LA LUPA DEL MERCADO

Nuevo semáforo de bonos de la City revela qué títulos conviene comprar y cuáles es mejor evitar

Distintas mesas de la City revisaron sus bonos favoritos y marcaron cuáles quedaron en verde, cuáles generan dudas y cuáles conviene evitar
Por Daniel Alberti
FINANZAS - 01 de Septiembre, 2026

Puntos importantes

El mercado de bonos argentinos se reconfiguró tras la mejora en la calificación de Moody’s, forzando a revisar estrategias en deuda soberana y privada.

Expertos de Balanz, SBS, Allaria y Bavsa coinciden en priorizar obligaciones negociables (ON) de empresas sólidas y bonos soberanos en dólares cortos.

La cautela domina el carry trade y bonos largos, recomendando limitar la exposición en pesos al 15% del portafolio para evitar riesgos cambiarios.

El mercado de bonos argentinos volvió a moverse y obligó a revisar las estrategias. La aparición de nuevos Bonares, la baja de las tasas en pesos y un escenario internacional más complicado cambiaron los precios y también el atractivo de varias alternativas que hasta hace poco encabezaban las recomendaciones. En este escenario, Balanz, Allaria, SBS y 1816 analizaron las oportunidades disponibles, mientras que Martín de la Fuente, estratega de Bavsa, y Rocco Abalsamo, asesor financiero, armaron sus propios semáforos. El resultado muestra coincidencias en los bonos corporativos largos y diferencias importantes alrededor del AO29, el TXMJ0 y el carry trade.

El punto de partida favorable fue la decisión de Moody’s de subir la calificación soberana argentina a B3 con perspectiva positiva, una nota equivalente al B- utilizado por otras calificadoras. Para SBS, esta mejora puede habilitar el ingreso de inversores institucionales que tenían vedada la deuda argentina por sus propios límites internos. 

El problema aparece del lado internacional, dado que las tasas de Estados Unidos permanecen elevadas y el petróleo volvió a presionar sobre las expectativas de inflación. Cuando los rendimientos norteamericanos suben, los bonos argentinos necesitan ofrecer un premio mayor y sus precios pueden caer incluso si las condiciones locales mejoran.

Luz verde para inversores con bonos soberanos en dólares

Dentro de la deuda soberana, SBS mantiene como favoritos al GD35 y al GD41, y considera que los títulos largos tienen más potencial si el riesgo país retoma el camino hacia los 400 puntos básicos o logra ubicarse por debajo de esa barrera.

Balanz adopta una posición algo más diversificada y coloca en verde al GD38, AL30 y AE38. El AL30 permite reducir el plazo de la inversión, mientras que GD38 y AE38 ofrecen más recorrido ante una baja del riesgo país.

La principal diferencia aparece con el nuevo AO29, en donde, Martín de la Fuente, estratega de Bavsa, lo considera la alternativa más atractiva dentro de la deuda soberana hard dollar.

"El primer lugar del semáforo verde es para el AO29. Nos gusta el posicionamiento en esa parte de la curva", afirmó De la Fuente. De todos modos, advirtió que la oferta pendiente en las futuras licitaciones del Tesoro podría pesar sobre el bono durante los próximos meses, hasta que el mercado termine de absorberla.

El Tesoro adjudicó un valor nominal de u$s499 millones en la primera licitación y otros u$s150 millones en la segunda vuelta. Como el máximo autorizado alcanza los u$s2.000 millones, todavía existe margen para nuevas emisiones, uno de los factores que explica la cautela del estratega.

Para quienes ya tienen AO28 o AL30, De la Fuente no recomienda una rotación automática. "La recomendación es mantener esa posición y considerar extender duration hacia el AO29 únicamente si se observa una tasa forward superior al 10%. Por debajo de ese nivel, no vemos atractivo en estirar el plazo", explicó.

El asesor financiero, Rocco Abalsamo, también prefiere la parte corta de la curva soberana, aunque coloca primero al AO28. "En el semáforo verde estarían bonos largos corporativos, extensión de duration, en un contexto donde internacionalmente tenemos tasas máximas, y también bonos cortos soberanos, como por ejemplo podría ser el AO28 y con cautela el AO29", sostuvo.

Las obligaciones negociables, con luces verdes

El mayor acuerdo aparece en los bonos corporativos de empresas con balances sólidos. Abalsamo considera que extender los plazos en obligaciones negociables puede ser una estrategia interesante cuando las tasas internacionales permanecen cerca de máximos. Si esos rendimientos comienzan a bajar, los bonos más largos podrían beneficiarse por una suba de precio.

Allaria recomienda cuatro obligaciones negociables bajo ley de Nueva York y su lista está compuesta por VSCVO de Vista, MGCOO de Pampa Energía, TTCDO de Tecpetrol y YM34O de YPF, con rendimientos anuales en dólares que se ubican entre 6,43% y 7,09%.

  • Vista se destaca por el crecimiento esperado de su producción y la reducción del endeudamiento.
  • Pampa Energía combina una tasa mayor con el avance de Rincón de Aranda.
  • Tecpetrol es la única de las cuatro cuyo rendimiento supera el promedio de los últimos seis meses.
  • YPF, la tasa se acerca al 7%, aunque el precio ya incorporó parte de la mejora de la empresa.

Balanz suma al verde a TECOAR 2033, TLCPO, MSU Energy 2030 y RUCDO y también incluye los bonos provinciales SFD34 y CO32D, que pagan más que varias obligaciones negociables de primera línea, pero requieren asumir un riesgo crediticio mayor.

SBS coincide con la preferencia por el sector energético y la sociedad de bolsa menciona las ON de PAE, YPF, YPF Luz, TGS y Tecpetrol como alternativas para reducir la volatilidad de una cartera en dólares, aunque sea necesario resignar algo de rendimiento frente a los soberanos.

Para los inversores más agresivos, SBS también mantiene una posición favorable sobre el BUENOS 37A (BA37D) de la provincia de Buenos Aires. No es un bono para una cartera conservadora, ya que su precio puede moverse con mayor fuerza ante cualquier cambio en el riesgo argentino.

Qué bonos en pesos quedaron también tienen "luz verde" para invertir

En pesos, el color depende del objetivo y del tiempo durante el cual se pueda mantener la inversión. Para administrar liquidez durante algunos meses, SBS todavía encuentra atractivo en las LECAPs cortas si la inflación continúa desacelerándose.

Abalsamo coincide en este punto y elige la S30N6 para una estrategia de manejo de pesos de corto plazo. La última licitación la dejó con una TNA de 24,1%, por lo que conserva un rendimiento interesante para quien no espera un salto inmediato del dólar.

Para un perfil moderado, el asesor coloca en verde a los bonos CER TZXD8 y también encuentra valor en TZXS8 y TZX28. Estos bonos ajustan su capital por inflación y pueden proteger la cartera si el índice de precios baja más lentamente de lo esperado.

SBS adopta una postura parecida sobre los bonos CER con vencimientos hacia fines de 2026 y durante 2027, donde todavía observa tasas reales positivas. La firma también encuentra valor en el tramo de 2028, aunque reconoce que el plazo más extenso aumenta la exposición a los movimientos previos a las elecciones de 2027.

La apuesta más fuerte de Abalsamo para buscar retorno total es el TXMJ0, un bono cuya tasa depende de la TAMAR. "A nosotros nos gusta principalmente los bonos TAMAR, principalmente TXMJ0", aseguró.

El TXMJ0 cotiza con un margen de 8,95% sobre TAMAR cuya estrategia no depende de que suban las tasas, ya que la ganancia podría aparecer si ese margen se reduce y el precio del bono sube.

"Tal vez la compresión de ese margen TAMAR sería por donde vendría el retorno total en un escenario donde veríamos baja de tasas ante el fuerte objetivo que tiene el Gobierno hoy de aumentar la actividad", explicó Abalsamo.

1816 también se inclina por los duales largos para los inversores dispuestos a soportar más movimientos. La firma considera que los márgenes cercanos al 9% -que el bono rinde tasa TAMAR 9%- todavía ofrecen una oportunidad, aunque no se trata de una posición para quien pueda necesitar los pesos en el corto plazo.

Bonos con luz amarilla: el mercado está dividido

El TXMJ0 es uno de los casos más discutidos dado que, como vimos anteriormente, Abalsamo lo coloca en verde y 1816 prefiere los duales largos, pero Balanz y De la Fuente mantienen una posición más prudente.

El estratega de Bavsa reconoce que esta parte de la curva puede capturar una suba importante si se reducen los márgenes sobre TAMAR. Sin embargo, advierte que los bonos continúan pesados y todavía no aparece una demanda suficiente para impulsar sus precios.

"No vemos atractivo en el carry trade y, dentro de las curvas en pesos, nuestra preferencia pasa por el tramo medio de CER y por los duales largos para quienes busquen tomar más duration", sostuvo De la Fuente.

Ahí aparece una diferencia directa con SBS, dado que la sociedad de bolsa entiende que las LECAPs cortas todavía tienen sentido para quienes mantienen una visión favorable sobre la inflación. De la Fuente considera que la relación entre la tasa obtenida y el riesgo cambiario no alcanza para justificar la estrategia.

Los bonos dólar linked cortos también quedan en amarillo. SBS reconoce que concentran la liquidez y la demanda de cobertura, pero sus precios ya incorporan buena parte de ese interés. Para posiciones estratégicas, la firma prefiere los vencimientos de 2027 y 2028.

Abalsamo también ubica en amarillo al DICP y otros bonos CER largos dado que, si la inflación desacelera con mayor velocidad, estos instrumentos pueden perder atractivo frente a otras alternativas en pesos.

En dólares, el asesor coloca en amarillo a los soberanos largos por su exposición a las tasas internacionales. También incluye a las obligaciones negociables -ONs- cortas, debido a que varias ofrecen rendimientos demasiado bajos para justificar una compra en los precios actuales.

Semáforo de bonos: luces rojas para los títulos que quedaron caros

El rojo más contundente es para el BPOD7. De la Fuente considera que quedó caro frente al AO27, debido a que ofrece una tasa de 3,1% TNA contra 3,8% TNA del título del Tesoro.

El BPOD7 tiene algunos puntos a favor ya que es deuda del BCRA y su amortización en dos tramos durante 2027 puede resultar útil para las empresas que necesitan girar utilidades al exterior. Aun así, para el estratega, esas ventajas no alcanzan para justificar la diferencia de tasas.

"Seguimos prefiriendo al AO27 en el tramo corto de la curva soberana hard dollar y creemos que este es un buen momento para rotar desde el BPOD7 hacia el AO27, dado que el diferencial actual se ubica por encima de su promedio histórico", afirmó De la Fuente.

El otro rojo es el bono a tasa fja T30J7, Abalsamo desaconseja buscar retorno total mediante bonos a tasa fija de largo plazo. Si el dólar vuelve a presionar y el mercado responde con una suba de tasas, el precio de estos títulos podría sufrir con fuerza.

El asesor también pone un límite concreto a toda esta estrategia. "No recomendamos pararnos fuertemente en pesos", advirtió. Por eso, considera que LECAPs, bonos CER y títulos TAMAR no deberían representar más del 15% del portafolio, incluso cuando algunos de ellos aparezcan en verde.

Así es como queda el semáforo de bonos

En el color verde, el mayor acuerdo aparece en las obligaciones negociables de empresas con alta calidad crediticia y, en menor medida, en mantener exposición a bonos soberanos en dólares. SBS apuesta por GD35 y GD41 ante una posible baja del riesgo país, Martín de la Fuente elige AO29 y Rocco Abalsamo prefiere AO28, con algo más de cautela sobre AO29. 

En pesos, que no deberían superar el 15% de la cartera, las oportunidades se reparten entre LECAPs cortas como S30N6, bonos CER como el TZX28 (rinde CER 7,9%) y el TXMJ0 para quienes buscan una ganancia mayor si se reducen los márgenes sobre TAMAR.

El amarillo reúne los instrumentos que todavía pueden ofrecer valor, pero cuyo precio o nivel de riesgo exige prudencia. Allí aparecen los soberanos largos por su sensibilidad a las tasas internacionales como el AL41 o AL35, las ON cortas que ya pagan rendimientos bajos, los dólar linked de corto plazo y bonos CER largos como DICP, PARP o TX31. TXMJ0 también genera diferencias, ya que Abalsamo lo ubica en verde, mientras otras fuentes consideran que todavía le falta demanda para sostener una mejora de precio.

En el color rojo, De la Fuente coloca al BPOD7 porque rinde menos que el AO27 (3,1% vs 3,8%). Abalsamo, por su parte, desaconseja buscar retorno total mediante tasa fija larga como T30J7, debido al golpe que podría recibir si una suba del dólar vuelve a empujar las tasas.

Incluso, como se mencionó anteriormente, con oportunidades puntuales, el asesor recomienda limitar todos los instrumentos en pesos a un máximo del 15% de la cartera.

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