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Tres opciones para apostar e invertir de lleno en el negocio de la Inteligencia Artificial

Las recomendaciones de expertos en índices (ETFs) temáticos ligados a IA y software que reunen diversas empresas del sector. En qué se focaliza cada uno
14/05/2026 - 18:37hs
Tres opciones para apostar e invertir de lleno en el negocio de la Inteligencia Artificial

La revolución de la inteligencia artificial volvió a poner al sector tecnológico en el centro de la escena para los inversores. En este marco, los índices temáticos (ETFs) ligados a IA y software se consolidan como una de las apuestas más agresivas para captar el crecimiento del mercado, debido a que agrupan a distintas compañías del sector.

En este contexto, la consultora internacional Axmin Capital recomienda tres instrumentos de este tipo que cotizan en dólares en Wall Street: Roundhill Investments CHAT, Global X AIQ e iShares ARTY. Estos ofrecen distintas formas de exposición al boom de la inteligencia artificial, combinando empresas líderes en semiconductores, software e infraestructura digital.

Así, Roundhill Investments CHAT apuesta de forma más agresiva a la IA generativa; AIQ prioriza infraestructura y diversificación global; y ARTY combina crecimiento y exposición a jugadores emergentes.

Los tres ETFs de inteligencia artificial recomendados por los expertos

1. ETF Roundhill Investments CHAT

El ETF Roundhill Investments CHAT (Roundhill Generative AI ETF) aparece como una de las apuestas más directas al fenómeno de la IA generativa.

Este fondo replica el índice Solactive Generative AI y tiene, entre sus principales cinco posiciones, acciones de firmas como:

  • Alphabet (Google)
  • NVIDIA
  • SK Hynix
  • AMD
  • Micron Technology

Su rendimiento refleja el entusiasmo del mercado: acumula una suba del 44,7% en el año y del 127,6% en los últimos 12 meses.

Entre sus ventajas sobresale la posibilidad de capturar el crecimiento explosivo de la IA aplicada a la productividad corporativa y la automatización empresarial, elevando la rentabilidad de las compañías de software.

Sin embargo, el principal riesgo radica en una posible "burbuja" de expectativas, dado que las valuaciones actuales descuentan escenarios de monetización muy optimistas. Esto podría derivar en fuertes correcciones si las compañías no logran transformar rápidamente la demanda de IA en ganancias sostenibles.

2. ETF AIQ (Global X AI & Technology ETF)

Por su parte, el segundo índice recomendado por Axmin Capital es el AIQ (Global X AI & Technology ETF), que ofrece una exposición más diversificada a la cadena global de inteligencia artificial y big data.

El ETF sigue el índice Indxx AI & Big Data y posee participaciones relevantes en:

  • Samsung Electronics
  • SK Hynix
  • Taiwan Semiconductor Manufacturing Company
  • NVIDIA
  • Microsoft

Con avances del 18,2% en el año y del 59% interanual, el fondo apuesta a que la inteligencia artificial se convierta en una infraestructura indispensable para la economía digital. La principal fortaleza de AIQ es su diversificación geográfica y sectorial, lo que reduce la dependencia de una sola empresa o tendencia puntual.

"La IA se vuelve materia prima necesaria, beneficiando a proveedores de infraestructura global", indica el informe. Como contrapartida, enfrenta riesgos asociados a la creciente competencia en servicios cloud y centros de datos, un escenario que podría presionar los márgenes de las grandes tecnológicas en los próximos años.

3. ETF ARTY (iShares Future AI & Tech)

Finalmente, el tercer índice que agrupa empresas de inteligencia artificial recomendado es ARTY (iShares Future AI & Tech ETF), que busca capturar compañías con fuerte potencial de crecimiento vinculadas al desarrollo futuro de la tecnología.

El ETF incluye entre sus principales posiciones a:

  • Micron Technology
  • Taiwan Semiconductor Manufacturing Company
  • AMD
  • Marvell Technology
  • CoreWeave

El fondo acumula una suba del 31,4% en 2026 y del 93,9% en 12 meses, impulsado por la expectativa de que la IA se integre de forma transversal en prácticamente todos los sectores productivos.

Entre sus ventajas se destaca la exposición a compañías emergentes con alto potencial de expansión. Por eso, puede tener un "fuerte crecimiento a medida que la IA se integre transversalmente en todos los sectores empresariales", destacan desde Axmin Capital.

No obstante, el instrumento también presenta como riesgo una mayor volatilidad y sensibilidad a posibles desaceleraciones en el gasto corporativo destinado a licencias, chips y servicios especializados.

En resumen, los tres ETFs reflejan distintas estrategias para invertir en la nueva ola tecnológica vinculada a la inteligencia artificial.