EL PULSO DEL MERCADO

Google presentó balance y dos gigantes financieros no se ponen de acuerdo sobre su CEDEAR

JP Morgan y UBS elevaron sus precios objetivo para Alphabet tras el balance, aunque difieren sobre el potencial que todavía ofrece el CEDEAR
Por Daniel Alberti
FINANZAS - 06 de Mayo, 2026

Alphabet volvió a quedar bajo la lupa de Wall Street después de presentar un balance que dejó argumentos para los optimistas y también motivos para la cautela, porque la dueña de Google mostró una aceleración contundente en Search, Cloud e inteligencia artificial, aunque al mismo tiempo confirmó que el nuevo ciclo de crecimiento exigirá inversiones de capital cada vez más grandes y, por lo tanto, una mayor presión sobre el flujo de caja libre en los próximos años.

Para el inversor argentino que sigue el CEDEAR de Google (GOOGL), la novedad pasa por el cambio de lectura de dos bancos internacionales que suelen marcar agenda en las mesas de inversión. JP Morgan mantuvo una recomendación Overweight, equivalente a sobreponderar, y elevó su precio objetivo para Alphabet a u$s460 desde u$s395, mientras que UBS también mejoró su valuación, llevó su target a u$s410 desde u$s375, aunque conservó una postura Neutral por el peso que podrían tener los costos, el capex y la competencia en inteligencia artificial sobre la rentabilidad futura.

Los dos informes parten de un diagnóstico común, ya que Alphabet presentó ingresos por u$s109.900 millones en el primer trimestre, con un crecimiento total de 22%, una suba de 19% en el negocio de búsqueda y un salto de 63% en Google Cloud, números que confirman que la inteligencia artificial dejó de ser apenas una promesa de producto para empezar a aparecer en métricas comerciales concretas.

La diferencia entre ambos bancos aparece cuando se evalúa cuánto de esa mejora ya está incorporado en la acción, si el múltiplo actual deja suficiente margen de seguridad y si la tecnológica podrá sostener el ritmo de inversión sin erosionar demasiado el flujo de caja que mira Wall Street.

Como ve JP Morgan a Google

El informe de JP Morgan fue claramente más favorable para Alphabet y, en particular, para quienes compran la historia de Google como una de las empresas mejor posicionadas para monetizar la inteligencia artificial a gran escala. El banco tituló su reporte "Fully Stacked", una expresión que apunta a remarcar la ventaja de una empresa que controla varias capas del negocio, desde chips e infraestructura hasta modelos, buscador, publicidad, productos de consumo, soluciones corporativas y computación en la nube.

En esa línea, JP Morgan sostuvo que los beneficios del "full-stack AI" de Google quedaron a la vista en el trimestre, porque el crecimiento se aceleró en Search, Cloud y ventas totales, al mismo tiempo que la compañía mostró señales de que sus inversiones en inteligencia artificial ya generan retornos "claros y medibles". Esa frase es relevante porque una de las principales dudas del mercado con las grandes tecnológicas no pasa por si pueden invertir sumas enormes en infraestructura, sino por si esas inversiones efectivamente se transforman en ingresos, márgenes y ganancias por acción.

El principal argumento alcista estuvo en Google Cloud, que facturó u$s20.000 millones, creció 63% interanual y triplicó su ganancia operativa hasta u$s6.600 millones, con un backlog que casi se duplicó frente al trimestre anterior hasta u$s462.000 millones. Para JP Morgan, esa cartera de contratos pendientes permite ver una demanda muy fuerte por soluciones corporativas de inteligencia artificial e infraestructura, con las soluciones de GenAI convertidas por primera vez en el principal motor de crecimiento del negocio cloud.

El banco también destacó que los ingresos de productos de GenAI crecieron cerca de 800% interanual, que la adquisición de nuevos clientes se duplicó frente al primer trimestre de 2025 y que también se duplicó la cantidad de contratos de entre u$s100 millones y u$s1.000 millones, además de múltiples acuerdos superiores a u$s1.000 millones. Ese tipo de datos permite entender por qué JP Morgan decidió subir el precio objetivo, ya que el crecimiento de Cloud dejó de depender únicamente de una narrativa general sobre inteligencia artificial y empezó a apoyarse en contratos firmados, demanda corporativa y una conversión esperada a ingresos durante los próximos dos años.

Según el reporte, algo más de la mitad del backlog debería transformarse en ventas dentro de los próximos 24 meses, lo que implicaría al menos u$s230.000 millones de ingresos de Cloud hasta el primer trimestre de 2028. Esa cifra es clave porque, si se materializa, consolidaría a Google Cloud como una tercera pata de escala dentro de Alphabet, junto con Search y YouTube, y le daría a la compañía una fuente adicional de crecimiento en un momento en el que el negocio publicitario ya es enorme y necesita nuevas capas de monetización para seguir expandiéndose a tasas atractivas.

Search mostró que la IA puede sumar ingresos y no solo costos

El otro punto fuerte del análisis de JP Morgan estuvo en Search, el negocio que sostiene buena parte de la valuación de Alphabet y que también concentra los mayores temores por la irrupción de competidores basados en inteligencia artificial generativa. Lejos de mostrar una pérdida de tracción, Search & Other creció 19% interanual hasta u$s60.400 millones, con consultas en máximos históricos y una contribución cada vez mayor de productos como AI Mode, AI Overviews y Gemini.

Para JP Morgan, la inteligencia artificial está ampliando el mercado direccionable de Google porque permite responder consultas más largas, complejas y comerciales, al mismo tiempo que mejora la relevancia de los anuncios y la capacidad de monetización. El informe subraya que las campañas potenciadas por IA, como AI Max y Performance Max, ya representan más del 30% del gasto en Search, una señal concreta de que los anunciantes empiezan a usar las nuevas herramientas dentro del ecosistema publicitario de Google.

Esto es importante porque el mayor miedo de los últimos años fue que la inteligencia artificial reemplazara parte del tráfico tradicional de Google y golpeara su principal máquina de ingresos. Lo que JP Morgan plantea es casi lo contrario, ya que la IA estaría aumentando la cantidad de interacciones útiles, mejorando la intención comercial de las búsquedas y generando nuevas superficies publicitarias que podrían trasladarse a Gemini a medida que crezca la adopción.

Por esto, el banco mantiene a GOOGL como su principal elección dentro de su universo de cobertura y sostiene que Alphabet conserva liderazgo en IA, una pila tecnológica diferenciada y capacidad para generar crecimiento multianual en ingresos y márgenes. Sobre esa base, su nuevo precio objetivo de u$s460 implica un potencial de suba cercano al 32% para GOOGL frente al precio de referencia de u$s349,94 del informe.

UBS subió el precio objetivo

UBS también mejoró sus números para Alphabet, aunque su conclusión fue más prudente dado que el banco sostuvo que el segundo trimestre consecutivo de ingresos de Search por encima de lo esperado y el fuerte crecimiento del backlog de Cloud muestran que Google aceleró la monetización de su ciclo de inteligencia artificial generativa, aunque advirtió que, una vez ajustadas al alza las expectativas de ingresos, la discusión del mercado pasará a concentrarse en los niveles de costos y en las inversiones de capital.

La entidad elevó su precio objetivo para GOOGL a u$s410 desde u$s375, aunque mantuvo la recomendación Neutral, con el argumento de que el riesgo retorno resulta menos atractivo que en otros gigantes de Internet. En otras palabras, UBS reconoce que el balance fue mejor, que Search y Cloud mejoraron las estimaciones y que la inteligencia artificial empieza a mostrar monetización, aunque al mismo tiempo considera que la acción ya cotiza cerca de múltiplos exigentes y que todavía falta conocer cuál será el nivel normalizado de gasto para 2027 y los años siguientes.

UBS remarcó que los ingresos brutos del primer trimestre fueron de u$s109.900 millones, por encima de los u$s108.600 millones que esperaba el banco y de los u$s107.000 millones del consenso, mientras que la ganancia por acción reportada llegó a u$s5,11, frente a una estimación propia de u$s2,61 y una expectativa de mercado de u$s2,73. Sin embargo, la firma aclaró que el resultado por acción fue ayudado por una ganancia no realizada vinculada a una inversión no cotizante, por lo que ese dato no debe interpretarse como una mejora puramente operativa.

En Cloud, UBS también encontró el argumento más sólido del trimestre, ya que el backlog llegó a u$s460.000 millones frente a u$s240.000 millones al cierre del trimestre anterior. A partir de esa mejora, el banco elevó sus estimaciones de ingresos de Google Cloud para 2027 a u$s173.700 millones, desde los u$s141.300 millones previos, aunque también advirtió que la incorporación de ventas de hardware TPU dentro del backlog y las restricciones de oferta podrían desplazar parte de la conversión de ingresos hacia trimestres más lejanos.

El punto débil que UBS mira 

La mirada cautelosa de UBS se apoya, por un lado, en que YouTube Ads quedó apenas por debajo de las expectativas, con ingresos por u$s9.900 millones frente a un consenso de u$s10.000 millones, afectado en parte por la migración de usuarios hacia planes de suscripción sin publicidad. Por otro lado, el aumento de capex previsto para 2026 y los comentarios de la empresa sobre un 2027 también intensivo en inversiones podrían generar presión sobre márgenes brutos, depreciaciones y ganancias futuras.

UBS presentó un escenario base de u$s410 por acción, un escenario alcista de u$s498 y un escenario bajista de u$s254, lo que muestra una dispersión amplia entre posibles resultados según la velocidad de crecimiento de ingresos, la evolución de los márgenes y el múltiplo que el mercado esté dispuesto a pagar. Ese rango deja en evidencia que Alphabet tiene una historia de crecimiento potente, aunque también enfrenta una etapa en la que cada dólar invertido en IA deberá justificarse con ingresos incrementales y no solamente con mejoras de producto.

Qué significa para el CEDEAR de Google

Para el inversor local, el CEDEAR de Google permite tomar exposición a Alphabet desde la Bolsa argentina, aunque su precio en pesos no replica únicamente la variación de la acción en Wall Street, porque también intervienen el tipo de cambio implícito, la relación de conversión, la liquidez del instrumento y la dinámica del contado con liquidación. Por eso, los precios objetivo de u$s460 de JP Morgan y u$s410 de UBS deben leerse como referencias para la acción subyacente en Estados Unidos y no como valores directos del CEDEAR en moneda local.

Con esa aclaración, el mensaje de Wall Street queda dividido entre una mirada constructiva y otra más selectiva. JP Morgan ve a Alphabet como una tecnológica que puede liderar la monetización de la inteligencia artificial en publicidad y cloud, con un potencial de suba superior al 30% en dólares si se cumple su escenario base. UBS, en cambio, también reconoce la mejora del negocio y eleva su precio objetivo, aunque prefiere no recomendar una compra agresiva porque el mercado ya incorporó buena parte de las buenas noticias y todavía debe absorber un ciclo de inversiones extraordinariamente alto.

Por esto, para perfiles más agresivos, el informe de JP Morgan puede sostener la idea de mantener o sumar exposición al CEDEAR, especialmente si se busca una empresa con liderazgo en inteligencia artificial, escala internacional, dominio publicitario y un negocio cloud que empieza a ganar peso real en la valuación. Para perfiles más conservadores, el informe de UBS funciona como advertencia, porque Google puede seguir siendo una empresa extraordinaria y, al mismo tiempo, no necesariamente ofrecer el mejor punto de entrada si los costos de IA crecen más rápido que las ganancias operativas.

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