DÓLAR Y ACCIONES EN FOCO

Se recalentó el dólar y el mercado está convencido de que hay margen para que siga subiendo

Mientras se acelera el mercado cambiario y cae la inflación, los inversores observan oportunidades que emergen en la bolsa local hoy
Por Salvador Di Stéfano
FINANZAS - 27 de Junio, 2026

El riesgo país está mostrando una fuerte baja, pero las acciones todavía no rindieron lo esperado. El dólar se recupera y la inflación ingresa en un tobogán bajista.

La semana vivió un despertar del dólar mayorista: el 22 de mayo estaba en $1.389,5 y el jueves cerró en $1.471. En el mes de junio está subiendo un 4,5% y, con una inflación proyectada en el 1,8% mensual, este mes tendremos una mejora en los precios en pesos para la exportación. Un dólar más alto alivia la iliquidez de los sectores exportadores, pero hasta el momento al campo no se le mueve un pelo.

La cosecha de soja suma 51,5 millones de toneladas y solo se han vendido con precio 11,8 millones. Por su parte, la cosecha de maíz apunta a 68 millones de toneladas y solo se han vendido con precio 22,3 millones. Faltan liquidar muchos dólares; estimamos unos u$s33.900 millones entre ambos cultivos.

El dólar tiene margen para seguir subiendo

La soja vale $482.000 la tonelada, mientras que el maíz cotiza a $270.000. Una suba adicional del dólar, acompañada por un leve incremento de los granos, nos podría dejar con precios por encima de los $500.000 para la soja y $300.000 para el maíz. Esto sería un gran incentivo para que los productores liquiden, pero ocurrirá con un dólar mucho más alto que el actual, el cual esperamos en $1.500 o algo más.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) sigue comprando dólares: lleva más de u$s11.000 millones y le faltaría adquirir unos u$s6.000 millones en el segundo semestre. Esto también empuja al dólar a la suba, lo que significa que la autoridad monetaria no se siente incómoda con esta cotización.

Los dólares financieros también se ponen atractivos. El dólar MEP cerró en $1.499,83 y, cuando se ubique por encima de $1.500, activará más compras alentado por una tendencia que se consolida.

En el mes sube un 4,5% y podrá seguir al alza impulsado por las compras para turismo; el avance de Argentina en el mundial invita a ver algún partido del jugador más grande de todos los tiempos, el nuestro, Lionel Messi. Se triplicó la venta de pasajes: dólar más pedido y a la suba.

Por otro lado, el Gobierno ha tenido que hacer compras de divisas para pagar los buques regasificadores, que son una rueda de auxilio para la provisión de gas en invierno. Por si todo esto fuera poco, los importadores que estaban durmiendo la siesta ahora salen a comprar para cubrirse. En Argentina los mercados son siempre de mano única; esperemos que algún día cambien y se aviven de que existe un mercado de futuros.

El Banco Central estaría operando activamente en el mercado de futuros: el interés abierto llegó a u$s3.800 millones, incrementándose en u$s1.000 millones en el mes. La tasa efectiva implícita del dólar futuro está en un promedio del 24,9% anual. No hay espacio para hacer carry trade: una letra que vence el 31 de julio del año 2026 rinde el 25,2% anual, por lo que no hay margen para utilidades.

Inversiones y bonos en pesos: proyecciones de inflación y devaluación

El Gobierno participa activamente en la colocación de bonos en dólares que ajustan por el dólar mayorista; a un año vista, rinden dólar mayorista más el 2,7% anual. Un bono a un año vista que ajusta por inflación rinde inflación más el 4,7% anual, mientras que un bono en pesos rinde el 26,6% anual a un año vista. Esto nos deja como expectativa una inflación a un año en torno al 20,9% anual, lo que implica un promedio del 1,6% mensual. La devaluación proyectada se ubica en el 23,3% anual, lo que representa un promedio del 1,75% mensual. Estas proyecciones son de mercado, pero se alinean con nuestra expectativa de que la tasa de devaluación puede correr a una mayor velocidad que la tasa de inflación a 12 meses vista.

A 24 meses vista, un bono en pesos que ajusta por inflación rinde el 8,1% anual, mientras que un bono en pesos que ajusta por dólar mayorista rinde exactamente lo mismo (8,1% anual). Por ende, pasadas las elecciones, parecería que la carrera entre precios y dólares tiende a igualarse.

Conclusiones del mercado financiero

En una semana muy ecléctica, los bonos argentinos siguieron a la suba, lo que presagia una mayor baja del riesgo país. Esto debería ponerle un piso a las acciones que cotizan en niveles similares a la previa del conflicto bélico. Con estos niveles de precios, es recomendable comenzar a comprar nuevamente. El riesgo país al 28 de febrero estaba en 572 puntos y el jueves cerró en 437 puntos.

El Merval en dólares al 28 de febrero estaba en u$s1.809 y hoy está en u$s2.000. Mientras el riesgo país cayó 23,6%, las acciones subieron solo el 10,5%: hay espacio para una fuerte recuperación en la renta variable.

El dólar mayorista al 28 de febrero se ubicaba en $1.406 y el jueves cerró en $1.477, lo que implica una suba del 5,0%. Si para el mes de junio estimamos una inflación del 1,8%, la inflación acumulada entre junio y febrero de 2026 se ubicaría en el 10,1%. Hay espacio para nuevas subas del dólar.

El petróleo Brent cerró a u$s74,29, mientras que al 28 de febrero había cerrado a u$s73. El gasoil diésel 500 aumentó en el mismo período un 27,4%. Me parece que vamos a tener en breve algún ajuste de precios a la baja. Si ello ocurre, el salario se podría recuperar en términos reales, las empresas mejorarían su liquidez y sus márgenes de rentabilidad, mientras que la economía del país debería mostrar un mayor crecimiento.

En la actualidad, los datos del PBI siguen mostrando crecimiento para el primer trimestre del año. Esto se da en un marco de gran concentración económica, mejora de productividad y competitividad. El crecimiento económico es una buena señal que debería reflejarse en una suba de las acciones.

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