Alquileres: por qué cada vez más propietarios e inquilinos eligen las garantías de alquiler y cuánto cuestan
Con un mercado inmobiliario que comenzó a recuperar dinamismo tras la derogación de la Ley de Alquileres, las garantías para respaldar los contratos volvieron a ocupar un lugar central en las operaciones. En este escenario, las garantías de alquiler se consolidan como una alternativa cada vez más utilizada frente a la tradicional garantía propietaria, ya que ofrecen beneficios tanto para quienes buscan una vivienda como para los dueños de los inmuebles.
La principal ventaja para los inquilinos es que ya no necesitan contar con un familiar o conocido dispuesto a comprometer una propiedad como respaldo. Esto amplía significativamente las posibilidades de acceso a una vivienda, especialmente para jóvenes profesionales, trabajadores independientes y familias que se mudan a una nueva ciudad.
Además, los procesos de aprobación suelen ser más ágiles y se basan en la evaluación de ingresos y antecedentes crediticios, lo que permite concretar operaciones en tiempos más reducidos.
Desde la perspectiva del propietario, el atractivo pasa por la previsibilidad. Frente al riesgo de incumplimientos, contar con una empresa especializada que respalde el contrato brinda una mayor seguridad financiera y reduce la incertidumbre asociada a la cobranza de alquileres y otras obligaciones.
El objetivo detrás de la profesionalización del mercado
"Las garantías dejaron de ser solamente un requisito formal dentro de una operación de alquiler para convertirse en una herramienta clave de profesionalización, previsibilidad y reducción de riesgo para todas las partes involucradas", explica Nabella Tarrio Godoy, gerente general de Finaer.
La ejecutiva señala que el objetivo de la compañía es aportar previsibilidad y profesionalización al mercado del alquiler mediante un sistema de garantía integral basado en el contrato de fianza. "Buscamos facilitar operaciones más seguras, ágiles y transparentes para todas las partes involucradas", afirma.
Según Tarrio Godoy, el principal diferencial para los propietarios es la certeza de contar con un garante profesional que responde frente a distintos incumplimientos. "Finaer actúa como garante directo del contrato de alquiler y responde ante incumplimientos vinculados a:
- Alquileres
- Expensas
- Servicios
- Tasas municipales
- Gestión legal para el recupero del inmueble, sin costos adicionales para el locador
La necesidad de contar con respaldo sólido se volvió especialmente relevante en los últimos años, en un contexto donde aparecieron numerosos actores en el mercado de garantías. Para los inquilinos, el sistema también representa una ventaja porque permite acceder al alquiler sin depender exclusivamente de una garantía propietaria tradicional. Las diferentes empresas que se han desarrollado en los últimos años evalúan los perfiles dentro de un esquema formal que facilita tanto el acceso a viviendas como a inmuebles comerciales e industriales.
Por qué la mayoría de los conflictos no llega a tribunales
Otro dato relevante es que la gran mayoría de los conflictos se resuelve sin llegar a los tribunales. Según cifras del sector, menos del 5% de los incumplimientos termina en instancia judicial. "Eso refleja tanto el análisis previo de calificación como la voluntad de regularización que suele existir por parte del inquilino", explica Tarrio Godoy.
Cuánto cuesta una garantía de alquiler
El costo de una garantía varía según el perfil del solicitante, el valor del alquiler y el plazo contractual. Como referencia, suele representar entre el 4% y el 8% del valor total del contrato o, en términos prácticos, entre uno y dos meses de alquiler. En muchos casos, además, el importe puede financiarse en cuotas, lo que reduce el desembolso inicial para el inquilino.
Por ejemplo, para un alquiler que comienza en $800.000 mensuales, el costo de la garantía puede ubicarse entre $800.000 y $1,6 millones para todo el período contractual, dependiendo de las características de la operación y de la empresa elegida.
La recuperación de la oferta de inmuebles en alquiler y el aumento de las operaciones están impulsando una mayor profesionalización del sector. En ese contexto, las garantías de alquiler ganan terreno porque permiten equilibrar las necesidades de propietarios e inquilinos.
Mientras los dueños buscan minimizar riesgos y asegurar el cobro de sus rentas, los inquilinos necesitan herramientas que les permitan acceder a una vivienda sin depender de una garantía propietaria. La combinación de ambas necesidades explica por qué este tipo de respaldo se transformó en uno de los instrumentos con mayor crecimiento dentro del mercado inmobiliario argentino.