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VIDEO | Panorama económico financiero de hoy en menos de 90 segundos

El dólar se movió en junio por carry trade, ahorristas y recompras del agro, mientras la mora subió a 12% en bancos y a 31,5% en fintech
05/06/2026 - 13:30hs
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El Gobierno necesita que el dólar vuelva a quedarse quieto. En estos primeros días de junio, el tipo de cambio oficial dejó de estar completamente planchado y el mercado ya identifica varias razones detrás de ese movimiento: desarme parcial de posiciones de carry trade, mayor demanda de ahorristas al arranque del mes y recompras de divisas por parte de productores después de vender parte de la cosecha. Aun así, en la City predominó hasta ahora una lectura menos dramática: ven una presión transitoria, no un cambio de tendencia.

El dólar dejó de estar quieto, pero la City todavía apuesta a la calma

La tensión cambiaria de estos días no pasó inadvertida. El oficial avanzó en el comienzo de junio y el mercado siguió de cerca la reacción del Gobierno, que, según operadores, habría intervenido en futuros para moderar la suba. Aun con ese ruido, el Banco Central mantuvo el saldo comprador y ya acumula u$s392 millones en lo que va del mes, después de haber superado la meta anual de u$s10.000 millones en reservas.

El consenso del mercado sigue siendo que junio todavía puede sostener una dinámica relativamente calma. El REM del Banco Central proyecta para este mes un dólar mayorista promedio de $1.422 y una inflación de 2,1%. En el gráfico de expectativas de tipo de cambio, la mediana para junio figura en $1.422 y recién para diciembre sube a $1.658. En paralelo, el gráfico de inflación mensual de la página 6 muestra que el mercado no espera un IPC por debajo del 2% hasta agosto.

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El precio de dólar mayorista esperado por economistas para fin de año es de $1.658.

Ese pronóstico importa porque hoy la calma cambiaria es una de las bases del proceso de desinflación. Si el dólar vuelve a meter ruido, no solo complica al mercado financiero: también le agrega presión a una economía donde el crédito al consumo ya viene mostrando señales de agotamiento.

El problema más concreto está en el crédito: rescate caro y mora en alza

Ahí aparece el frente más delicado. El Banco Nación lanzó una línea para refinanciar deudas impagas de clientes morosos, incluso con obligaciones tomadas en otras entidades, al menos para créditos personales y prendarios. El objetivo oficial es frenar el deterioro crediticio de millones de familias que ya quedaron al borde o directamente fuera del sistema. Pero el auxilio llega con un costo alto.

La línea prevé hasta $100 millones y plazos de hasta 72 meses, con una TNA fija de 65%. El problema es el costo financiero total: asciende a 114,2% anual. En términos concretos, por cada millón de pesos refinanciado, la primera cuota ronda los $66.783 y, al cabo del plazo completo, el deudor termina devolviendo unos $4,8 millones. Es decir, el rescate existe, pero está lejos de ser barato.

Ese programa aparece en un contexto cada vez más delicado. La mora de las familias trepó al 12% en abril dentro de los bancos, cuando un año antes estaba en 2,5%. Y fuera del sistema bancario la foto es todavía peor: en fintech y tarjetas de retail, la irregularidad ya llegó a 31,5%. En total, hoy hay 5,3 millones de personas con al menos un crédito irregular, lo que equivale a 26,7% de quienes tienen algún préstamo vigente.

La consecuencia no es solo financiera. Cuando uno de cada cuatro tomadores de crédito cae en mora, el financiamiento deja de funcionar como motor de consumo y actividad. De hecho, los datos preliminares de mayo ya sugieren que los préstamos privados en pesos volverán a caer en términos reales, marcando el quinto mes consecutivo de retroceso.

En síntesis, la discusión de hoy ya no es solo si sobran dólares para comprar reservas. La discusión es si esa calma cambiaria alcanza para frenar el deterioro del crédito, aliviar la carga sobre las familias endeudadas y evitar que el consumo siga perdiendo fuerza. Porque cuando el dólar se mueve, el problema no queda en el mercado: baja rápido al bolsillo.

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