DILEMA CAMBIARIO

Economistas cercanos a Caputo y Milei hablan del "dólar vocero" y alertan por atraso cambiario

Con la brecha cambiaria en el centro de la escena, analistas revisan proyecciones y discuten cómo sostener tanto la estabilidad como el crecimiento
Por Claudio Zlotnik
FINANZAS - 04 de Agosto, 2026

Puntos importantes

Debaten el atraso cambiario del dólar en $1.500; economistas cercanos a Milei cuestionan sus beneficios.

Llach y Di Stéfano proponen un "dólar vocero" de $1.800 para recuperar competitividad y empleo.

La apreciación real del peso supera el 12% en 12 meses, alertando por una mayor demanda de dólares en 2027.

El debate sobre el atraso cambiario dejó de ser patrimonio exclusivo de economistas heterodoxos o de empresarios afectados por la apertura de las importaciones. En las últimas jornadas se instaló también entre economistas cercanos al Gobierno, que empiezan a preguntarse si mantener el dólar con un techo en $1.500 no terminará generando más costos que beneficios para la propia administración de Javier Milei.

En la City ya bautizaron ese nivel alternativo como el "dólar vocero": un tipo de cambio cercano a los $1.800 que, según quienes sostienen esta postura, permitiría recuperar competitividad sin poner en riesgo el proceso de desinflación.

Debate sin fin: ¿el dólar está atrasado?

La discusión aparece en un momento delicado. El Gobierno sigue mostrando como principal logro la caída de la inflación, pero la denominada "economía real" continúa enviando señales preocupantes.

Mientras Vaca Muerta, la minería y algunos servicios vinculados a la economía del conocimiento mantienen un fuerte dinamismo, los sectores que generan la mayor parte del empleo, como la industria, la construcción y buena parte del comercio, siguen mostrando un desempeño flojo.

En el mercado comienzan a preguntarse hasta qué punto esa divergencia puede sostenerse. Una economía puede crecer por el impulso de la energía y la minería, pero difícilmente logre una recuperación amplia si los sectores más intensivos en mano de obra permanecen estancados.

Beneficios y costos de tener un dólar más alto

Uno de los primeros en abrir el debate fue Lucas Llach, ex vicepresidente del Banco Central durante la gestión de Mauricio Macri.

Su argumento sorprendió: según sostuvo, un dólar cercano a $1.800 no representaría un problema grave para la inflación y, en cambio, permitiría recuperar parte de la competitividad perdida.

Sus estimaciones dan cuenta de que una corrección de esa magnitud -en torno al 20%- tendría un traslado cercano a cuatro puntos porcentuales sobre la inflación acumulada a lo largo de seis meses. A cambio, la economía recuperaría un tipo de cambio real más competitivo, y beneficiaría especialmente a actividades como la construcción, una de las más golpeadas durante la era Milei.

Según Llach, hay inversores y consumidores dispuestos a utilizar sus dólares guardados en el "colchón" si el tipo de cambio se ubica más arriba.

El análisis incorpora además una variable política. Con las elecciones presidenciales de 2027 en el horizonte, una economía que no logra recuperar plenamente el empleo ni el consumo podría transformarse en un desafío para el oficialismo, aun cuando la inflación continúe controlada.

El "gurú de la City" también prende una luz amarilla

Las advertencias no terminaron allí. Salvador Di Stéfano, otro economista habitualmente cercano al Gobierno, también expresó preocupación por el atraso cambiario.

Su principal foco está puesto en el sector del agro.

Según el consultor, la apreciación del peso ya se siente en la rentabilidad del productor y eso explica, en parte, la menor predisposición a liquidar la soja guardada en los silobolsas.

Di Stéfano pone énfasis en la inflación en dólares acumulada durante los últimos doce meses. "Fue del 23,3%", dijo, y "eso deterioró la competitividad de las exportaciones".

Por eso sostiene que el tipo de cambio debería, como mínimo, acompañar el ritmo de la inflación para evitar un mayor atraso.

Bajo ese escenario, el dólar terminaría acercándose naturalmente a los $1.800 hacia fin de año.

Los datos del Banco Central alimentan la discusión sobre el dólar

La discusión no surge solamente de percepciones. El Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral del Banco Central cayó desde aproximadamente 98 puntos hace un año hasta 85,89 en la actualidad.

La apreciación real del peso supera así el 12% en apenas doce meses.

El dato resulta todavía más llamativo porque el nivel actual prácticamente coincide con el registrado antes de la fuerte devaluación de diciembre de 2023 y también con el existente durante el año 2017, durante la gestión de Mauricio Macri, antes de la explosión de la crisis de abril 2018.

Estos $1.500 por dólar están $200 por arriba del dólar a finales de 2015, cuando Cristina Kirchner le entregó el mandato a Macri.

Luces amarillas en el BCRA

Hay un dato que sigue generando ciertas dosis de alarma entre economistas de la City.

Solo durante junio, alrededor de 1,5 millón de personas compraron unos u$s2.400 millones para atesoramiento.

La dolarización privada continúa siendo elevada incluso con inflación en baja y estabilidad financiera.

Por eso varios operadores sostienen que el verdadero desafío para los próximos meses, en la previa a las elecciones presidenciales, no será únicamente acumular reservas sino evitar que se instale la percepción de que el tipo de cambio quedó demasiado retrasado.

Si esa expectativa comienza a generalizarse en la antesala de la campaña electoral, la demanda de dólares podría acelerarse justamente cuando aumente la incertidumbre política.

Ese es el punto donde confluyen hoy dos debates que hasta hace pocos meses parecían separados.

Por un lado, cómo preservar el principal activo del Gobierno, que es la desaceleración de la inflación.

Por el otro, cómo evitar que esa misma estrategia termine afectando la competitividad, el empleo y las expectativas cambiarias.

En definitiva, detrás del "dólar vocero" ya no se discute solamente si el tipo de cambio debería valer $1.500 o acercarse a $1.800. Lo que empieza a debatirse en el mercado es cuál es el precio del dólar que mejor combina estabilidad, crecimiento y competitividad para atravesar sin sobresaltos el desafío político y financiero que planteará el calendario electoral de 2027.

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