La City prevé fuerte ganancia en dólares para bonos argentinos tras nueva caída del riesgo país
El riesgo país no para de caer y se aproxima a la línea de 400 puntos básicos. El indicador, que establece la sobretasa con la que se endeuda un país por encima de los rendimientos de Estados Unidos, este viernes culminó en 402 puntos, el nivel más bajo desde marzo de 2018. En el mercado estiman que hay margen para más compresión en lo que resta del año, lo que implicaría ganancias adicionales para los tenedores de títulos de deuda argentina en dólares. Pero el buen momento no duraría mucho, ya que más adelante los activos padecerán la tensión preelectoral.
La baja del riesgo país es importante no sólo porque otorga la posibilidad de que el Estado se financie y refinancie su deuda en moneda extranjera a tasas de interés más bajas, sino también porque mejora las condiciones crediticias del sector privado, con menores costos de financiamiento para las empresas. Esto último impacta positivamente en la economía real y en el bolsillo de las familias, ya que un mayor acceso al crédito privado impulsa la inversión, el consumo y el empleo.
A pesar de la compresión en la tasa de riesgo soberano, el ministro Luis Caputo, insiste en que por ahora no volverá al mercado internacional de deuda voluntaria. Así lo ratificó el lunes durante la presentación del programa financiero 2026-2027. El funcionario asegura que no tiene en su agenda emitir bonos en el exterior, por lo que seguirá optando por otras vías para afrontar los compromisos en moneda extranjera. Sin embargo, no se cierra del todo a esa posibilidad: dependerá de que el riesgo país caiga hasta niveles en los que pueda financiarse a tasas más bajas que las que tiene ahora a disposición.
Cuánto más bajará el riesgo país según los analistas
El equipo de research de Facimex Valores plantea como escenario base hacia fin de año una baja en la tasa de riesgo soberano argentino a la zona de 350 puntos básicos, similar a los que había entre finales de 2017 y principios de 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri. Desde entonces, no se han vuelto a registrar números de esa escala. La cifra implicaría una compresión de más de 50 puntos respecto a los niveles actuales.
Los analistas de GMA también proyectan una caída de alrededor de 50 puntos adicionales en el riesgo país hasta ubicarse en torno a los 350 puntos. Para ello, sostienen, sería necesario un escenario favorable en los próximos meses: sin desvíos significativos en el sendero de normalización de la macroeconomía, sin ruidos fuertes en la política este año y continuidad en el apetito por el riesgo por parte de los inversores internacionales.
Martín Genero, de Clave Bursátil, es un poco más optimista: prevé que la baja del riesgo país se extenderá al rango de entre 350 y 300 puntos. Sostiene esta proyección desde el upgrade a "B-" en la calificación de la deuda argentina por parte de Fitch y S&P Global Ratings. Sin embargo, detalla, el pronóstico no surge sólo de la recalificación crediticia, sino del mapa regional: dentro del grupo "B-", los tres países comparables con Argentina son Ecuador y El Salvador. Este último tiene el riesgo país más bajo, exactamente en 300 puntos básicos.
"Los países con 200 puntos ya pertenecen a una categoría de riesgo significativamente superior, que las calificadoras difícilmente otorgarán sin conocer al menos el resultado electoral de 2027. Por este motivo, no tenemos expectativas de que el riesgo país llegue a esos niveles durante este mandato. Sin embargo, bajo el escenario actual, no vemos descabellado que el indicador caiga por debajo de los 400 puntos y se aproxime en alguna medida a los 300 puntos que marca El Salvador", sostiene Genero.
Cuánto ganarían los bonos argentinos en dólares si continúa la tendencia
De acuerdo con un cálculo de Genero, una compresión de 100 puntos en el riesgo país hasta ubicarlo en la zona de 300 puntos, implicaría ganancias de hasta 7% en los bonos argentinos en dólares. En caso de una baja de 50 puntos hasta ubicar el indicador en torno a 350 puntos, las ganancias en dólares serían de hasta 3,4%. En ambos casos, los títulos más beneficiados serían los de tramo medio y largo de la curva de vencimientos. Particularmente, los que caducan en 2035 y 2041.
En detalle, la premisa de una compresión del riesgo país hasta ubicarse en 350 puntos básicos implicaría las siguientes ganancias aproximadas en los bonos argentinos en dólares:
- AL35: 3,4%
- AL41: 3,2%
- GD41: 3,1%
- GD46: 3,1%
- AE38: 3,0%
- GD35: 2,9%
En caso de que la compresión del riesgo país llegue hasta la zona de 300 puntos básicos, las ganancias aproximadas implícitas en los títulos de deuda soberana en dólares serían las siguientes:
- AL35: 7,0%
- AL41: 6,6%
- GD41: 6,3%
- GD46: 6,3%
- AE38: 6,2%
- GD35: 5,8%
Cuánto perderían los bonos si surgen ruidos en el mercado
Un eventual escenario negativo de corto plazo produciría pérdidas mucho mayores que lo que proyectan las ganancias, aunque hoy el mercado no lo prevé. De acuerdo con Brian Torchia, de Pgk Consultores, una reversión en el clima financiero, eventualmente impulsada por fuertes ruidos políticos y/o macroeconómicos que hagan repuntar al riesgo país a la zona de 900 puntos, la pérdida implícita en los bonos en dólares sería de entre 5% y 13%. Si bien hoy no es el escenario más probable, se trata de una premisa "razonable" dentro de la volatilidad argentina, aún lejos de panoramas extremistas.
"Los retornos de los bonos argentinos parecen haber arbitrado una parte importante de su precio para acoplarse a condiciones más 'estándares' y han dejado un acotado margen para seguir capturando precio, aunque no por eso inexistente", resalta.
De acuerdo con Torchia, si se contemplan los bonos soberanos en dólares como búsqueda de oportunidad de inversión, pareciera que la mayor parte de ese movimiento ya ocurrió. Por lo tanto, considera arriesgado posicionarse en estos títulos con el objetivo de buscar una mayor compresión en los rendimientos para capturar un repunte de precios. Por otra parte, desde un enfoque de renta o flujo, más allá del entorno y la dinámica de las valuaciones, considera que las tasas que ofrecen resultan "interesantes" respecto a la oferta existente.
"Si la hipótesis del inversor es de una continuidad a la baja del riesgo país, incorporar acciones argentinas a la cartera sería un movimiento consistente, aunque allí hay factores que van más allá de la tasa de riesgo, como la actividad económica, evolución del sector de cada empresa y cuestiones de carácter particular de cada activo. Es decir, si el único parámetro para la toma de decisión fuese anticipar una caída de riesgo país, lo más consistente sería darle protagonismo a los bonos soberanos, con prioridad en el tramo largo para tener un mayor potencial de captura de valor", sostiene Torchia.