Acciones de Netflix quedaron bajo la lupa tras balance y la City tiene su veredicto sobre qué hacer
Netflix volvió a mostrar un negocio fuerte y en el primer trimestre de 2026 reportó una ganancia de u$s5.280 millones, con una suba de 83% interanual, mientras que el EPS llegó a u$s1,23, muy por encima de los u$s0,76 que esperaba el consenso. A eso se sumaron ingresos por u$s12.250 millones, equivalentes a un crecimiento de 16% frente al mismo período del año pasado, levemente por encima de lo previsto por el mercado.
También hubo mejora en rentabilidad, con un margen operativo de 32,3%, en línea con lo esperado, y un flujo de caja libre de u$s5.094 millones, 67% por encima del consenso. Además, la empresa retomó recompras de acciones y adquirió 13,5 millones de papeles por u$s1.300 millones durante el trimestre, con un remanente de u$s6.800 millones para seguir ejecutando ese programa.
Un balance sólido
Una de las claves para leer mejor el trimestre es separar la fortaleza operativa de los factores extraordinarios. El informe de Allaria señala que parte de la mejora en ganancias estuvo impulsada por la comisión por cancelación recibida de la transacción abandonada con Warner Bros. Ese ingreso también impactó sobre la caja y ayudó a explicar por qué el flujo de efectivo generado por operaciones subió hasta u$s5.300 millones.
Sobre esto, Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, se advirtió que "el mercado parece estar castigando una guía de crecimiento más conservadora y la naturaleza no recurrente de sus beneficios".
La observación baja a tierra una discusión central ya que Netflix sí sorprendió al alza en el EPS, pero IOL aclara que "esta sorpresa no fue de origen operativo" y agrega: "El beneficio contable incluyó la comisión de terminación del deal con Warner Bros. (u$s2.800 millones), reconocida como un ingreso financiero extraordinario. Al extraer este ítem, el EPS recurrente resultó prácticamente en línea con lo que esperaba el mercado".
¿Dónde estuvo el problema?
Para el segundo trimestre de 2026, Netflix proyectó ventas por u$s12.574 millones, por debajo de los u$s12.630 millones que esperaba el consenso. En resultado operativo, estimó u$s4.105 millones frente a u$s4.330 millones previstos por el mercado. El EPS diluido esperado fue de u$s0,78, también por debajo de los u$s0,84 que estimaba el consenso.
La guía anual tampoco ayudó dado que el gigante del streaming mantuvo sin cambios sus proyecciones para 2026, con crecimiento de ingresos de entre 12% y 14% interanual, margen operativo de 31,5% y un negocio publicitario que, según la compañía, debería duplicar ingresos este año. El problema es que el mercado esperaba una mejora del guidance luego del buen arranque y de las subas de precios y eso no ocurrió.
IOL pone el foco exactamente ahí cuando Vlassich sostiene que "el principal foco de preocupación para los inversores es la trayectoria de crecimiento" y remarca que las proyecciones para el resto del año "acentuaron el sesgo bajista". En particular, destaca dos señales:
- Una guía para el segundo trimestre con crecimiento de solo 13,5% interanual
- Una guía anual cuyo punto medio confirma una etapa de expansión más moderada.
En paralelo, Allaria también hace una advertencia de fondo y señala que Netflix necesita acelerar la monetización publicitaria, mantener disciplina en el gasto de contenido y cumplir con su guidance 2026 para justificar múltiplos más altos o incluso el target del consenso. Al mismo tiempo, afirma que la reacción negativa del 10% en la acción luce algo exagerada, pero aclara que por ahora la guía tampoco parece justificar mayores subas desde la valuación actual.
La valuación sigue exigente
Ese es otro punto central de la discusión ya que Netflix no es una historia rota ni una empresa en problemas. El consenso de recomendaciones que figura en el reporte de Allaria sigue siendo abiertamente favorable: 80% "comprar", 20% "mantener" y 0% "vender", con un precio objetivo de u$s114,87 frente a una cotización de u$s97,41, lo que implica un upside potencial de 17,9%.
Ahora bien, que el consenso siga inclinado al buy no significa que el papel haya quedado barato. Allaria remarca que Netflix cotiza con un forward P/E de 33x, por debajo de su media histórica de 38,6x, pero todavía por encima de sus pares más cercanos del universo de internet -streaming- o medios orientados al crecimiento.
IOL endurece un poco más esa conclusión cuando Vlassich sostiene que "Netflix entregó un trimestre operativamente sólido, pero con una narrativa que el mercado interpretó como el comienzo de una fase de madurez" y completa con una frase que resume bien el golpe bursátil posterior al balance: "Para una compañía que cotizaba a un P/E cercano a 40x, la combinación de una sorpresa de beneficios no recurrente y una guía de ingresos en desaceleración secuencial disparó un proceso de repricing".
Qué mira ahora el mercado
A partir de acá, la acción queda atada a tres variables. La primera es si la empresa logra demostrar que el negocio publicitario puede convertirse en un motor relevante y no solo en una promesa. El reporte destaca que Netflix completó la implementación de Netflix Ads Suite en todos sus mercados publicitarios y que espera duplicar ingresos por publicidad en 2026.
La segunda variable es la dinámica del negocio en Estados Unidos y Canadá dado que, en esa región, los ingresos crecieron 14% interanual, por debajo del 18% del primer trimestre de 2025. Dado que UCAN es el mercado más maduro y uno de los que más aporta por ARPU, cualquier desaceleración allí pesa especialmente en la evaluación del mercado.
La tercera es el manejo del contenido, en donde, Allaria remarca que el gigante del streaming ha estado por debajo de su guidance de gasto en contenido durante los últimos dos años y que la relación entre gasto en contenido e ingresos se redujo en forma marcada. Eso ayuda a márgenes y caja, pero también abre una discusión sobre cuánto puede sostenerse esa disciplina sin costo a largo plazo en la potencia del catálogo.
Entonces, ¿comprar, vender o mantener?
La respuesta correcta, si se toma al pie de la letra la documentación disponible, no es "mantener" como recomendación formal del consenso. El consenso, al menos por parte de los analistas de Allaria sigue siendo comprador y eso está respaldado por el cuadro de su informe: 80% Comprar, 20% Mantener y 0% Vender.
Netflix presentó un trimestre sólido, pero parte de la sorpresa en ganancias fue extraordinaria y la guía -guidance- para el resto del año no mejoró y dejó un sabor más conservador.
Y la valuación, aunque por debajo de su promedio histórico, sigue siendo exigente frente a comparables.
Por eso, más que un papel para descartar, Netflix aparece hoy como una acción que necesita volver a probar que su crecimiento no está entrando en una fase de desaceleración más persistente. IOL lo resume con otra definición útil para el seguimiento de corto plazo: "aunque la tesis de largo plazo permanece intacta, la zona de los u$s95-100 aparece ahora como un nivel de soporte más razonable". Y agrega que "la recuperación sostenida del papel dependerá de que el segundo trimestre confirme que el crecimiento ha encontrado un suelo y no es el inicio de una caída más pronunciada en la curva de expansión".
Por todo esto, la conclusión, entonces, es que la City no está recomendando vender Netflix, tampoco quedó habilitado un entusiasmo ciego.
El consenso todavía ve potencial de suba, pero el mercado exige una validación más firme del crecimiento antes de premiar otra vez al papel.