FLEXIBILIZACIÓN

El BCRA afloja el cepo al dólar y una de las medidas impacta en quienes viajan al exterior

El Banco Central aprovecha la compra de divisas de los últimos meses para seguir quitando restricciones, tanto para personas como para empresas
Por iProfesional
FINANZAS - 09 de Abril, 2026

El Banco Central (BCRA) aceleró la flexibilización del cepo cambiario con un paquete de medidas que impacta en empresas, exportadores y turistas. La decisión llega después de 100 días de compra sostenida de reservas, en los que la autoridad monetaria acumuló u$s4.964 millones.

Solo este jueves, el BCRA compró u$s281 millones. Ese ritmo lo coloca cerca de cumplir la mitad de la meta mínima de u$s10.000 millones comprometida para todo el año, lo que le da margen para avanzar con nuevas libertades cambiarias.

La cercanía del inicio de la temporada alta de liquidación del agro también pesa en la decisión. Con ese colchón, Santiago Bausili aprobó cambios que afectan tres áreas clave: exportaciones, operaciones financieras de empresas y turismo.

La norma que habilita estas modificaciones es la Comunicación "A" 8417. Consta de tres páginas y fue publicada tras la aprobación del directorio del BCRA.

Fin al límite para extracciones de dólares con tarjeta en el exterior

Una de las medidas más visibles, que impactará en aquellas personas que viajan al extranjero, es la eliminación del tope para extracciones en cajeros del exterior con tarjeta de crédito. Hasta ahora, el límite era de u$s50 para países limítrofes y u$s200 para el resto del mundo.

Ahora, cada banco definirá su propio tope. El BCRA considera que esta decisión no presionará la demanda de divisas, ya que es una operatoria cara a la que los argentinos recurren solo en emergencias.

Por cada extracción se cobran comisiones de entre u$s14 y u$s19, más intereses por adelanto de efectivo. A eso se suma la conversión al tipo de cambio oficial y los impuestos si no se cancela con divisas.

Más tiempo y flexibilidad para liquidar divisas

El BCRA extendió los plazos para el ingreso de divisas al país. El objetivo es cuadrar los períodos de ingreso y liquidación con los tiempos reales de cada negocio, sin forzar apuros que antes generaban distorsiones.

El cambio más importante: el plazo de ingreso pasa de 60 a 180 días. Además, se eleva el límite en el caso de exportaciones que empresas con casa matriz local realicen a sus filiales en el exterior.

Ese tope salta de u$s50 millones a u$s200 millones anuales. La medida apunta a facilitarles la operatoria a grupos económicos con presencia regional.

También se amplían de seis meses a un año los plazos para exportaciones de ropa, carteras y productos similares de bajo volumen. Lo mismo para envíos de productos espaciales o nucleares realizados por empresas argentinas.

Hay otra novedad clave para pequeños exportadores. Las personas humanas que exporten bienes quedan liberadas de la obligación de liquidar las divisas en el país, aunque sí deben ingresarlas.

Es una extensión del criterio que ya regía desde hace casi un año para la exportación de servicios. Artesanos y orfebres que venden al exterior podrán conservar los dólares generados por esas ventas.

Empresas con deuda: nuevo acceso al mercado oficial

El BCRA equiparó el tratamiento para empresas que emitieron deuda mediante obligaciones negociables (ON) o tomaron líneas comerciales. Hasta ahora, solo podían acceder al mercado para comprar dólares y pagar hasta tres días antes si se trataba de deuda externa.

Con el nuevo esquema, podrán hacerlo también con deuda interna de ese tipo. La medida reduce la presión sobre las compañías que necesitan cumplir con vencimientos en moneda dura.

Otra flexibilización permite el acceso al mercado cambiario oficial para pagos de capital de deuda financiera intrafirma, que aún estaban restringidos. La condición: obtener una refinanciación con cuatro años de vida promedio y tres años de gracia para el capital.

Esos plazos y condiciones son similares a los previstos para la repatriación de capitales de no residentes tras la venta de activos o empresas locales, según explicaron desde el BCRA.

Además, se facilita la toma de coberturas cambiarias para pasivos externos. Por ejemplo, si una empresa tomaba pasivos en yuanes no podía acceder al mercado para cubrirlos en dólares; ahora sí podrá hacerlo, lo que reduce el riesgo cambiario.

Combate a un nuevo "rulo" financiero

La batería de flexibilizaciones llegó acompañada por una restricción adicional. El BCRA amplió el cerrojo cruzado que impide acceder al mercado oficial durante 90 días a quienes hayan operado dólares financieros para girarlos al exterior.

La medida apunta a frenar un "rulo" creciente que realizaban inversores muy profesionalizados, incluso desde algunos bancos. El esquema era simple pero efectivo para capturar diferencias de precio.

Estos operadores compraban dólares en el mercado local (hoy, en torno a $1.405), los transferían a cuentas en el exterior y luego los reingresaban vía contado con liquidación (a $1.479 promedio). Esa brecha de $74 generaba una ganancia rápida sin riesgo.

El BCRA considera que esa operatoria distorsiona el mercado y presiona artificialmente sobre las cotizaciones. Por eso, endureció las condiciones para quienes intenten repetir el esquema.

Con estas medidas, el cepo cambiario da un nuevo paso hacia su desmantelamiento gradual. El BCRA mantiene el control sobre el flujo de divisas, pero amplía los márgenes de libertad para empresas y personas.

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