Inédito: el dólar se pincha, está más barato que hace 6 meses y el BCRA anota compras récord con lluvia de divisas
El Gobierno aprovecha a fondo la lluvia de dólares de abril, contemplando los ingresos del agro, por la cosecha gruesa, y el boom de empresas y provincias que colocaron u$s12.000 millones desde el triunfo de Javier Milei en las legislativas de octubre 2025.
Este viernes, el Banco Central compró otros u$s457 millones, la cifra más alta en dos años, para acumular compras por u$s5.421 millones en lo que va del 2026: más de la mitad de la meta prevista para todo el año.
Se trató, de hecho, de la segunda compra más alta de la gestión Milei: para encontrar una cifra mayor, hay que volver hasta el 4 de abril de 2024, cuando sumó u$s468 millones.
Además, el dólar volvió a caer y anotó en la semana la mayor baja en dos meses: de hecho, el minorista quedó por debajo de los $1.400 y está más barato que hace seis meses.
Más allá de las críticas de una parte de los analistas, la realidad parece darle la razón a Luis Caputo. Días atrás, el ministro de Economía sostuvo, no sin cierta ironía: "Si el BCRA no comprara u$s100 millones por día, el dólar estaría a $1.100".
El dólar bajó y está más barato que hace seis meses
El dólar minorista cerró la semana por debajo del umbral de los $1.400 y finalizó en $1.395. De esta manera, acumula una caída del 5% en lo que va de 2026 y se ubica incluso por debajo de los niveles registrados seis meses atrás.
La cotización viene en retroceso desde el máximo de $1.515 alcanzado el 23 de octubre, en la antesala de las elecciones, cuando crecía la dolarización de carteras ante la incertidumbre cambiaria.
Si bien a fines de marzo llegó a tocar en una rueda los $1.390, con estos valores, el tipo de cambio minorista se ubica por debajo del registrado el 10 de octubre, cuando cotizaba a $1.405, mientras que el blue se encontraba en $1.475. A medida que se consolidó el acceso al mercado oficial —tras el levantamiento del cepo—, la demanda en el segmento informal perdió fuerza y presionó a la baja su precio.
Entre los factores que explican esta baja aparece el ingreso de dólares provenientes del sector exportador, junto con emisiones de deuda por parte de empresas y provincias. Todo esto ocurre en paralelo a una inflación acumulada cercana al 15% entre octubre y marzo.
Hacia adelante, las proyecciones indican que la cotización podría mantenerse relativamente estable en lo que resta del mes, con el tipo de cambio mayorista en torno a los $1.380, sin grandes sobresaltos en el corto plazo.
¿Cuán barato está el dólar?
Luis Caputo descartó más de una vez un atraso cambiario, a pesar de que el tipo de cambio mayorista continúa por debajo de los $1.400 y la inflación se mantiene en torno al 3% mensual.
El propio titular de Hacienda admitió que el IPC de marzo finalizó más arriba que los meses anteriores, producto de la suba de los combustibles por culpa de la guerra en Medio Oriente.
El dato central es que el tipo de cambio se ubica en torno a los $1.400 y, en términos reales, ya se encuentra en niveles bajos dentro de la era Milei.
Si el tipo de cambio se mantiene en esa zona -con una inflación del orden del 2,5% mensual-, hacia mitad de año podría regresar a valores similares a los de noviembre de 2023, previos a la devaluación inicial de la actual administración.
"El dólar ajustado a precios de hoy cotiza cercano a mínimos registrados durante la gestión de Macri", sostuvo el economista Salvador Vitelli.
El propio Vitelli calculó algunos valores de referencia, para tener en cuenta y comparar el actual escenario con el pasado:
- El "sudden-stop" de 2018 llegó a un máximo que hoy equivale a $2.400
- Post-PASO19 equivale hoy $2.568
- La corrida de octubre del 2020 es hoy $4.555
- La crisis de deuda de 2022 es hoy $3.900
- La corrida preelectoral 2023 es hoy $4.646
- Los $800 de la devaluación de diciembre de 2023 hoy equivalen a $ 2.676
- Los $350 predevaluación son hoy $1.236.
Es decir: el tipo de cambio actual se encuentra tan solo 13,2% sobre el valor que mostraba el "dólar Massa", justo antes de la devaluación de diciembre de 2023.
Superávit comercial: ¿se viene la lluvia de dólares?
Para este año, el Gobierno espera una oferta de divisas elevada. El superávit comercial de 2026 podría superar los u$s20.000 millones, con exportaciones en torno a u$s95.000 millones e importaciones que difícilmente superen los u$s70.000 millones, de acuerdo a una estimación de la consultora MacroView.
A esa oferta se suma el ingreso de dólares financieros por endeudamiento de empresas, vía emisiones de obligaciones negociables y préstamos externos. Este flujo, aunque más volátil, también contribuye a reforzar la disponibilidad de divisas.
Con este nivel de oferta, el mercado logra abastecer simultáneamente dos demandas muy exigentes: la del sector público —que necesita dólares para pagar los vencimientos de la deuda— y la de las personas, que compran divisas para ahorro y turismo.
Este último punto es clave para entender la dinámica actual. La demanda privada sigue siendo muy alta. Entre diciembre y marzo, las personas compraron cerca de u$s2.500 millones mensuales. Extrapolado, equivale a unos u$s30.000 millones anuales, un número que en otro contexto sería claramente desestabilizante.
Sin embargo, el tipo de cambio no sube. Por el contrario, se mantiene estable o incluso con tendencia a la baja nominal. Esto no responde a una intervención directa del Banco Central para "pisarlo", sino a que la oferta alcanza —por ahora— para cubrir toda la demanda.
¿Por qué se mantiene la estabilidad cambiaria?
A diferencia de otros tiempos, cuando un atraso del tipo de cambio era visto como un riesgo de corto plazo, el escenario actual luce estable. Al menos para los próximos meses, con la expectativa de la liquidación de una cosecha récord, que podría superar los u$s40.000 millones.
Por otra parte, el Banco Central viene comprando dólares de manera sostenida. En el primer trimestre acumuló más de u$s4.400 millones, que fueron destinados en su totalidad al pago de deuda externa. Esto convierte a las compras de reservas en una pieza central del esquema financiero del año.
El problema es que, aun con estas compras, la acumulación neta de reservas sería limitada. El superávit cambiario se utiliza en buena medida para financiar al Tesoro, lo que reduce el margen de acumulación genuina.