VIDEO | El mundo vuelve a condicionar a la economía argentina y crece la cautela del mercado
La economía argentina vuelve a quedar condicionada por factores externos. Los nuevos aranceles anunciados por Donald Trump, la escalada del petróleo y la mayor aversión al riesgo en los mercados internacionales configuran un escenario menos favorable para sostener la estabilidad cambiaria y financiera.
Todavía no existe una señal de crisis ni de devaluación inmediata. Sin embargo, los inversores comenzaron a prepararse para un segundo semestre más volátil: la demanda de instrumentos de cobertura cambiaria superó los u$s8.000 millones y el riesgo país volvió a acercarse a los 430 puntos.
¿Cómo impactan los nuevos aranceles de Trump en Argentina?
Estados Unidos aplicó nuevos aranceles a 60 países que representan cerca del 99% de su comercio exterior. Las tasas van del 10% al 12,5% y Argentina quedó incluida en el grupo alcanzado por la alícuota más baja.
La tasa del 10% responde a las normas argentinas contra el trabajo forzoso y al acuerdo bilateral de comercio e inversión firmado con Washington. Sin embargo, todavía debe definirse qué tratamiento recibirán los 1.675 productos argentinos que habían obtenido beneficios arancelarios.
La medida contempla excepciones para ciertos alimentos y productos agrícolas, bienes energéticos, fertilizantes, acero, aluminio, automóviles y autopartes.
El efecto directo sobre las exportaciones argentinas podría ser limitado. El mayor riesgo aparece ante una eventual profundización de la guerra comercial, que podría desacelerar el intercambio mundial y afectar la demanda o los precios de los productos que vende el país.
¿Por qué crece la compra de inversiones atadas al dólar?
La demanda privada de cobertura cambiaria ya supera los u$s8.000 millones, al sumar las posiciones en bonos dollar linked y los contratos de futuros ofrecidos por el Banco Central.
Es el nivel más alto desde octubre de 2025, cuando las coberturas llegaron a superar los u$s15.000 millones antes de las elecciones legislativas.
Desde mayo, el Tesoro colocó aproximadamente u$s4.400 millones en títulos vinculados al tipo de cambio. En la última licitación, esos instrumentos representaron cerca del 25% del total adjudicado, con colocaciones próximas a los u$s967 millones.
El aumento no implica que el mercado espere una devaluación inmediata. Refleja que los inversores consideran prudente contar con un seguro frente a un período que combina calendario electoral, mayor incertidumbre internacional y dudas sobre la evolución del dólar.
La estrategia oficial busca que esa demanda sea absorbida por bonos y futuros, en lugar de convertirse directamente en compra de divisas y presión sobre las reservas.
¿Cómo puede el contexto internacional encarecer el financiamiento argentino?
La escalada del conflicto en Medio Oriente llevó al petróleo Brent nuevamente por encima de los u$s100 por barril. El temor a una mayor inflación internacional y a tasas de interés elevadas durante más tiempo provocó caídas en los mercados mundiales.
Los activos argentinos acompañaron esa tendencia. Los bonos soberanos retrocedieron y el riesgo país subió 4,4%, hasta los 429 puntos básicos.
El petróleo más caro puede favorecer los ingresos de las empresas exportadoras de energía, pero también aumenta los costos y puede trasladarse a los combustibles y la inflación. A su vez, la suba del riesgo país encarece el financiamiento potencial del Estado y de las compañías argentinas.
El foco estará puesto en la duración de este escenario. Una moderación de los conflictos comerciales y geopolíticos limitaría el impacto local. Una escalada, en cambio, podría aumentar la presión sobre el dólar, el crédito y el costo del financiamiento argentino.