La City advierte: a partir de qué precio del dólar deja de ser negocio hacer carry trade
El carry trade sigue entre las estrategias más usadas por los inversores que buscan aprovechar las tasas en pesos mientras el dólar financiero se mantiene relativamente estable. Sin embargo, el escenario empezó a volverse más exigente dado que la baja gradual de los rendimientos comprimió el colchón que antes permitía absorber movimientos del billete sin perder contra una posición dolarizada.
La maniobra es simple de entender: un inversor vende dólares, se coloca en un instrumento en pesos y, al vencimiento, vuelve a comprar divisas. La ganancia aparece si la tasa cobrada supera la suba del tipo de cambio. El problema es que, cuando las tasas bajan, el dólar puede subir menos antes de borrar todo el rendimiento acumulado.
Con un dólar MEP cercano a $1.428, varios instrumentos en pesos ya muestran márgenes muy ajustados, sobre todo en los vencimientos más cercanos. Por eso, el mercado mira con más atención el dólar break even, que marca hasta qué precio puede llegar el billete sin que la estrategia pierda atractivo frente a quedarse en dólares.
El dólar break even marca hasta dónde puede subir el MEP
El break even cambiario funciona como una referencia de equilibrio: si el dólar termina por debajo de ese valor al vencimiento del instrumento, la colocación en pesos gana; si termina por encima, el inversor habría estado mejor dolarizado desde el inicio.
En el tramo más corto de bonos a tasa fija, el margen luce muy fino y la S29Y6, con vencimiento el 29 de mayo, tiene un break even de $1.437. Frente a un MEP de $1.428, la diferencia es mínima. La S12J6, que vence el 12 de junio, muestra un nivel de $1.449. En ambos casos, la apuesta depende de que el dólar financiero permanezca prácticamente quieto durante las próximas semanas.
La T30J6, con vencimiento el 30 de junio, eleva el umbral a $1.463, mientras que la S17L6, al 17 de julio, llega a $1.479. El recorrido todavía deja algo más de margen que los vencimientos inmediatos, aunque no alcanza para hablar de una cobertura amplia frente a un salto cambiario.
El tramo de agosto también muestra diferencias acotadas ya que la S14G6 tiene un dólar de equilibrio de $1.504 al 14 de agosto, mientras que la S31L6 se ubica en $1.490 para el 31 de agosto.
Y es que, a medida que se alarga el vencimiento, el carry ofrece un margen cambiario más amplio. La S31G6 tiene un break even de $1.514 al 31 de agosto, mientras que la S30S6 llega a $1.555 al 30 de septiembre. Luego, la S30O6 permite tolerar un MEP de $1.578 al 30 de octubre y la S30N6 sube hasta $1.603 al 30 de noviembre.
En los instrumentos que vencen en 2027, el colchón luce más cómodo:
- El T15E7 marca $1.665 para enero
- El T30A7 llega a $1.791 para abril
- El T31Y7 se ubica en $1.824 para mayo
- El T30J7 alcanza $1.835 para junio
Ese mayor margen, de todos modos, no viene gratis, dado que, cuanto más largo es el plazo, mayor es la exposición a cambios en la política monetaria, movimientos de tasas, nuevas licitaciones del Tesoro, tensión electoral o modificaciones en el esquema cambiario.
El inversor gana distancia frente al dólar actual, pero asume más incertidumbre durante más tiempo.
Por eso, la elección del vencimiento pasó a ser mucho más importante:
- En los tramos cortos, el riesgo principal es que el MEP se mueva rápido y consuma la tasa
- En los tramos largos, el riesgo pasa por quedar atado a un instrumento que puede sufrir si el mercado empieza a pedir rendimientos más altos o si cambia la expectativa sobre el tipo de cambio
Por qué el mercado sigue atado al dólar
El informe semanal de 1816 ayuda a entender por qué la estabilidad cambiaria sigue siendo el centro de la estrategia en pesos. La consultora plantea que, más allá del discurso oficial sobre una tasa endógena, el verdadero objetivo de la política monetaria parece ser controlar el tipo de cambio nominal.
La firma fundamenta esa mirada en el comportamiento del agregado monetario elegido por el Banco Central. El propio BCRA admitió que el M2 privado transaccional estuvo dos desvíos estándar por debajo del escenario base durante el primer trimestre de 2026. Para 1816, si la tasa es variable y el agregado monetario también se mueve lejos de lo previsto, la política monetaria termina respondiendo más al dólar que a una meta estricta de cantidad de dinero.
Esa interpretación explica por qué la City todavía sostiene posiciones en pesos. Mientras el Gobierno tenga incentivos y herramientas para evitar un salto brusco del MEP, el carry puede seguir generando retornos.
El problema es que la baja de tasas redujo el margen de protección, entonces cualquier movimiento cambiario moderado puede cambiar el resultado de la operación.
El agro ayuda, pero no alcanza
La oferta de divisas del agro sigue jugando a favor de la calma cambiaria. El informe de 1816 sostiene que en las próximas semanas debería verse una liquidación importante, asociada al fuerte ingreso de camiones a los puertos durante las últimas jornadas.
Ese flujo puede darle aire al Gobierno para sostener el esquema actual, mejorar las compras del Banco Central y evitar presiones adicionales sobre los dólares financieros.
Aun así, el frente cambiario no está libre de tensiones ya que la consultora también advirtió que los préstamos bancarios en moneda extranjera, que generan liquidación inmediata en el mercado oficial cuando se otorgan, traccionaron menos en las últimas semanas.
Ese menor impulso ayudó a explicar cierta desaceleración en las compras del BCRA durante algunos días.
Qué debería mirar un inversor antes de hacer carry
Para el inversor minorista, el primer filtro debería ser el vencimiento, ya que una Lecap muy corta puede parecer atractiva por su simplicidad, pero si el break even está apenas por encima del MEP actual, el margen real frente a una suba del dólar es reducido.
El segundo aspecto es la tolerancia al riesgo dado que un instrumento más largo ofrece un dólar de equilibrio más alto, aunque también puede tener más volatilidad de precio antes del vencimiento. Si el inversor necesita liquidez inmediata, ese punto puede pesar tanto como la tasa.
El tercer elemento es la cobertura, en donde algunos perfiles combinan posiciones en pesos con futuros de dólar, bonos dólar linked o una parte de la cartera dolarizada. Esa mezcla reduce la ganancia potencial, aunque también baja la exposición a un movimiento brusco del tipo de cambio.
Por todo esto, el carry actual premia al inversor que elige bien el plazo y evita quedar demasiado expuesto a un solo escenario. La tasa todavía puede ganarle al dólar, pero ya no ofrece el mismo margen amplio de otros momentos y es importante seguir de cerca la variable del dólar break even para entender el riesgo que estamos asumiendo frente al dólar al momento de invertir en títulos en pesos a tasa fija.