Dólar a más de $1.500: pese al plan "economía blindada" de Caputo, la City recalcula el precio
El precio del dólar trepó 5% en todo junio, siguió al alza en el comienzo del corriente mes y ya ronda los $1.510 a la venta al público, pero parece ser insuficiente para equilibrar a las variables financieras. Es que algunos economistas están poniendo en relieve diversos factores que generan preocupación, los cuales están referidos a cómo el Gobierno seguirá manteniendo su "abastecimiento" de divisas en un momento en el que se considera atrasado al tipo de cambio y en el que ha comenzado la temporada baja de liquidación de las exportaciones del campo. De hecho, algunos advierten sobre posibles "ruidos cambiarios".
A ello se le agregan los factores de incertidumbre económica y política por las repercusiones generadas tras el "caso Adorni" y las cada vez más cercanas elecciones presidenciales de 2027.
En este escenario, lo positivo de la gestión de Javier Milei es que, según acaba de informar el ministro de Economía, Luis Caputo, ya tiene los dólares para pagar los compromisos de deuda para 2027 sin salir al mercado internacional y, al mismo tiempo, está acrecentando la cantidad de reservas del Banco Central para generar más confianza en el mercado.
Caputo, así, hizo referencia a que están "blindando la economía" y salió a restarle importancia al alza del precio del dólar: "Si en $1.400 te van a militar atraso cambiario, no te pueden militar preocupación en $1.500".
Qué inquieta a los economistas sobre el panorama cambiario hacia 2027
Más allá de esto, se están poniendo en relieve algunos desafíos que se deben resolver para que no se generen ruidos en las elecciones del año que viene.
"Con la imagen negativa del Gobierno subiendo en todas las encuestas de opinión, incluyendo el índice de Confianza de la Universidad Di Tella (UTDT), y barajándose un ballotage con Axel Kicillof como un evento posible en 2027, no pueden descartarse ruidos cambiarios y financieros, incluso con la abundancia de los dólares provistos por el agro y el petróleo. Abundancia que sólo pondrá a la cuenta corriente de la balanza de pagos apenas en terreno positivo", advierten los economistas de la consultora LCG.
Y agregan: "Esta incertidumbre parece estar pesando más que las garantías conseguidas de organismos internacionales para cerrar el programa financiero en dólares. De hecho, le asignamos un impacto relativamente menor a la creciente participación de deuda de 'cobro privilegiado' con organismos".
Cabe recordar que el Gobierno está por recibir un préstamo internacional de hasta u$s5.000 millones, respaldado por garantías del Banco Mundial y el BID, que se utilizarán para cubrir los compromisos financieros de 2026.
Asimismo, en la previa al vencimiento de deuda del próximo 9 de julio de u$s4.300 millones, el Gobierno anunció que ya cuenta con los fondos para el pago total a los bonistas.
"Con el ingreso de este crédito y otras asistencias bajo análisis de la CAF, el equipo económico que lidera Luis Caputo asegura tener despejado el horizonte de vencimientos de deuda soberana y con el FMI hasta el final del mandato presidencial", opina Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital.
A ello se agregan los ingresos de diversas exportaciones, donde BBVA Research revisa al alza su previsión de resultado comercial a u$s22.600 millones en 2026 y u$s23.000 millones en 2027. Este desempeño lo justifica en el crecimiento de los envíos al exterior del segmento energético, el aporte del complejo agroindustrial y el desarrollo de actividades vinculadas a recursos naturales.
"La expansión de energía, minería y agro refuerza una base exportadora más amplia y menos concentrada. El crecimiento de estos sectores no solo mejora la generación de divisas, sino que también permite diversificar las fuentes de inversión, empleo y desarrollo productivo", detalla BBVA.
Por qué el BCRA compró la mitad de dólares que en mayo y crece la preocupación
Más allá del ingreso de dólares por exportaciones, en las últimas semanas las adquisiciones oficiales de divisas fueron disminuyendo, algo que empieza a preocupar al mercado.
"Las compras del BCRA en el mercado de cambios se redujeron a la mitad de lo que venían siendo. Consideramos que esas compras deberían ser mayores para continuar con el leve deslizamiento del dólar de las últimas dos semanas, y llevarlo así a niveles más adecuados para algunos sectores productivos que hoy administran una transición hacia una economía más abierta con un tipo de cambio real en un mínimo", sentencian desde la Consultora LCG.
De hecho, en todo junio, el Banco Central acumuló compras de reservas por "apenas" u$s1.398 millones, mientras que en todo mayo sumó adquisiciones por casi el doble, unos u$s2.600 millones.
Respecto al actual escenario cambiario, sostienen estos economistas: "Argentina ha convivido con un dólar atrasado muchas veces. La diferencia con aquellos episodios es que antes el atraso se financiaba con entradas de capitales, que suelen ser muy volátiles: entraban en la euforia y salían intempestivamente con un cambio de expectativas, generando una crisis. En esta oportunidad, los dólares son provistos por dos o tres sectores de alta competitividad al liquidar sus exportaciones, lo que resulta mucho más estable".
Aunque advierten que esto sea más estable "no significa que no haya síntomas, dado que son varios los sectores (muchos con potencialidad competitiva) que padecen el dólar barato y que suelen ser mano de obra intensivos".
Por lo que alertan desde LCG que el desenlace de estos síntomas "podría no resolverse con una clásica corrida cambiaria, sino con tensiones sociales que se traducen en tensiones o movimientos políticos. Pero como todo esto, a su vez, podría generar cambios repentinos en las expectativas de inversores, sobre todo en la inminencia de elecciones el año que viene, no pueden descartarse tensiones financieras, aun con un leve superávit de cuenta corriente".
Es que, afirman estos expertos, un "leve" superávit puede resultar "insuficiente" con reservas negativas.
En ello coincide un último informe de la Fundación Mediterránea, titulado "No chocar la calesita" y presidida por María Pía Astori, en el que se sostiene que, para que no ocurra una crisis, se debe:
- Consolidar el equilibrio fiscal
- Avanzar en infraestructura
- Mejorar la competitividad
- Sostener la apertura económica con compensaciones
- Dar previsibilidad a largo plazo para atraer inversiones
Por eso, los riesgos que advierte son el "mal holandés" (tener un dólar atrasado por ingreso de exportaciones), la pérdida de empleo en sectores expuestos, la volatilidad de las commodities y "el deterioro institucional, que pueden trabar el proceso si no hay reformas, fondos anticíclicos y acuerdos Nación-provincias".
A cuánto esperan que llegue el dólar hacia fin de año y 2027
Respecto al precio del dólar esperado, si bien hay retoques en las proyecciones todas las semanas, por el momento no se prevé un salto preocupante en las cotizaciones, en un mercado que es controlado de cerca por el Gobierno.
Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el BCRA, los analistas encuestados pronostican que será de $1.482 promedio para julio, por lo que mostraría cierta estabilidad en todo el mes.
Para diciembre, en tanto, el conjunto de participantes pronosticó un tipo de cambio nominal de $1.673, lo que arrojaría una variación interanual esperada de 15,5% respecto de diciembre de 2025.
"Para el Top 10 de analistas el tipo de cambio nominal promedio esperado para diciembre sería de $1.621", agrega el BCRA en su informe.
En paralelo, en el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3) se viene negociando un precio de dólar mayorista en torno a los $1.499 para fines de julio y de $1.645 para fin de diciembre. Por ende, se espera que en todo el mes ascienda alrededor de 1,3%, y desde inicios de julio hasta fines de diciembre un 11%.
"Para contener la presión cambiaria sin sacrificar reservas, el Banco Central apeló fuertemente a la venta de futuros y bonos atados al dólar, mientras que el ritmo de compra de divisas mostró una desaceleración", detalla Morales.
BBVA Research proyecta un tipo de cambio nominal de $1.760 por dólar a fines de 2026 y de $2.200 a fines de 2027, "compatible con una depreciación gradual y con la continuidad del proceso de desinflación".
En tanto, el analista Salvador Di Stefano viene recalcando que la tasa de devaluación irá superando a la inflación en los próximos meses: "La inflación proyectada por el mercado para los próximos 12 meses es del 19,3% anual, lo que implica una tasa mensual promedio del 1,5%. Esto surge de comparar los rendimientos del bono CER con vencimiento al 30 de junio de 2027 versus el boncap de igual fecha. Por su parte, la tasa de devaluación implícita en bonos con plazos similares sería del 23,6% anual (1,8% mensual), lo que demuestra que el mercado descuenta una devaluación superior a la inflación. El dólar a un año se ubicaría en torno a los $1.830".