Carne barata en Mataderos: cómo y qué comprar directo en frigoríficos para ahorrar
Hay un secreto para pagar menos por la carne que no está en las promociones de los supermercados: comprar directamente en la zona de Mataderos. Frigoríficos y comercios mayoristas venden al público con precios que pueden quedar muy por debajo de los de una carnicería tradicional o supermercado, especialmente cuando se compra una pieza completa o se arma un pedido para el freezer que rinde más.
En un contexto en el que la carne vacuna sigue siendo uno de los productos que más pesan en el presupuesto familiar, hay una alternativa que gana atractivo: ir directamente a uno de los principales polos de comercialización de carne de la Ciudad de Buenos Aires.
La clave está en Mataderos. Allí funcionan frigoríficos y comercios que venden tanto a carnicerías y restaurantes como a consumidores finales,y esa diferencia en el canal de comercialización puede traducirse en precios considerablemente más bajos.
No se trata solamente de buscar una oferta de asado, ya que el verdadero ahorro aparece cuando el consumidor cambia la lógica de compra: en lugar de pedir un kilo de carne en la carnicería del barrio, compra una pieza completa, varios kilos de distintos cortes y aprovecha el precio mayorista.
La diferencia está en comprar directo
El mercado ganadero tiene hoy una referencia clara, que está dada en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, en el que los precios de la hacienda muestran los valores que se manejan en el comienzo de la cadena, aunque naturalmente no son comparables directamente con el precio que paga el consumidor en el mostrador.
Entre el campo y la mesa aparecen los costos de faena, desposte, transporte, impuestos, comercialización y los márgenes de los distintos participantes y es por eso que un corte que se compra en una carnicería tradicional puede tener un valor muy diferente al de una pieza adquirida directamente en un frigorífico y es en este caso que los comercios de Mataderos permiten, en general, acortar esa cadena y acceder a precios más cercanos al canal mayorista.
Cuáles son los precios que se consiguen en Mataderos
Las listas publicadas por frigoríficos de la zona muestran por qué Mataderos se transformó en un punto de referencia para quienes buscan bajar el gasto en carne. A manera de ejemplo, en Frigorífico Tapalqué, ubicado en Tapalqué 6290, esquina Cafayate, se publican valores para distintos cortes vendidos bajo modalidad de pieza.
Entre ellos aparecen asado completo, roast beef, paleta, bola de lomo, cuadrada, peceto y vacío. Pero este no es el único, ya que varios frigoríficos de la zona ofrecen promociones sobre los cortes más demandados. A manera de ejemplo, según los últimos precios publicados por kilo, estos son los siguientes:
- Asado completo: $8.200 por Pieza
- Roast beef: $8.600 por Pieza
- Paleta: $8.600 por Pieza
- Bola de lomo: $9.600 por Pieza
- Cuadrada: $9.600 por Pieza
- Peceto: $11.500 por Pieza
- Vacío especial entero: $11.500 por Pieza
- Mocho: $12.000 por Pieza completa
- Asado en promoción: $13.000 por Pieza completa
- Vacío en promoción: $17.000 según disponibilidad
Cabe señalar que se trata de precios publicados por frigoríficos de Mataderos y sujetos a cambios, promociones, disponibilidad y condiciones de compra y se remarca que en varios casos corresponden a la adquisición de la pieza completa y no al kilo fraccionado.
La tabla permite observar un dato fundamental: el precio más bajo no necesariamente aparece en el corte que se compra habitualmente por kilo. Así por ejemplo, comprar una pieza completa de cuadrada o bola de lomo puede resultar mucho más conveniente que adquirir pequeñas cantidades ya preparadas.
Cómo aprovechar la compra de la pieza completa
Uno de los productos que mejor representa esta modalidad es el mocho, que es una pieza de tamaño considerable que pue de incluir distintos cortes, según el desposte. Entre ellos pueden aparecer bola de lomo, cuadrada, peceto, colita de cuadril, nalga y otros cortes.
En Frigorífico FM, ubicado en José Enrique Rodó 6179, Mataderos, se publicó recientemente el mocho a $12.000 el kilo, con la posibilidad de recibirlo cortado y envasado para conservarlo en el freezer. Por lo tanto, si una pieza pesa aproximadamente 40 kilos, una compra de ese volumen representa unos $480.000.
La cifra puede parecer elevada para una compra familiar, pero la comparación cambia cuando se considera que son varias decenas de kilos de carne para almacenar y consumir durante varias semanas y este es precisamente el modelo de compra que permite aprovechar los precios de Mataderos.
Asado, vacío y otros cortes de carne en promoción
En igual sentido, otros frigoríficos también ofrecen promociones de piezas completas de asado y vacío, que en determinados momentos incluyen asado a valores cercanos a los $13.000 por kilo y vacío a unos $17.000, aunque las promociones pueden cambiar rápidamente.
La ventaja de este tipo de compras está en que el consumidor puede acceder a una pieza completa y no necesariamente tiene que comprar el corte fraccionado que se exhibe habitualmente en una carnicería lo cual es especialmente atractivo para familias numerosas, consumidores que tienen freezer o grupos de personas que deciden hacer una compra conjunta y dividir posteriormente la mercadería. Tanto desde los propios frigoríficos como para las familias que concurren a los mismos para hacer las compras el modelo de Mataderos funciona mejor cuanto mayor es la compra.
Si bien una persona que necesita solamente un kilo de carne no obtiene una diferencia suficiente como para justificar el viaje, para una familia que compra 15, 20 o 30 kilos puede conseguir un ahorro considerable si encuentra una buena lista de precios y el frigorífico ofrece venta directa al público. En algunos establecimientos también aparecen cajas o presentaciones de alrededor de 20 kilos con precios inferiores a los de la compra minorista. La lógica es sencilla: el consumidor resigna parte de la comodidad de comprar exactamente la cantidad que necesita a cambio de acceder a un precio por kilo más bajo.
El freezer se convierte en parte de la estrategia
Claro está que comprar carne en Mataderos requiere pensar la compra de otra manera y la pregunta deja de ser cuánto cuesta hoy un kilo de carne y pasa a ser cuánto cuesta abastecer el freezer durante un mes. La ventaja es que una compra grande permite distribuir distintos cortes para diferentes comidas: carne para milanesas, bifes, horno, guisos, picada, asado o vacío y además, comprar piezas completas permite elegir posteriormente cómo fraccionarlas.
Pero hay que tener en cuenta el espacio disponible. Comprar barato y terminar con un freezer sobrecargado no es una buena estrategia y también es importante conservar correctamente la carne, separar las porciones y utilizar envases adecuados para evitar pérdidas por freezer burn o deterioro.
Pero no todo es automáticamente más barato, ya que el hecho de comprar en Mataderos no significa que todos los cortes y todos los días tengan el precio más bajo, ya que los supermercados lanzan promociones, descuentos bancarios y reintegros que pueden modificar completamente la comparación. No es de extrañar que una oferta de una cadena de supermercados pueda terminar siendo más conveniente si combina un precio promocional con un descuento de una tarjeta o billetera. Por eso, antes de viajar conviene comparar. También hay que sumar el costo del traslado, especialmente si se vive lejos de Mataderos.
Cómo comprar mejor en Mataderos
La primera recomendación que hacen los propios vendedores es consultar el precio vigente antes de ir y el segundo paso es preguntar si el valor corresponde al kilo fraccionado o a la pieza completa. También conviene averiguar el peso aproximado de la pieza, si se puede pedir un determinado desposte y si el corte se entrega envasado. Otro dato importante es preguntar cuál es el mínimo de compra y finalmente, hay que calcular el precio final de la operación y no quedarse solamente con el valor anunciado por kilo.
Mataderos, el "outlet" de la carne
Mataderos tiene una característica que lo diferencia de cualquier supermercado: concentra una actividad vinculada históricamente con la industria y comercialización de la carne, lo cual, para el consumidor abre la posibilidad de comprar directamente en establecimientos que trabajan con volúmenes importantes y que pueden ofrecer mercadería en formatos mayoristas.
El ahorro no está garantizado en cada corte, pero sí existe una oportunidad concreta para quien sabe comprar. El secreto está en comprar por pieza, aprovechar promociones, comparar precios y tener espacio suficiente para conservar la carne. En definitiva, Mataderos puede funcionar como un verdadero "outlet de la carne" para el consumidor que está dispuesto a comprar volumen.
Y en un producto que ocupa una parte importante del presupuesto familiar, la diferencia entre pagar un precio minorista y acceder a un valor mayorista puede representar varios miles de pesos en cada compra y un ahorro significativo a lo largo del mes.