RÉCORD HISTÓRICO

El oro llegó a u$s4.701 por onza y los bancos centrales compraron más de 1.000 toneladas por tercer año seguido

Analistas prevén nuevos saltos en el precio mientras inversionistas buscan refugio por tensiones fiscales y mayor demanda internacional
Por iProfesional
FINANZAS - 25 de Agosto, 2026

El precio del oro profundizó su tendencia alcista y se mantiene en niveles cercanos a los máximos de los últimos meses, en un contexto marcado por la evolución de la deuda de Estados Unidos, la debilidad del dólar, las expectativas sobre las tasas de interés y la demanda de los bancos centrales.

Los futuros del metal llegaron a cotizar en u$s4.701,16 por onza al inicio de la semana, con una suba de 0,44% en la jornada y un avance acumulado de 15,49% durante los últimos 30 días.

La evolución de la cotización llevó la atención del mercado hacia una zona ubicada entre u$s4.650 y u$s4.800 por onza. Ese rango es seguido por los operadores debido a su relevancia desde el punto de vista técnico y porque puede definir el comportamiento del metal después del fuerte avance registrado durante las últimas semanas.

Entre las variables que podrían influir en la próxima etapa aparecen la evolución del dólar, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, las decisiones de la Reserva Federal (Fed), la situación fiscal de Estados Unidos, las compras de los bancos centrales y las tensiones geopolíticas.

El oro y la situación fiscal de Estados Unidos

Uno de los factores que el mercado sigue de cerca es el crecimiento de la deuda pública estadounidense. La deuda de Estados Unidos superó los u$s40 billones, mientras las perspectivas sobre el déficit fiscal y las necesidades de financiamiento del gobierno federal tienen impacto sobre el mercado de bonos.

En este escenario, el oro vuelve a concentrar la atención como activo de reserva. Las modificaciones en el atractivo de los activos denominados en dólares, la evolución de los rendimientos de los bonos, las expectativas de inflación y el comportamiento de la moneda estadounidense son variables que pueden incidir sobre la demanda del metal.

La relación entre estos mercados no es constante, pero los cambios en los rendimientos reales y en las expectativas vinculadas con la política fiscal forman parte de los principales indicadores observados por quienes operan con oro.

El Tesoro de Estados Unidos y la recompra de bonos

La evolución reciente del metal también coincidió con una decisión del Tesoro estadounidense de incrementar las compras de deuda pública de largo plazo.

La medida contribuyó a una baja de los rendimientos de los bonos y del dólar, mientras los inversores siguieron las señales de la administración de Donald Trump respecto del manejo de la deuda federal.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que el gobierno podría ampliar el programa de recompra de bonos y anticipó una iniciativa fiscal relacionada con el elevado costo del endeudamiento público.

Las recompras permiten al Tesoro adquirir títulos de deuda que ya fueron emitidos. El alcance de estas operaciones y sus posibles efectos sobre los rendimientos son seguidos por el mercado debido al volumen de deuda que debe financiar el gobierno estadounidense.

Los inversores también analizan cómo evolucionarán las necesidades de financiamiento en los próximos años y qué papel tendrá el Tesoro en el funcionamiento del mercado de bonos.

El dólar, otra variable clave para el oro

La cotización del dólar constituye otro de los factores centrales para el mercado del oro. Debido a que el metal se negocia internacionalmente en moneda estadounidense, una variación del dólar modifica su precio relativo para compradores que operan con otras divisas.

El índice DXY, que mide la evolución del dólar frente a una canasta de monedas, permaneció bajo presión en un contexto de expectativas relacionadas con la situación fiscal de Estados Unidos y la política monetaria.

El comportamiento del oro, sin embargo, no se limita a su precio en dólares. El metal también se mantuvo cerca de niveles elevados frente a monedas como el euro, la libra esterlina y el yen.

El mercado observa así dos movimientos relacionados: la evolución de la moneda estadounidense y la demanda internacional de oro como parte de las reservas de distintos inversores e instituciones.

Los bancos centrales mantienen la demanda de oro

Las compras de los bancos centrales representan otro de los principales componentes de la demanda mundial de oro.

Según datos del World Gold Council citados en el análisis, las autoridades monetarias adquirieron más de 1.000 toneladas durante 2024. Fue el tercer año consecutivo en el que las compras superaron ese nivel.

China, India, Polonia y otros países continuaron incorporando oro a sus reservas como parte de estrategias de diversificación.

La demanda institucional presenta características diferentes de las operaciones realizadas por inversores de corto plazo: mientras las posiciones especulativas pueden modificarse rápidamente ante cambios en los precios, las decisiones de los bancos centrales están vinculadas con la administración de las reservas internacionales.

Durante 2024, las compras de los bancos centrales representaron el 24% de la demanda total de oro, de acuerdo con los datos incluidos en el análisis.

La continuidad de estas adquisiciones es seguida por el mercado junto con la evolución de los flujos hacia fondos y otros instrumentos financieros vinculados con el metal.

Las tensiones geopolíticas también impactan sobre la demanda

El escenario internacional constituye otra de las variables que pueden incidir sobre el precio del oro. Las tensiones en Medio Oriente, la situación en el Golfo Pérsico y la guerra entre Rusia y Ucrania forman parte de los factores que los inversores siguen al evaluar la demanda de activos considerados de refugio.

En los últimos días también aumentó la atención sobre los cruces entre Donald Trump y el gobierno iraní y sobre la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte internacional de petróleo.

Ante escenarios de incertidumbre geopolítica, el oro puede recibir una mayor demanda. Sin embargo, la cotización del metal también responde a factores financieros, por lo que el efecto de los acontecimientos internacionales se combina con las tasas de interés, el dólar y el mercado de deuda.

Qué efecto tiene la suba del oro sobre las mineras

El aumento del precio del metal también modifica las condiciones para las compañías productoras de oro. Una cotización cercana a u$s4.700 por onza eleva los ingresos potenciales por cada unidad producida, aunque el margen de cada empresa depende de su estructura de costos.

Uno de los indicadores utilizados por la industria es el All-In Sustaining Cost (AISC), que contempla el costo integral necesario para mantener la producción. En 2024, este indicador se ubicaba aproximadamente entre u$s1.400 y u$s1.500 por onza, según los datos incluidos en el análisis.

La diferencia entre ese nivel de costos y la cotización actual del oro incrementa el margen potencial de las compañías, aunque existen diferencias entre cada productor y variables como el precio de la energía, los salarios, los equipos y el tipo de cambio de los países donde operan.

Entre las principales productoras mundiales se encuentran:

  • Newmont
  • Barrick Gold
  • Agnico Eagle
  • Gold Fields

Las grandes compañías del sector vienen priorizando, en distintos casos, la distribución de capital a sus accionistas mediante dividendos y recompras de acciones, frente a una expansión acelerada de la producción.

A su vez, el desarrollo de nuevos proyectos mineros requiere plazos extensos. Desde el descubrimiento de un yacimiento hasta el comienzo de la producción pueden transcurrir más de diez años, por lo que las decisiones de inversión adoptadas actualmente pueden afectar la oferta de oro disponible durante la próxima década.

La zona de u$s4.650 a u$s4.800 que sigue el mercado

Desde el análisis técnico, la zona comprendida entre u$s4.650 y u$s4.800 por onza concentra la atención de los operadores.

Durante una de las últimas sesiones, el precio comenzó a mostrar dificultades para superar de manera sostenida los u$s4.700. Ante el avance acumulado durante las semanas anteriores, algunos análisis contemplan la posibilidad de una toma de ganancias o una corrección de corto plazo.

En ese escenario, los u$s4.500 aparecen como otra referencia relevante, debido a que anteriormente funcionaron como zona de soporte y resistencia.

También se observa el comportamiento de las medias móviles. El cruce de la media móvil exponencial de 50 días por encima de la media de 200 días configura una señal conocida como "cruz dorada", utilizada por algunos operadores para analizar la tendencia del mercado.

Esta configuración forma parte de las herramientas de análisis técnico, aunque no determina por sí misma la evolución futura del precio.

Qué factores definirán el próximo movimiento

La trayectoria del oro durante los próximos meses dependerá de la combinación de diferentes variables. Entre las principales aparecen:

  • Las decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés
  • La evolución del dólar
  • Los rendimientos de los bonos del Tesoro y la situación fiscal de Estados Unidos
  • El ritmo de compras de los bancos centrales
  • Los flujos hacia instrumentos financieros vinculados con el oro
  • La evolución de los principales conflictos geopolíticos

Las proyecciones citadas en el mercado contemplan distintos escenarios para el segundo semestre, con referencias que ubican al oro en un rango de entre u$s4.400 y u$s5.000 por onza.

En sentido contrario, una recuperación del dólar, un cambio en las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal, una modificación del escenario fiscal estadounidense o una disminución de las tensiones internacionales podrían alterar las condiciones que acompañaron la reciente suba.

En el corto plazo, el mercado mantiene la atención sobre la zona comprendida entre u$s4.650 y u$s4.800. El comportamiento del precio frente a esos niveles y las próximas señales de la Reserva Federal, la evolución de la deuda estadounidense y el contexto internacional serán algunas de las variables centrales para determinar si el oro mantiene su avance o registra una corrección después de la suba acumulada durante el último mes.

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