MERCADO DE DEUDA

Caputo colocó su nuevo bono en dólares con alta demanda pero crece el temor por el riesgo electoral

El lanzamiento del título en dólares fue recibido con entusiasmo en la City, pero los especialistas advierten sobre una alta sensibilidad electoral
Por José Carmona
FINANZAS - 16 de Julio, 2026

El ministro Luis Caputo superó ayer otro test en el mercado: con alta demanda, puso en marcha un nuevo título de deuda en la plaza local. El interés de los inversores por el nuevo AO29 en la primera licitación se reflejó en órdenes de compra que totalizaron u$s1.046 millones, aunque la Secretaría de Finanzas admitió poco menos de la mitad (u$s499 millones). Es decir, en la primera subasta ya alcanzó un cuarto del cupo total del instrumento (u$s2.000 millones). La cantidad inadmitida sugiere que en la segunda ronda de la licitación, que se realizará este jueves, tendría un piso de demanda alto.

El nuevo Bonar, que vence en octubre de 2029, el más extenso del grupo de los "AO", salió con precio de corte de u$s94,3 por cada u$s100 de valor nominal, Tasa Nominal Anual (TNA) de 7,99% y Tasa Interna de Retorno (TIR) de 8,29%. Los valores están dentro del rango que calculaban los operadores previo a la licitación, en base a los rendimientos de sus pares en el mercado secundario.

A pesar de que vence con el próximo gobierno, lo que desalienta a los inversores conservadores, Caputo confiaba en que tendría una alta adhesión porque el bono captaría parte de los dólares que volcó hace unos días en el mercado financiero. El 9 de julio, pagó alrededor de u$s4.500 millones en concepto de capital e intereses a los tenedores de Bonares y Globales emitidos en la administración anterior. De hecho, por este motivo no puso un tope en esta primera licitación, para absorber lo máximo posible y regular el ingreso en las próximas subastas.

La liquidez de dólares en el mercado se reflejó en la demanda

Se trata del tercer título del grupo de Bonares que emitió Caputo este año. Los dos anteriores, el AO27 y AO28, con los que captó u$s4.000 millones (mitad y mitad), también son bullet (entregan todo el capital al vencimiento) y pagan intereses mensuales. Ambos tuvieron alta demanda. El primero cuenta con la ventaja de que vence en octubre del próximo año, con el gobierno de Javier Milei, lo que agrega certidumbre. El segundo caduca en 2028, con la próxima administración, que aún no se sabe quién la conducirá, lo que le resta atractivo. Aún así, tuvo buenos niveles de adhesión.

En diciembre del año pasado, el ministro testeó al mercado con la primera emisión de un título en dólares de este gobierno: el AN29, que vence en diciembre de 2029 (un mes después del AO29), con el que captó u$s1.000 millones. Así, acumula u$s5.000 millones a través de las emisiones de deuda en la plaza doméstica y ahora apunta a ampliar el monto a u$s7.000 millones mediante el título que debuta este miércoles en el mercado primario y el jueves tendrá una segunda ronda para captar un excedente, el mismo esquema de licitación que aplicó con sus pares.

En orden cronológico, el monto que consiguió Caputo a través de títulos de deuda en el mercado local está distribuido de la siguiente manera:

  • AN29: Bono emitido en diciembre de 2025, con el que captó u$s1.000 millones. Vence en noviembre de 2029
  • AO27: Bono que licitó desde febrero de 2026, con el que consiguió u$s2.000 millones. Caduca en octubre de 2027
  • AO28: Bono que licitó desde marzo de 2026, con el que captó otros u$s2.000 millones. Vence en octubre de 2028
  • AO29: Nuevo bono que licitará desde este miércoles, con el que buscará u$s2.000 millones adicionales. Vence en octubre de 2029

La City ve valor en el nuevo bono en dólares, pero advierte riesgos

"El AO29 es un bono interesante. Tiene una estructura muy prolija para el inversor: al ser bullet (la amortización del capital se paga íntegramente al vencimiento), simplifica el análisis y la previsibilidad del flujo. Más allá del rendimiento directo, la cotización y la volatilidad del bono en el mercado secundario, lógicamente, van a estar sujetas a la expectativa sobre la eventual reelección de Milei, un factor que con el tiempo los inversores irán incorporando en los precios", afirma Félix Marenco, asesor financiero de Cocos Gold.

De acuerdo con Marenco, el nuevo título apunta a un perfil de inversor de mediano plazo que busca capturar una tasa fija "competitiva" en dólares y tiene una perspectiva positiva respecto al proceso de normalización de la macroeconomía argentina. Al no tener amortizaciones parciales, sostiene, es un instrumento "adecuado" para quienes prefieren mantener el título en cartera y consolidar su rendimiento sin necesidad de buscar opciones para reinvertir flujos de capital intermedios.

"El punto central a monitorear es que este bono no vence durante la gestión actual. Ahí radica el principal riesgo. El vencimiento será en octubre de 2029, por lo que la devolución del capital será exactamente en la mitad del próximo mandato presidencial (2027-2031). Los que se posicionen en este activo deben incorporar el riesgo de transición política en su análisis, ya que el pago final dependerá del contexto financiero y de las políticas de la administración que se encuentre al frente del Ejecutivo en ese momento", advierte.

Tomás Sisto Bourel, analista de research e inversión en Fortress Capital, considera que el nuevo AO29 puede resultar una alternativa "interesante" para inversores arriesgados, como ocurre con el AO28: se adapta a perfiles agresivos que busquen mantener exposición a deuda argentina con vencimientos posteriores al cambio de administración y estén dispuestos a tolerar la volatilidad que podría presentarse durante el próximo año, en medio de la campaña electoral.

Mayor riesgo en Argentina por elecciones y búsqueda en otros mercados

"De todos modos, consideramos que los bonos argentinos en dólares, en general, comienzan a exhibir una relación riesgo-retorno menos atractiva, dado que el margen para una compresión adicional de rendimientos luce más limitado. Además, comenzamos a incorporar en el análisis el escenario de cara a las elecciones presidenciales de 2027, ya que el mercado podría reflejar mayores niveles de incertidumbre en la medida en que avance el calendario electoral, en línea con experiencias anteriores", resalta Sisto Bourel.

El asesor financiero Gastón Lentini, que también había anticipado alta demanda en la primera licitación, impulsada por la permanencia de las restricciones cambiarias para las empresas y la liquidez de dólares tras los pagos a los tenedores de bonos corporativos y soberanos, considera que este instrumento no es tan atractivo si se tiene en cuenta que el mercado ofrece tasas similares o superiores en fondos comunes de inversión conformados por activos de la región, con menor riesgo que el local.

"Me parece que esa es la reflexión que tiene que hacer todo inversor que hoy tenga dólares disponibles, ya que los bonos argentinos y corporativos locales ofrecen rendimientos muy bajos. Por ejemplo, las ON de Pan American Energy rinden 2,5% anual, casi la mitad que los bonos de Estados Unidos. Si este rumbo económico se mantiene, los bonos argentinos en dólares deberían seguir subiendo de precio y puede que estos rendimientos no los volvamos a ver. Pero considero que el riesgo no amerita la compra. Ahora, es mejor buscar rendimientos en otros mercados con menor riesgo", sostiene Lentini.

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