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Finanzas

La FED podría subir las tasas de interés: como impactaría en Argentina

Las expectativas de endurecimiento monetario en Washington agitan los mercados globales y generan presión adicional sobre la economía argentina

14/09/2026
Actualizado 08:02hs

La incertidumbre que genera el conflicto bélico en Medio Oriente entre los Estados Unidos con Irán podría llevar a la Reserva Federal (FED) a subir las tasas de interés de corto plazo de aquí hasta fin de año por lo menos dos veces.

El dato del IPC de agosto dado a conocer la semana pasada superó las previsiones en su medición subyacente y de acuerdo a las proyecciones de los principales bancos de inversión de Wall Street elevó al 90% la probabilidad de que la FED suba las tasas de interés en su reunión del miércoles, mientras el petróleo volvió a superar los u$s100 por barril y sumó presión sobre los precios.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC), sin alimentos ni energía, avanzó 0,3% mensual, por encima del 0,2% previsto. La tasa interanual fue de 2,4%, una décima menos que en julio y en línea con las expectativas.

En tanto que el IPC general aumentó 0,4% frente a julio y 3,4% en comparación con agosto del año anterior, por ese motivo se espera que los directores de la FED evalúen esas cifras junto con las tendencias de los últimos tres, seis y 12 meses para determinar si las presiones inflacionarias futuras justifican una política más restrictiva.

Las alzas recientes del precio del petróleo y del gas también influyen. No es solo si los datos estivales ofrecen alivio, sino si bastan para ignorar una nueva crisis de suministro de energía con fuertes efectos sobre los combustibles donde el galón de nafta llegó en la última semana a los u$s4,20 en el país del norte.

Por qué la FED no puede ignorar la nueva crisis energética

Por lo general la FED suele excluir las perturbaciones petroleras de su análisis, pero la inflación lleva cinco años y medio por encima de 2% y los aranceles, la guerra en Ucrania y la pandemia se suman ahora a esa nueva tensión energética.

Por ahora las proyecciones recopiladas por CME FedWatch sitúan en 90% la probabilidad de un incremento de tasas de interés en el año. El debate interno, sin embargo, sigue dividido entre quienes creen que la inflación puede regresar por sí sola al objetivo de 2% y quienes consideran necesaria una política más restrictiva.

Hay que recordar que el titular de la FED, Kevin Warsh, había advertido en el simposio de banqueros de Jackson Hole que la inflación aún era demasiado alta y que las tasas no restringían el crédito, salvo en el mercado inmobiliario. Para él, la mejora observada en junio y julio no bastaba para confirmar una reducción sostenida.

La Reserva Federal combinará el IPC con los precios mayoristas publicados el jueves pasado para estimar el PCE (variación promedio en los precios de los bienes y servicios consumidos por los hogares).

Los directores de la FED se reunirán el 15 y 16 de septiembre y la expectativa en los mercados de futuros y grandes bancos de inversión como Goldman Sachs y JPMorgan es de una probabilidad cercana al 85% de que la tasa aumente en 25 puntos básicos, lo que elevaría el rango objetivo a 3,75%-4,00% frente al actual de 3,59% a 3,75%.

Qué significa para Argentina una suba de tasas en Estados Unidos

Por lo general una suba de tasas en Estados Unidos endurece las condiciones financieras para la mayoría de los países de la región y Argentina no está exenta.

Entre los impactos negativos podemos destacar:

  • El fly to quality o vuelo a la calidad: con un dólar más fuerte los bonos del Tesoro estadounidense pasan a ofrecer rendimientos más altos y atraen fondos hacia activos considerados seguros. Eso puede reducir la demanda de activos emergentes y presionar al peso y elevar la demanda de dólares
  • Un menor margen para bajar las tasas de interés locales: si una futura de tasas deriva en presión sobre el dólar y los precios internos, el BCRA podría enfrentar una disyuntiva que sería sostener tasas locales relativamente altas para cuidar la demanda de pesos o aceptar una mayor depreciación del peso frente al dólar, pero los fundamentals de la Argentina son muy sólidos
  • Una reducción del financiamiento para el Gobierno, las empresas y los bancos ya que las compañías con deuda en dólares afrontarían un costo financiero mayor si deben renovar préstamos. A la vez, una suba de tasas globales puede restringir el crédito y elevar la percepción de riesgo sobre la deuda argentina que en los últimos meses ha mejorado su calificación, lo que podría moderar ese impacto

El efecto de una suba de tasas porque la economía estadounidense crece con fuerza puede aumentar la demanda externa y en este caso puede haber un aumento en el precio de las materias primas que podría favorecer a la Argentina.