El futuro de Paul Wolfowitz sigue sin definición
En un escueto comunicado, la institución financiera indicó que los directores ejecutivos "continuarán con sus deliberaciones mañana por la mañana" (por hoy) y no ofreció ningún detalle adicional. El anuncio se produce poco después de que trascendiera a la prensa que Wolfowitz quiere que su futuro sea sometido a votación en el Consejo del Banco Mundial. Esta afirmación se atribuye al abogado del presidente del BM, Robert Bennett, aunque no ha sido aún confirmada oficialmente por esta representación legal a medios internacionales.Wolfowitz canceló sus planes para viajar hoy a Eslovenia, donde preveía participar en una conferencia sobre desarrollo que se celebrará el jueves y el viernes. Si finalmente el futuro de Wolfowitz se somete a votación en el BM, Washington será el que lleve la voz cantante. Estados Unidos es el principal accionista del Banco con el 16,4 por ciento de los votos en el Consejo, seguido por Japón con el 7,9 por ciento. Para que se apruebe una decisión importante es necesaria una mayoría del 85 por ciento, lo que deja a EE.UU. con suficientes votos para bloquear cualquier medida de peso.En el centro de la polémica están las condiciones laborales de Shaha Ali Riza, la compañera sentimental de Wolfowitz. Riza trabajaba para el Banco Mundial cuando Wolfowitz asumió la presidencia en junio del 2005. Tres meses después fue transferida al Departamento de Estado para evitar un conflicto de interés, aunque permaneció en la nómina del Banco Mundial. El salario del funcionario norteamericano pasó de casi 133.000 dólares a 180.000 y con la primera revisión anual su retribución alcanzó los 193.590 dólares, más de lo que cobra la propia secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice. Un panel investigador del BM hizo público el lunes un informe que concluye que el aumento que percibió Riza a instancias de Wolfowitz "superó el margen" estipulado por las normas de la institución. (EFE)