La consultora financiera de Eduardo Costantini revela en qué bonos argentinos invertir
El reciente informe de One618, la sociedad de bolsa de Eduardo Costantini, sobre su fondo común de inversión, el Consultatio Balance, funciona como un termómetro para entender cómo una parte relevante de la City está ordenando sus posiciones en bonos argentinos. La cartera no se limita a combinar instrumentos en pesos y dólares, sino que expone una estrategia más selectiva después de la fuerte compresión de tasas que atravesaron varios activos locales.
El fondo mantiene un sesgo mayoritariamente pesificado, con 80% de la cartera en activos en pesos y 20% en instrumentos en dólares, junto con una posición vendida en futuros de dólar. Esa composición convive con una preferencia todavía marcada por la curva CER, pero con una rotación hacia bonos provinciales y una vuelta gradual a títulos de tasa variable. Según el informe de marzo de 2026, One618 sostiene que el escenario exige "timing y capacidad de adaptación" para capturar oportunidades.
Por esto, la estrategia no apunta a abandonar el riesgo argentino, sino a elegir con más precisión qué tramo de la curva ofrece mejor relación entre rendimiento, volatilidad y cobertura. Después de varios meses de subas importantes en bonos en pesos, el informe sugiere que la etapa de ganancias más simples empieza a quedar atrás. Por eso, el fondo mantiene exposición relevante a instrumentos ajustados por inflación, pero incorpora alternativas que pagan un premio adicional y pueden defender mejor el carry si cambia el humor de mercado.
El fondo sigue apostando por pesos
El posicionamiento de Consultatio Balance Fund conserva una preferencia contundente por instrumentos en moneda local. La apertura por tipo de ajuste indica que 60,7% de la cartera está en CER, mientras que 12,6% se ubica en instrumentos Tamar, 5,9% en dólar linked, 2,3% en duales y 18,2% en activos en dólares. A eso se suma una posición de -9,9% en futuros Rofex, utilizada para capturar la baja de las expectativas de devaluación implícitas en la curva de dólar futuro.
La apuesta por CER sigue siendo el eje de la cartera, One618 plantea que todavía hay valor en esa curva, sobre todo por su visión favorable sobre el frente cambiario y por las señales del Gobierno orientadas a bajar tasas para impulsar la actividad. Sin embargo, también advierte que la compresión desde los niveles actuales difícilmente mantenga la misma intensidad que tuvo hasta ahora.
A medida que esas variables fueron entrando en precios, la selección de instrumentos empezó a pesar más que la simple exposición al CER.
Por eso, el fondo comenzó a mirar con más interés los bonos CER provinciales, especialmente de Córdoba y Mendoza. De acuerdo con el documento, esos títulos ofrecen spreads de entre 370 y 400 puntos básicos de tasa real, lo que genera un carry diferencial atractivo frente a otros instrumentos de características similares. La administradora los presenta como una alternativa superadora y defensiva dentro de la curva ajustada por inflación.
Por qué One618 vuelve a mirar la tasa variable
El segundo movimiento relevante del mes fue el regreso gradual a bonos de tasa variable. One618 considera que estos instrumentos empiezan a ganar atractivo en un escenario donde la presión sobre las tasas reales podría crecer en el mediano plazo y, la idea, es que el mercado pudo haber sobrerreaccionado al descontar tasas reales demasiado negativas hacia adelante.
Según el informe, la tasa real implícita en los precios quedó en terreno negativo, cerca de -5% TNA promedio hasta diciembre de 2026 y de -8,5% promedio hasta septiembre de 2026. Para la administradora, esos niveles parecen exagerados y, en ese contexto, el fondo empezó a sumar algo de posicionamiento en TTD26 y TMF27, que ofrecen un rendimiento proyectado al vencimiento superior al de comparables con igual plazo.
La lógica detrás es que si la baja de tasas continúa, los instrumentos a tasa fija y parte de la curva CER podrían seguir capturando valor. Pero si el proceso se frena, si la inflación tarda más en converger o si el mercado empieza a exigir una tasa real menos negativa, la tasa variable puede recuperar protagonismo.
En otras palabras, One618 no abandona el carry en pesos, pero empieza a diversificar la fuente de rendimiento. La tasa variable funciona como una forma de no quedar atrapado en una única expectativa. Si el mercado exageró la baja de tasas, estos bonos pueden comportarse mejor que otros instrumentos que ya incorporan un escenario demasiado benigno.
La posición vendida en dólar futuro rindió
One618 mantiene una visión optimista de corto plazo sobre el tipo de cambio, lo que explica la elevada exposición a pesos y la posición vendida en contratos de dólar futuro y esa estrategia funcionó bien durante el mes.
El fondo tenía 10 puntos porcentuales short en Rofex. Según el documento, había vendido gran parte de la posición de abril en $1.441 y luego completó los 10 puntos en $1.405. Al momento del informe, ese contrato ya valía $1.366, por lo que la operación permitió capturar la caída del precio del dólar futuro.
La administradora, de todos modos, no plantea una renovación automática de esa posición. El informe aclara que el fondo está atento a cerrarla, dejarla vencer o no renovarla si continúa la dinámica cambiaria actual.
Este punto resulta importante para quienes usan el dólar futuro como referencia de expectativas ya que una posición vendida en Rofex gana cuando el precio del contrato baja o cuando el dólar futuro queda por debajo del nivel al que se vendió. En el caso de One618, la operación reflejó confianza en que el tipo de cambio oficial no aceleraría al ritmo que descontaba el mercado.
La pregunta hacia adelante es cuánto queda por capturar y, si la estabilidad cambiaria se mantiene, la estrategia todavía puede tener sentido pero si los precios de futuros ya comprimieron demasiado, el retorno esperado se reduce y el riesgo de una reversión empieza a pesar más en la ecuación. Por eso, el fondo no descarta cerrar la posición o no renovarla.
Qué bonos integran la cartera del Consultatio Balance Fund
La composición de las principales tenencias permite ver con mayor precisión dónde está concentrado el riesgo. El mayor activo del fondo es TZX26, con 26,5% de la cartera, en segundo lugar aparece TZX28, con 15,6%. Ambos explican buena parte de la exposición CER y confirman que la inflación sigue siendo un eje central del posicionamiento.
Luego aparece TMF27, con 11,1%, en línea con la decisión de volver a sumar tasa variable. Entre los bonos soberanos en dólares, el fondo tiene GD41, con 7,1%, y GD35, con 6,1%, también aparecen TX26, con 4,8%, PMA28, con 4,3%, SFD34, con 3,5%, CO3D7, con 3,2%, y COD7P, con 3%.
La apertura por crédito también ayuda a entender la estrategia. El fondo tiene
- 79,4% en soberanos
- 15,5% en provinciales
- 4,9% en corporativos.
La mayor parte del riesgo sigue concentrada en deuda pública nacional, pero el peso provincial gana espacio como forma de mejorar rendimiento sin depender exclusivamente de los bonos del Tesoro.
En términos de tamaño y perfil de riesgo, el fondo administra $167,71 mil millones, tiene una duration de 1,73 y una TNA de 19,81%. La duration relativamente acotada evita una exposición excesiva a movimientos largos de la curva, algo relevante después de una etapa de fuerte compresión de tasas.
CER, tasa fija, duales y Globales
De esta forma el termómetro de One618 ordena las curvas con una visión diferenciada. En CER corto y medio, la postura sigue siendo favorable, aunque más selectiva ya que el fondo todavía encuentra valor en inflación, pero busca complementar la exposición con activos que paguen mejor spread y no dependan únicamente de la compresión soberana.
En CER largo, la estrategia conserva atractivo, especialmente por la presencia de TZX28 como segunda posición más importante de la cartera. Sin embargo, la incorporación de provinciales indica que el fondo busca no concentrarse sólo en los bonos más tradicionales de la curva.
La tasa fija corta aparece con menos atractivo relativo dado que, después de la baja de rendimientos, el carry disponible quedó más ajustado y el margen de error se redujo. Para que esos instrumentos sigan funcionando, la estabilidad cambiaria y la baja de tasas deberían sostenerse sin sobresaltos.
Los duales ocupan un lugar menor dentro de la cartera, con 2,3%. Estos bonos pueden ofrecer una cobertura combinada entre inflación, tasa y dólar, pero su conveniencia depende mucho del precio de entrada y de qué variable termine dominando. En una cartera donde el fondo todavía prioriza pesos y mantiene short en Rofex, los duales no aparecen como la apuesta principal.
En Globales y Bonares, One618 mantiene una visión constructiva, aunque con exposición medida ya que el fondo tiene 13% de la cartera en bonos soberanos en dólares largos, combinado con provinciales de primera calidad crediticia. La estrategia no es dolarizarse por completo, sino conservar una porción en hard dollar que permita capturar valor en paridades y sumar cobertura frente a eventuales episodios de volatilidad cambiaria.
Qué implica para los inversores
El informe de One618 plantea un mercado de bonos más ajustado que el de meses anteriores debido a que la gran compresión de tasas ya benefició a buena parte de los activos en pesos, por lo que la selección de instrumentos empieza a ser más importante que la dirección general de la cartera. Mantener pesos puede seguir siendo rentable, pero comprar cualquier bono por inercia aumenta el riesgo de quedar expuesto a activos con poco margen adicional.
Para quienes priorizan cobertura contra inflación, los CER todavía ocupan un lugar relevante, aunque la administradora empieza a preferir alternativas con spread adicional, como los provinciales de Córdoba y Mendoza. Para quienes buscan protegerse de una eventual suba de tasas reales, la tasa variable vuelve a ofrecer argumentos. Para quienes quieren dolarizar una parte de la cartera, los Globales largos aparecen como complemento, no como posición dominante.
El fondo de One618 sigue parado sobre una tesis de estabilidad cambiaria de corto plazo, baja gradual de tasas y continuidad del atractivo de los instrumentos en pesos. Sin embargo, la cartera ya no está armada como una apuesta simple a la compresión de toda la curva. La combinación de CER, provinciales, tasa variable, Globales y futuros de dólar habla de una estrategia más quirúrgica.
Por todo esto, el inversor que mira bonos argentinos enfrenta una decisión menos obvia que meses atrás.