Los bonos argentinos en Wall Street suben un 2% tras la mejora de calificación que anunció Fitch
Los bonos argentinos que cotizan en Wall Street arrancan la jornada con subas de hasta 2%. El impulso llegó tras el anuncio de Fitch, que mejoró la calificación crediticia del país de CCC a B- con perspectiva estable.
Los títulos que más avanzan en las operaciones previas a la apertura son los de vencimiento largo. Los bonos 2035 y 2041 lideran las subas entre los papeles argentinos.
Fitch argumentó que la mejora responde a avances estructurales en lo fiscal y en la balanza externa, sumados a reformas económicas y mejores perspectivas de acumulación de reservas. La agencia destacó especialmente el giro del Banco Central hacia la compra de dólares.
La consultora Outlier recordó un dato clave: Argentina quedó a solo un escalón de la calificación B que obtuvo bajo el gobierno de Mauricio Macri en 2016, antes del default de 2020.
Qué números impulsaron la mejora de Fitch
La calificadora puso el foco en tres indicadores que mostraron avances significativos en los primeros meses del año.
El superávit comercial del primer trimestre marcó un récord de u$s5.500 millones. La cifra representa un salto enorme frente a los u$s1.100 millones de un año atrás.
Las compras del Banco Central también pesaron en la decisión. La entidad acumuló u$s7.100 millones hasta abril, en el marco del giro post-electoral hacia la acumulación de reservas.
Fitch proyecta que las reservas brutas cerrarán el año en u$s52.700 millones, un nivel que reflejaría la continuidad de esta dinámica de acumulación. El dato marca un contraste con los meses previos a las elecciones.
Las limitaciones que todavía preocupan
Pero la mejora de calificación tiene un techo visible. Outlier destacó que la nota crediticia se ve acotada por factores estructurales que todavía generan cautela.
La posición de liquidez externa sigue siendo insuficiente para absorber eventuales shocks de confianza. Argentina mostró históricamente una exposición elevada a estos episodios.
La inflación continúa en niveles altos, a pesar de la desaceleración reciente. Y el historial de inestabilidad macroeconómica del país pesa como una losa sobre cualquier mejora de rating.
Estos factores explican por qué Fitch mantuvo la perspectiva estable en lugar de positiva, señalando que aún hay camino por recorrer antes de alcanzar calificaciones más sólidas.