tendría impacto positivo en el EBITDA del segmento, además de la normalización tarifaria de compañías participadas como TGS y Transener.

En Tecpetrol Allaria destaca que 66% de las ventas proviene del gas y 34% del petróleo, con 86,5% de la producción destinada al mercado interno y sólo 13,5% colocada en el exterior. A simple vista, eso podría parecer menos atractivo frente a las empresas con sesgo exportador, pero el informe encuentra valor en otro lado. El rendimiento del bono TTCDO cayó por debajo del promedio reciente, aunque todavía exhibe una volatilidad acotada, y la hoja de balance sigue mostrando una estructura razonable para quien busca exposición corporativa argentina sin irse a un emisor demasiado tensionado.

En el cuadro de coberturas, Tecpetrol aparece con EBITDA sobre intereses netos de 10,2x, caja equivalente a 2,1 veces la deuda de corto plazo y deuda financiera neta de 1,7x EBITDA. En sus datos operativos, el informe señala que en 2025 las ventas subieron 30,6% nominal, con una producción trimestral de gas en aumento de 17% interanual y un avance de 27% en los volúmenes de crudo del trimestre. 

El otro lado del tablero

Si el informe deja un lote ganador, también permite detectar con bastante facilidad cuáles son los nombres que quedaron más atrás. Allaria no arma una lista formal de bonos para vender, pero el propio cuadro de rendimientos y solvencia muestra dónde el mercado está exigiendo un premio bastante mayor para entrar. En esa zona aparecen Edenor, MSU Energy, Capex, CGC y algunos créditos de menor calidad dentro del panel corporativo. No significa que sean papeles inviables ni mucho menos, pero sí que el rendimiento adicional viene acompañado por más riesgos, menos margen operativo o una estructura financiera que obliga a ser mucho más selectivo.

Edenor aparece con el bono DNC7O en niveles de 9,5% a 9,8%, bien por encima del bloque preferido. La empresa mostró una mejora fuerte en 2025, donde las ventas crecieron 11% real, el resultado operativo avanzó 159% y el EBITDA subió 30% en términos reales. Aun así, su calificación internacional sigue siendo más baja y el mercado le sigue pidiendo una tasa cercana a los dos dígitos. En el cuadro de coberturas, la distribuidora figura con deuda financiera neta equivalente a 1x EBITDA proyectado a diciembre de 2026, lo cual no es un mal número en sí mismo, pero tampoco alcanza para ponerla al nivel de las favoritas cuando se combina con el componente regulatorio propio del negocio.

En Capex, el punto más delicado está bastante más visible dado que la empresa muestra en el cuadro de cobertura una deuda financiera neta de 4,2x EBITDA LTM y una proyección de 3,5x hacia diciembre de 2026, un apalancamiento claramente superior al de Vista, Pampa o Tecpetrol. El informe además refleja un EBITDA de $57.785 millones al último balance, con caída interanual de 11%, aun cuando las ventas crecieron 29%. Es decir, la expansión de ingresos no se tradujo en una mejora equivalente de generación operativa.

Por eso no sorprende que sus bonos estén entre los que operan con rendimientos más altos dentro del panel.

En MSU Energy, el mercado también reclama un premio relevante ya que el bono RUCDO aparece en el rango de 9,6% a 9,8%, mientras la empresa exhibe una cobertura menos holgada y un nivel de apalancamiento que el informe ubica entre los más altos del universo relevado.

Algo similar ocurre con CGC, donde las tasas ya se mueven en un escalón todavía más exigente, y con nombres como CLISA, que directamente operan en una dimensión de riesgo mucho más elevada. 

Por qué la City sigue poniendo fichas en ONs

Otro de los puntos más interesantes del informe aparece cuando Allaria compara el crédito corporativo argentino con el resto de América latina. Allí sostiene que prefiere corporativos argentinos por sobre otras alternativas regionales porque la deuda externa privada del país sigue siendo baja en relación con el PBI y, dentro de ese total, la porción correspondiente a títulos negociables es relativamente reducida.

A junio de 2025, la deuda corporativa total equivalía a 19% del PBI, unos u$s107.311 millones, y de ese monto los títulos representaban sólo u$s14.656 millones. El resto era deuda comercial entre compañías, lo que reduce el riesgo de rollover que suele preocupar en otros mercados.

Allaria también destaca que las empresas energéticas argentinas, que son las principales emisoras de títulos en dólares, muestran balances más sólidos y ratios de deuda más bajos que muchas comparables de la región. Incluso resalta que bonos de firmas como YPF y Vista operan con un spread sobre Treasuries superior al de compañías como Pemex, Petrobras o Niagara Energy. 

Para aquel inversor interesado en invertir en ONs de Ley Extranjera, así se encuentra la góndola, ordenado de menor a mayor vencimiento, actualmente: 

  • Mastellone (MTCGO), con vencimiento el 30 de junio de 2026, operaba con rendimientos de entre 12,4% y 12,6%.
  • Pan American Energy (PNDCO), con vencimiento el 30 de abril de 2027, operaba con una TIR de entre 5% y 6,3%.
  • YPF (YCAMO), con vencimiento el 21 de julio de 2027, mostraba una tasa de entre 6,1% y 6,5%.
  • CLISA (CLSIO), a finalizar el 25 de julio de 2027, operaba con retornos de entre 17,6% y 18,4%.
  • AES (AEC2O), a terminar el 30 de agosto de 2027, cotizaba con rendimientos de entre 7,1% y 8%.
  • IRSA (IRCFO), con fecha final el 22 de junio de 2028, se movía con una TIR de entre 6,7% y 7,5%.
  • YPF (YMC1O), a finalizar el 27 de junio de 2029, operaba con rendimientos de entre 6,9% y 7,2%.
  • YPF (YMCIO), con pago final el 30 de junio de 2029, se movía en la zona de 6,7% a 7,1%.
  • RAGHSA (RAC5O), con vencimiento el 24 de abril de 2030, operaba con retornos de entre 8% y 8,2%.
  • Edenor (DNC7O), con vencimiento el 24 de octubre de 2030, operaba con rendimientos de entre 9,5% y 9,8%.
  • Tecpetrol (TTCDO), a finalizar el 3 de noviembre de 2030, operaba con retornos de entre 7% y 7,2%.
  • CGC (CP38O), a terminar el 28 de noviembre de 2030, ofrecía retornos de entre 11,1% y 11,3%.
  • MSU Energy (RUCDO), a finalizar el 5 de diciembre de 2030, operaba con retornos de entre 9,6% y 9,8%.
  • YPF (YMCUO), con vencimiento el 17 de enero de 2031, ofrecía retornos de entre 7,8% y 8%.
  • Pluspetrol (PLC5O), con vencimiento el 18 de mayo de 2031, operaba con rendimientos de entre 7,3% y 7,5%.
  • Telecom (TLCMO), con pago final el 18 de julio de 2031, se negociaba con rendimientos de entre 7,6% y 7,9%.
  • TGS (TSC3O), con vencimiento el 24 de julio de 2031, cotizaba con una tasa de entre 6,3% y 6,6%.
  • Aeropuertos Argentina 2000 (ARC1O), con vencimiento el 1 de agosto de 2031, cotizaba con tasas de entre 5,8% y 6,8%.
  • Pampa Energía (MGCMO), con vencimiento el 10 de septiembre de 2031, mostraba una TIR de entre 6,8% y 7%.
  • YPF (YMCXO), a terminar el 11 de septiembre de 2031, cotizaba con una TIR de entre 6,8% y 7,1%.
  • Pan American Energy (PNXCO), a terminar el 30 de abril de 2032, se movía entre 7% y 7,2%.
  • Pluspetrol (PLC4O), a vencer el 30 de mayo de 2032, cotizaba con retornos de entre 7,3% y 7,5%.
  • YPF Luz (YFCJO), con vencimiento el 16 de octubre de 2032, se negociaba con una tasa de entre 7% y 7,3%.
  • RAGHSA (RAC7O), con fecha final el 11 de diciembre de 2032, se movía entre 8,2% y 8,3%.
  • Tecpetrol (TTCAO), a finalizar el 22 de enero de 2033, se negociaba en la zona de 6,7% a 7%.
  • Telecom (TLCPO), con vencimiento el 28 de mayo de 2033, mostraba una tasa de entre 7,9% y 8,2%.
  • Vista Energy (VSCVO), con pago final el 10 de junio de 2033, se negociaba con una tasa de entre 7% y 7,3%.
  • Arcor (RC1CO), a terminar el 31 de julio de 2033, mostraba retornos de entre 6,9% y 7,2%.
  • YPF (YMCJO), con fecha de cierre el 30 de septiembre de 2033, rendía entre 7,2% y 7,3%.
  • Genneia (GN49O), con vencimiento el 2 de diciembre de 2033, mostraba una TIR de entre 7,3% y 7,5%.
  • YPF (YM34O), a vencer el 17 de enero de 2034, operaba con tasas de entre 7,5% y 7,7%.
  • Pampa Energía (MGCOO), con pago final el 16 de diciembre de 2034, se movía entre 7,1% y 7,3%.
  • IRSA (IRCPO), a vencer el 31 de marzo de 2035, ofrecía rendimientos de entre 7,5% y 7,7%.
  • TGS (TSC4O), a terminar el 20 de noviembre de 2035, ofrecía retornos de entre 7,4% y 7,5%.
  • Vista Energy (VSCTO), a finalizar el 10 de diciembre de 2035, ofrecía rendimientos de entre 7,4% y 7,6%.
  • Telecom (TLCTO), a finalizar el 20 de enero de 2036, operaba con retornos de entre 8,4% y 8,5%.
  • Pan American Energy (PN43O), con fecha final el 15 de enero de 2037, rendía entre 7,7% y 7,8%.
  • Pampa Energía (MGCRO), a finalizar el 14 de noviembre de 2037, operaba con rendimientos de entre 7,5% y 7,7%.
  • YPF (YCANO), con vencimiento el 15 de diciembre de 2047, mostraba retornos de entre 7,9% y 8,1%.

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