Mercado Pago, Ualá y billeteras, en la mira: buscan prohibir créditos exprés y ponerle tope a las súper tasas
En medio del crecimiento acelerado del crédito digital en la Argentina, un proyecto de ley encendió las alertas en el ecosistema fintech. La iniciativa, presentada en la Cámara de Diputados por Juan Carlos Molina (Unión por la Patria) y acompañada por otros 14 legisladores del mismo bloque, propone crear un régimen integral para las entidades no financieras de crédito.
En la práctica, el foco está puesto sobre actores como Mercado Pago, Ualá y otras plataformas que hoy ofrecen financiamiento de forma rápida, digital y masiva.
El diagnóstico detrás del proyecto es contundente: el crédito fuera del sistema bancario creció fuerte, pero con reglas dispersas y, en algunos casos, con prácticas que afectan a los usuarios.
Qué busca cambiar la ley
El texto apunta a regular a todos los proveedores de crédito que no están alcanzados por la Ley de Entidades Financieras: fintech, mutuales, fideicomisos y financieras de consumo.
Se trata de un sector que ya es clave para el consumo y la inclusión financiera, especialmente en segmentos que no acceden al sistema bancario tradicional.
Según fundamenta Molina, "estos mecanismos de financiamiento tienen una fuerte correlación en tiempos de crisis y estanflación, con la consecuente pérdida del poder adquisitivo, lo que provoca que cerca del 9% de las familias se encuentre en una situación de morosidad". De forma más recurrente, los argentinos y argentinas encuentran en dichas entidades una única alternativa para afrontar gastos corrientes (alimentos, alquiler, servicios) o situaciones de urgencia de toda índole.
Es por ello que el proyecto avanza sobre tres ejes: mayor control estatal, transparencia en el costo del crédito y protección del usuario frente a abusos.
Registro obligatorio y control del BCRA
Uno de los cambios centrales es que todas estas entidades deberán inscribirse en un registro bajo la órbita del Banco Central de la República Argentina.
El BCRA pasará a tener un rol más activo en la supervisión, auditoría y control del sector, profundizando una línea regulatoria que ya se había iniciado en los últimos años.
Para las fintech, esto implica un salto: de un esquema más flexible a uno con mayores exigencias regulatorias.
Tasas: límites y fin de la "letra chica"
Uno de los puntos más sensibles del proyecto es el de las tasas de interés.
La iniciativa establece que:
- Las tasas no podrán superar los límites de la Ley de Tarjetas de Crédito
- Podría configurarse usura si se exceden esos topes
- Será obligatorio informar el Costo Financiero Total (CFT) completo
Esto implica un cambio fuerte en la forma en que hoy se comunican los créditos.
Muchas plataformas informan tasas nominales (TNA o TEA), pero no el costo total con comisiones y seguros, lo que genera confusión en los usuarios.
El proyecto busca eliminar esa "letra chica" y obligar a mostrar el costo real desde el inicio.
Fin del crédito inmediato: impacto directo en fintech
Uno de los artículos que más ruido genera en el sector es el que prohíbe los créditos automáticos sin evaluación previa.
Es decir, se terminarían los préstamos "en un clic".
La norma establece que se deberá analizar la solvencia del cliente antes de otorgar crédito y que el endeudamiento total no podrá superar el 30% de sus ingresos.
Esto apunta a reducir el sobreendeudamiento, un problema creciente en contextos de alta inflación.
Pero también impacta de lleno en el modelo de negocio de muchas apps, que basan su diferencial en la rapidez y la aprobación casi instantánea.
Apps bajo nuevas reglas: atención humana y más seguridad
El proyecto también introduce obligaciones específicas para plataformas digitales:
- Atención al cliente con intervención humana
- Espacios físicos de reclamo
- Validación de identidad con biometría
- Responsabilidad total por fallas técnicas
Esto último es clave: si hay errores en el sistema, problemas en pagos o caídas de la app, la responsabilidad recaerá exclusivamente en la empresa.
En un ecosistema 100% digital, el estándar de exigencia sube.
Cobranzas: límites al hostigamiento
Otro capítulo relevante es el de las cobranzas extrajudiciales.
El proyecto establece reglas estrictas:
- Máximo de dos llamadas por día
- Solo entre las 9 y las 18
- Prohibido usar números ocultos
- Prohibido contactar a familiares o empleadores
- Prohibidas amenazas o simulaciones judiciales
Además, las empresas serán responsables por las prácticas de los estudios de cobranza que contraten.
La medida apunta a erradicar prácticas agresivas que hoy son frecuentes en el mercado.
Multas, sanciones y riesgo para el negocio
El Banco Central de la República Argentina tendrá amplias facultades para sancionar incumplimientos:
- Multas económicas
- Suspensión de operaciones
- Inhabilitación de directivos
Esto introduce un riesgo concreto para el sector fintech, que deberá adaptar sus procesos si la ley avanza.
Un debate que recién empieza
El proyecto fue presentado por la oposición y abre un debate que combina regulación, innovación y consumo.
Para sus autores, la iniciativa "se inscribe en la obligación del Estado de equilibrar las relaciones de consumo, que corrijan las asimetrías existentes y garanticen que el acceso al crédito no se convierta en un mecanismo de explotación. Como ha sostenido reiteradamente la doctrina, la libertad contractual no puede ser invocada para legitimar situaciones de abuso, especialmente cuando se encuentran comprometidos derechos fundamentales".
Hoy tenemos, por un lado, plataformas como Mercado Pago o Ualá que ampliaron el acceso al crédito y dinamizaron la economía digital. Y, por otro, crecen las críticas por tasas elevadas, falta de transparencia y prácticas de cobranza agresivas.
En América Latina, la tendencia es clara: regular el crédito no bancario sin frenar la innovación. Argentina ahora se suma a ese debate.
La incógnita es cómo impactará en un sector que se volvió clave para millones de usuarios… y que, hasta ahora, jugaba con reglas más laxas que el sistema bancario tradicional.