Wall Street se pregunta si es momento de comprar: las "Siete Magníficas" están más baratas que nunca
Después de varios años como protagonistas indiscutidas del mercado, las grandes empresas tecnológicas atraviesan una etapa de mayor cautela entre los inversores. Las firmas conocidas como las "Siete Magníficas" quedaron rezagadas frente al índice S&P 500 y ahora algunos analistas evalúan si la caída en sus valuaciones puede convertirse en una oportunidad de entrada.
Un informe elaborado por especialistas de Morgan Stanley indicó que este grupo cotiza actualmente con la menor diferencia de valoración frente al S&P 500 en más de una década, según un análisis publicado por Brian Sozzi en Yahoo Finance.
El estudio tomó como referencia el múltiplo precio-beneficio (P/E) de las siete compañías tecnológicas frente al resto de las empresas que integran el principal índice bursátil estadounidense.
Durante gran parte de la década de 2020, estas acciones llegaron a operar con una prima superior al 30% respecto del resto del mercado. Sin embargo, esa brecha se redujo en la actualidad hasta ubicarse cerca del 10%.
Casi todas las "Siete Magníficas" quedaron detrás del S&P 500 en 2026: qué pasó
El cambio de escenario también se refleja en el comportamiento bursátil. En lo que va de 2026, casi todas las integrantes de las "Siete Magníficas" registraron un rendimiento inferior al del S&P 500.
La única excepción fue Alphabet-A, que acumuló una suba del 14,5% en el año, mientras que el índice de referencia avanzó un 8,8% en el mismo período.
El resto del grupo comenzó a enfrentar mayores cuestionamientos por parte del mercado, especialmente por el fuerte volumen de recursos que están destinando a la carrera por el liderazgo en inteligencia artificial.
La millonaria apuesta por inteligencia artificial empieza a preocupar a Wall Street
El principal interrogante de Wall Street está relacionado con el enorme desembolso que realizan las grandes tecnológicas para ampliar su infraestructura de IA.
Las estimaciones del mercado indican que el gasto de capital vinculado con inteligencia artificial podría aumentar alrededor de un 70% y superar los u$s700.000 millones durante este año.
La construcción de nuevos centros de datos, la incorporación de procesadores avanzados y el desarrollo de sistemas de computación cada vez más potentes requieren inversiones millonarias que comenzaron a presionar sobre la capacidad de generación de efectivo de estas compañías.
En ese contexto, se espera que el flujo de caja libre conjunto de las "Siete Magníficas" para los próximos 12 meses retroceda respecto del máximo alcanzado en 2024.
"Existe una creciente preocupación por el gasto de capital de las mayores empresas de hiperescala", señaló Jim Reid, estratega de Deutsche Bank.
Tasas de interés: otro factor que preocupa a los inversores
A la discusión sobre el gasto en inteligencia artificial se suma el posible impacto de la política monetaria estadounidense.
Una eventual suba de tasas por parte de la Reserva Federal hacia fin de año podría elevar los costos financieros de los proyectos tecnológicos y modificar las expectativas sobre sus futuros beneficios.
Ese escenario ayuda a explicar por qué compañías que durante años lideraron las subas del mercado ahora muestran un desempeño más moderado frente al S&P 500.
¿Volverán las "Siete Magníficas" a liderar el mercado?
Aunque la baja relativa de sus valuaciones despertó el interés de algunos inversores, los especialistas consideran que una recuperación inmediata no está garantizada.
El mercado todavía espera señales concretas de que las compañías puedan transformar las enormes inversiones realizadas en inteligencia artificial en mayores ingresos y beneficios.
Mientras tanto, el liderazgo bursátil comenzó a desplazarse hacia otros sectores y regiones.
"Si bien la fiebre de la IA continúa a nivel mundial, con índices de referencia como el KOSPI que han subido más del 100% en lo que va de año, el liderazgo del mercado se ha desplazado, por el momento, de las 7 grandes empresas tecnológicas", agregó Reid.
Así, las "Siete Magníficas" enfrentan un nuevo desafío: demostrar que la apuesta multimillonaria por la inteligencia artificial no solo sostiene su protagonismo tecnológico, sino que también puede traducirse en mejores resultados para sus accionistas.