RENTA FIJA

Un bróker de la City reveló cómo invertir $1 millón en bonos en dólares públicos y corporativos

Facimex eligió ocho bonos argentinos en dólares y reveló cómo repartir $1 millón para buscar una tasa cercana al 7,8% anual y cuidar la cartera
Por Daniel Alberti
FINANZAS - 25 de Julio, 2026

os bonos argentinos en dólares volvieron a ganar terreno tras la baja del riesgo país, aunque ya no todos tienen el mismo margen para continuar subiendo. Además, colocar la totalidad del capital en deuda nacional expone en exceso la cartera a los vaivenes políticos. Frente a este escenario, una poderosa mesa de la City eligió aumentar el peso de los bonos provinciales (subsoberanos) y corporativos (Obligaciones Negociables, ONs), con la intención de aprovechar una eventual baja del riesgo país reduciendo, al mismo tiempo, el impacto ante una posible caída.

El reciente informe de Facimex destina un 20% de su cartera en dólares a bonos nacionales, un 40% a títulos provinciales y un 40% a deuda de empresas (ONs). Llevado a una cartera de $1.000.000, la distribución dejaría $200.000 en el primer grupo y $400.000 en cada uno de los restantes.

Facimex determina cuánto colocar en cada uno de esos tres bloques, aunque no especifica el porcentaje exacto que le corresponde a cada instrumento.

Para transformar la recomendación en una cartera concreta, desde iProfesional establecimos un reparto en partes iguales dentro de cada segmento. El esquema quedaría configurado de la siguiente manera:

  • $100.000 en el Bonar 2027 (AO27)
  • $100.000 en el Bonar 2038 (AE38)
  • Cerca de $133.333 para Córdoba 2035 (CO35), Santa Fe 2034 (SFD34) y Entre Ríos 2033 (ERM33)
  • Aproximadamente $133.333 en cada título de deuda de YPF 2029 (YMCIO), Transportadora de Gas del Sur 2031 (TSC3O) y Telecom 2033 (TLCPO)

Los montos finales pueden variar levemente por cuestiones de redondeo, comisiones y precios de compra. Si bien los bonos pueden adquirirse en pesos desde una cuenta de inversión local, tanto su valor de cotización como sus pagos están nominados en dólares.

Rendimiento de bonos provinciales: por qué la City apuesta por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos

Facimex considera que los bonos subsoberanos emitidos por provincias con buena capacidad de pago pueden generar ganancias atractivas y sufrirían caídas menores que los títulos nacionales si regresa el nerviosismo al mercado. Con el riesgo país cerca de los valores más bajos de los últimos ocho años, buena parte de la mejora argentina ya quedó reflejada en las cotizaciones.

Durante 2025, los Globales —bonos del Estado argentino bajo ley de Nueva York— registraron caídas que duplicaron a las de títulos provinciales comparables ante contextos de volatilidad internacional. Con la tensión por la elección bonaerense, la baja llegó a ser hasta cinco veces mayor. Por ello, Facimex prefiere distritos que puedan acompañar una tendencia alcista y, a la vez, resistir mejor cuando los inversores deciden vender deuda soberana.

El bono Córdoba 2035 (CO35) es el elegido con mayor convicción y se posiciona como el título preferido de la mesa entre todos los activos argentinos en dólares. Ofrecía un rendimiento del 8,80% anual y cotizaba cerca de su valor nominal. Como todavía tiene un horizonte amplio por delante, cuenta con margen para subir con fuerza si mejora la confianza, aunque también experimentará variaciones si el escenario empeora.

De hecho, de aquí a fines de 2026, el CO35 podría perder un 4,1% en un escenario negativo, ganar un 8,6% en el caso base más probable y avanzar un 22,5% en la proyección más favorable. Esta última suba iguala la calculada para el Global 2041, con la diferencia de que este último bono nacional podría caer un 13,2% en un entorno adverso. De esta manera, Córdoba ofrecería un potencial de ganancia similar, pero con una baja estimada tres veces menor si reaparece la desconfianza.

El segundo título provincial seleccionado es Santa Fe 2034 (SFD34), un activo pensado para asumir menor riesgo. Ofrecía una tasa del 8,06% anual en dólares y sus proyecciones oscilan entre una caída del 4,1%, una ganancia del 6,5% o una suba del 10,5%, según los tres escenarios trazados por la consultora.

La tercera opción es Entre Ríos 2033 (ERM33), que rendía un 10,20% anual. Esta tasa más elevada conlleva un nivel de riesgo superior y, en consecuencia, una volatilidad más marcada.

Análisis de bonos soberanos en dólares: el rol de los Bonar AO27 y AE38

El 20% destinado al Estado nacional se divide en partes iguales entre el Bonar 2027 (AO27) y el Bonar 2038 (AE38). El primero vence en octubre de 2027 y ofrecía un rendimiento del 4,23% anual en dólares. La cercanía de su vencimiento reduce habitualmente su volatilidad en comparación con las opciones de mayor plazo y permite recuperar el capital en un lapso relativamente corto, siempre que el Tesoro cumpla con sus obligaciones.

Por su parte, el AE38 ocupa el extremo opuesto: vence en enero de 2038, ofrecía una tasa anual del 9,10% y se negociaba a cerca de u$s85 por cada u$s100 de valor nominal. Su mayor duración (duration) le permite capturar subas más pronunciadas si cae el riesgo país, aunque también lo deja expuesto a correcciones severas ante incrementos en las tasas de Estados Unidos, un deterioro en la confianza sobre la Argentina o nuevos ruidos políticos. Al combinar ambos instrumentos, la cartera evita quedar atada a un único tramo de la curva.

Respecto al AE38, Nazareno Taus, portfolio manager de Cocos Capital, afirma: "Si somos constructivos respecto al proceso electoral del año próximo y tenemos una mayor aversión al riesgo, podemos posicionarnos más largos en duration en instrumentos como el AE38, que nos darán un mayor upside ante un buen resultado en comparación con alternativas más cortas o intermedias como el AO28, al cual ya no vemos tan barato como en semanas pasadas tras su compresión al finalizar el cupo de emisión".

A su vez, el especialista señala: "Si somos más conservadores y queremos reducir la volatilidad que posiblemente veamos en el primer semestre del año próximo, debemos posicionarnos cortos en duration. Para esto, opciones como el AO27 o Bopreales cortos como BPD7D y BPC7D, cuyos vencimientos operan bajo la actual gestión presidencial, son las alternativas más adecuadas".

"Si continúan las restricciones cambiarias, podríamos ver a estos bonos cortos comprimir hasta rendir una TIR casi negativa a medida que se acerquen a su vencimiento", añade Taus.

Sumado a esto, Facimex considera que los compromisos de deuda de 2026 y 2027 se encuentran prácticamente cubiertos, luego de que el Banco Central (BCRA) refinanciara hasta 2028 unos u$s6.000 M que adeudaba a bancos internacionales. A esto se añaden las compras de divisas y otras fuentes de financiamiento informadas por el Tesoro. Bajo este marco, la firma prevé que la Argentina podría regresar a los mercados internacionales de deuda durante el segundo semestre de 2026 si el riesgo país perfora el umbral de los 350 puntos básicos.

Diversificación con Obligaciones Negociables: qué ONs corporativas elegir

El 40% restante de la cartera se coloca en Obligaciones Negociables (ONs), títulos de deuda emitidos por empresas privadas que abonan capital e intereses en dólares. Facimex selecciona deuda corporativa de YPF con vencimiento en 2029, de Transportadora de Gas del Sur (TGS) a 2031 y de Telecom a 2033. El objetivo es obtener rendimientos en moneda dura sin depender exclusivamente de la capacidad de pago del Estado nacional o de las provincias.

En el caso de YPF, la especie evaluada es la ON Clase 17 (YMCIO), que vence en junio de 2029. Según las planillas de cotización de Facimex, ofrecía una tasa anual del 6,36% en dólares. El bono de TGS 2031 (TSC3O) vence en julio de ese año y rendía un 7,15%, mientras que el título de Telecom 2033 (TLCPO) ofrecía un 7,94% anual y amortiza la totalidad del capital en mayo de 2033.

Conviene recordar que la Tasa Interna de Retorno (TIR) no equivale exactamente al interés que cada bono acredita de forma periódica durante el año. Para comparar los activos, el cálculo contempla el precio de compra, los cupones pagados, las amortizaciones de capital y el tiempo restante hasta el vencimiento, asumiendo que el emisor cumple con sus compromisos. Por esta razón, un título adquirido por encima de par de u$s100 puede abonar un cupón elevado y, sin embargo, ofrecer una TIR anual inferior.

Con la distribución equitativa planteada para implementar la propuesta, la cartera ponderada alcanzaría una TIR promedio cercana al 7,8% anual en dólares según los precios relevados. Esta cifra permite estimar el rendimiento de los bonos si se conservan hasta su maturity y todos los emisores pagan en tiempo y forma, aunque no garantiza el resultado de corto plazo. A menor horizonte temporal, el retorno dependerá de los cupones cobrados y de la fluctuación en el precio de mercado de cada especie.

Este enfoque parte del supuesto base de que el riesgo país continuará reduciéndose, si bien la Argentina aún pagaría un sobreprecio en comparación con otros mercados emergentes. En el escenario más favorable, los títulos soberanos pasarían a cotizar con dinámicas similares a la deuda de países comparables. Por el contrario, en un contexto negativo, reaparecería el temor crediticio y los bonos nacionales serían los más perjudicados.

Consideramos que la distribución propuesta reconoce que la deuda argentina ya acumula una suba relevante y que ahora resulta tan importante evaluar el potencial remanente como acotar el riesgo a la baja. Asignar un 80% del capital entre provincias y corporativos no elimina el riesgo argentino —dado que todos los activos están supeditados a la macroeconomía local—, pero evita que la totalidad del portafolio quede supeditada a las cuentas del Tesoro, las decisiones del Gobierno nacional y el clima político.

Asimismo, es imprescindible cuidar la ejecución al momento de operar, ya que ciertos bonos provinciales y ONs registran menor volumen diario que los soberanos de referencia. En consecuencia, las puntas operadas pueden diferir de las cotizaciones teóricas en pantalla. Recurrir a órdenes límite (con precio máximo de compra o mínimo de venta) previene ejecuciones desfavorables, en particular considerando el impacto de las comisiones en el rendimiento final.

En conclusión, la cartera responde al perfil de un inversor que busca retornos en dólares, tolera la volatilidad temporal y no requiere liquidez inmediata. Quienes busquen mayor estabilidad pueden incrementar la ponderación en el AO27 y Santa Fe 2034, mientras que aquellos perfiles con mayor tolerancia al riesgo pueden sesgar su posición hacia el AE38, Córdoba 2035 y Entre Ríos 2033. La recomendación principal de Facimex sigue siendo el CO35, dado que combina un potencial alcista equiparable al de los bonos nacionales largos con una desaceleración defensiva sustancialmente superior frente a escenarios adversos.

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