Morosidad récord: bancos lanzan planes de rescate y también negocian caso por caso
Los bancos empezaron a reaccionar ante la situación de emergencia de parte de sus clientes. Ya sean públicos o privados. En líneas generales están aplicando programas de alivio ante el estrés financiero de quienes tienen deudas y no pueden pagar las cuotas. Las entidades financieras pusieron en marcha planes especiales ante el avance de la morosidad.
Los bancos públicos son más activos: ofrecen rescates aplicando tasas de interés más bajas y extienden plazos para acomodarse a la realidad de sus clientes. Eso no exceptúa que, ante la problemática, puedan hacer quitas a la deuda.
Justamente, los bancos privados muestran una actitud más pasiva pero no menos exigente. Ahí también hay planes excepcionales.
La morosidad se disparó en todos los segmentos
El segmento más golpeado es, sin dudas, el de las deudas con los préstamos personales. Muestran una irregularidad del 13,8%, lo que representa un aumento de más de 10 puntos respecto al año pasado.
En las tarjetas de crédito, la morosidad se multiplicó por 4,8 veces en un solo año, y ya llega al 11,6%.
Incluso créditos con garantías más sólidas, como los prendarios, vieron duplicar su tasa de morosidad hasta el 6,8%. Ante este escenario aparecieron distintas opciones que los bancos ofrecen para salir del pozo.
La estrategia de la banca pública
Tanto el Banco Nación como el Banco Provincia lanzaron planes de refinanciación con tasas que, si bien intentan ser un salvavidas, reflejan el altísimo costo financiero actual.
El objetivo primordial es que el cliente "vuelva al sistema", aunque el costo a largo plazo sea severo.
En el caso del Nación, los usuarios con deudas en situación irregular se encuentran con una Tasa Nominal Anual (TNA) fija del 63%.
Sin embargo, el dato que realmente debe observar el deudor es el Costo Financiero Total (CFT) que, para estas refinanciaciones, asciende al 109,40% anual. Esta tasa es la que determina cuánto terminará saliendo la "solución" propuesta.
Por su parte, el Bapro tiene planes con una TNA del 83,47% y un CFT que escala hasta el 124,11%. Estas tasas fijas se aplican tanto para carteras de consumo general como para la refinanciación específica de saldos de tarjetas de crédito.
Se trata de costos más baratos en relación a lo que cobran los bancos a la hora de sacar un crédito.
El peso de las cuotas: cuánto cuesta patear la deuda
Para entender el impacto real en el bolsillo, es clave desglosar una simulación de refinanciación. Por ejemplo, para una deuda de $4 millones.
Si el deudor decide cancelar su deuda en 12 meses deberá afrontar cuotas de $542.800, pagando un total de $6,5 millones.
En este caso, los intereses representan algo más de $2,5 millones sobre el capital original. No obstante, la mayoría de los morosos, asfixiados por la falta de liquidez, optan por plazos más largos:
- A 36 meses, la cuota baja a $366.500, pero el total a pagar trepa a $13,2 millones. Aquí, el deudor ya está pagando más de tres veces su deuda inicial
- En el extremo de 72 meses (6 años), la cuota mensual parece más accesible, situándose en $313.100. Sin embargo, la "trampa" financiera es evidente: el total a pagar asciende a $22,5 millones
Esto significa que, al finalizar los seis años, el cliente habrá pagado casi seis veces el capital original.
La alternativa privada: "caso por caso"
El sector privado está adoptando una postura de mayor flexibilidad ante la imposibilidad de cobro. Según información brindada a iProfesional por bancos líderes, algunas entidades privadas optan por una negociación "caso por caso".
A diferencia de los planes estandarizados del Nación o el Provincia, los bancos privados suelen contactar a los clientes en mora avanzada (más de 90 o 180 días) para ofrecer quitas de capital.
En esas mesas de negociación, si el cliente demuestra voluntad de pago y una historia "normal" con la entidad, el banco puede aceptar la condonación de gran parte de los intereses punitorios e incluso una fracción del capital adeudado.
"Algo cambió en las últimas semanas. Pareciera que el BCRA, por fin, va definiendo una política monetaria más previsible (que, hasta ahora, y desde la salida de las LeFis, no existía). Se acabó la volatilidad de las tasas de interés. Pero llevará unos cuantos meses la normalización. Creo", razonó un financista consultado por iProfesional.
El razonamiento en la banca privada es simple: es preferible recuperar el 60% o 70% de la deuda hoy, que mantener un activo tóxico en el balance que probablemente nunca se cobre en su totalidad.