VIDEO | Panorama económico financiero de hoy en menos de 90 segundos
El equipo económico consiguió algo que hoy vale mucho: tiempo. Con respaldo del FMI, el Banco Mundial y el BID, el Gobierno terminó de cerrar una hoja de ruta para reunir hasta u$s10.000 millones en 18 meses y cubrir vencimientos sin tener que salir al mercado internacional a pagar tasas mucho más altas. Eso le da aire a la deuda, protege reservas y le quita presión al dólar.
Cómo armó el Gobierno un colchón de hasta u$s10.000 millones
La estrategia combina varias fuentes. Según lo que explicó Caputo tras su gira por Washington, el plan incluye unos u$s4.000 millones de préstamos sindicados de bancos privados con garantías de organismos multilaterales, otros u$s4.000 millones mediante licitaciones locales en dólares para 2027 y 2028, y cerca de u$s2.000 millones por privatizaciones. Con eso, el oficialismo busca cubrir los próximos tres pagos de deuda, es decir unos 18 meses de compromisos.
En ese esquema, el respaldo ya conseguido es un punto central. El Gobierno obtuvo la aprobación de la segunda revisión con el FMI y garantías por u$s2.550 millones del Banco Mundial y el BID para afrontar vencimientos hasta fines de 2027. El mensaje oficial es que no hay apuro por volver a Wall Street mientras existan alternativas más baratas de financiamiento.
La paradoja salarial: suben en dólares, pero pierden contra la inflación
Pero esa mejora financiera no se siente igual en la economía real. Ahí aparece una paradoja bien argentina: medidos en dólares, los salarios mejoraron entre 5,5% y 8,4% en el último año. Sin embargo, cuando se los compara con la inflación local, la foto cambia por completo.
El Índice de Salarios del INDEC para trabajadores registrados muestra una caída real de 7,8% entre noviembre de 2023 y enero de 2026. El golpe fue mucho más fuerte en el sector público, con un derrumbe de 17,9%, mientras que en el sector privado la pérdida fue de 2,2%. Un salario más alto en dólares, cuando nace más de la apreciación cambiaria que de una mejora de productividad, puede parecer una mejora sin traducirse en más poder de compra cotidiano.
Pymes en alerta: sube la mora y crece el riesgo de cierres
Con ese consumo débil, las pymes entraron en una zona delicada. Según datos citados por iProfesional, la cartera pyme en situación irregular llegó al 8,2% en enero de 2026, mientras la cantidad de empresas con atrasos bancarios de más de 90 días aumentó 93,5% interanual. En los casos más graves, con demoras superiores a 180 días, el salto fue de 84,9%.
Frente a ese deterioro, el Banco Central bajó de 75% a 65% la integración diaria mínima de encajes para dar más margen a los bancos a la hora de refinanciar y sostener a sus clientes. Aun así, en el sistema financiero admiten que el alivio será caso por caso y que no habrá efecto inmediato.
La alerta también llegó desde la industria. Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos, describió el escenario como "muy crítico", por la caída del consumo, el alza de costos y tasas que ubica entre 40% y 50%. Desde esa entidad advirtieron que, sin medidas paliativas, unas 1.200 empresas podrían desaparecer de acá a junio.
En síntesis, el Gobierno ganó tiempo en la deuda y en el frente cambiario. Pero la urgencia sigue estando en otro lado: salarios, consumo y crédito.