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ALERTA

Arrancó el segundo semestre y Caputo deberá tomar una decisión crucial entre tasa de interés y dólar

Con tasas en alza y reservas en caída, analistas prevén que el Gobierno deberá definir su estrategia financiera para evitar nuevos sobresaltos
02/07/2026 - 17:28hs
Arrancó el segundo semestre y Caputo deberá tomar una decisión crucial entre tasa de interés y dólar

Las principales consultoras económicas coinciden: el Gobierno tendrá un segundo semestre desafiante a la hora de hablar del mercado cambiario.

La segunda parte del año, que formalmente se inicia en las próximas horas, dispondrá de una menor afluencia de divisas hacia el mercado -algo típico en la estructura cambiaria argentina-, aunque esta vez se espera una mejora en la oferta de billetes verdes de parte de la minería y de la energía.

Algo que hasta ahora no estaba disponible. Se trata del gran cambio en la realidad local cuando se analiza el mercado cambiario.

Nadie está pensando en un nivel de estrés con el dólar como tantos otros que se vivieron en la Argentina de los últimos años. No habrá crisis. Sin embargo, persiste una incógnita que aún permanece abierta a pesar de todo: ¿Logrará el Gobierno armarse de un escudo cambiario que le permita llegar al año electoral sin grandes tensiones?

Eso está en juego.

¿Estrés? ¿Sube la tasa?

Hay algo que parece cierto en la evaluación de los analistas financieros. El mercado cambiario argentino ingresó en las últimas semanas en una nueva fase de volatilidad que pone fin a más de cinco meses de una estabilidad que parecía inquebrantable.

Al cierre de junio, los datos confirman que el "viento de cola" se viene transformando en un "viento cruzado", obligando al Gobierno y al Banco Central (BCRA) a recalibrar su estrategia ante un escenario donde la demanda de divisas empieza a superar a la oferta estacional.

El despertar del dólar

Junio no fue un mes más para la cotización de la divisa. A falta de una sola jornada, el tipo de cambio oficial cerró este miércoles a $1.510 y ya acumuló un alza de casi 7% desde que, a mediados de mayo, el tipo de cambio inició una tendencia alcista.

La "cocina" del BCRA: intervención y futuros

Para contener esta escalada, la autoridad monetaria recurrió a herramientas que venía utilizando con moderación.

Según la consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI), las señales de intervención oficial crecieron notablemente. El Interés Abierto (IA) en futuros de dólar aumentó otros u$s153 millones, llevando la suba acumulada de la última semana a u$s631 millones, la mayor cifra desde finales de septiembre del año pasado.

A esto se suma la intensa actividad en instrumentos "dólar linked". El consultor Fernando Marull destacó que en los últimos dos meses el BCRA contuvo la demanda vendiendo u$s22.000 millones en bonos "Dólar Linked" y, desde junio, u$s500 millones en dólar futuro.

Menos oferta y más demanda

La consultora EconViews, dirigida por Miguel Kiguel, advirtió que la explicación de esta suba tiene dos pilares claros.

En el plano local, el fin de la liquidación de la cosecha gruesa redujo estacionalmente el ingreso de divisas, mientras que las importaciones —que venían deprimidas— deberían empezar a ganar dinamismo ante un eventual rebote de la actividad y la recuperación de los salarios.

Los datos del Balance Cambiario publicados por el BCRA reflejan esta caída en la oferta. Mientras que en mayo la cuenta financiera aportó un récord de u$s2.284 millones por préstamos y títulos de deuda, en junio las emisiones de deuda en moneda extranjera se redujeron significativamente a un total de u$s1.310 millones.

Como consecuencia, el ritmo de compras del BCRA en el mercado oficial se desaceleró. De un promedio diario de u$s137 millones en mayo, se pasó a unos u$s71-72 millones diarios en junio, casi la mitad que en mayo.

El trade-off: ¿dólar estable o tasas bajas?

En ese contexto, el Gobierno enfrenta una decisión que marcará el rumbo financiero del segundo semestre:

  • Si opta por subir las tasas de interés para absorber pesos y reducir la presión sobre el dólar, encarecerá el crédito y pondrá un freno a la actividad.
  • Si, por el contrario, prioriza mantener tasas más bajas para apuntalar la recuperación económica, deberá convivir con una mayor tensión cambiaria en un escenario de menor ingreso de divisas.

En su reporte a clientes, Kiguel plantea una serie de cuestiones clave para lo que viene:

  • ¿Seguirá comprando reservas y tolerará un tipo de cambio más alto?
  • ¿O preferirá no comprar dólares para no presionar más al mercado?
  • ¿Qué pasará con las tasas de interés?
  • ¿Habrá intervención en dollar linked y futuros?

El informe de EconViews fue titulado: "Empieza el primer test: suben las tasas".

Según el economista especializado en finanzas, el Gobierno parece dispuesto a sacrificar las tasas bajas en pos de la estabilidad cambiaria. Como efecto colateral de la intervención en futuros y títulos dollar linked, se viene observando una plaza financiera más seca de pesos, lo que empujó la tasa de caución al 25%, tras haber rondado el 20% desde febrero.

De cara al futuro, las proyecciones mantienen la cautela pero no el alarmismo. Para Marull, a pesar de que se espera que el dólar siga movido por una menor oferta y mayor demanda en el segundo semestre, su proyección para el tipo de cambio oficial a fin de año se mantiene en $1.670.

Es decir, un tipo de cambio que debería subir 13% durante este nuevo semestre, al ritmo de la inflación.

El inicio de la segunda mitad del año determinará si el Gobierno elige aplicar una suba de las tasas para frenar la presión cambiaria, o si el mercado exigirá un ajuste mayor en el tipo de cambio frente a un contexto externo que ya no regala nada.