La cantidad de deudores irrecuperables creció 60% y supera los 3 millones de personas
La morosidad en Argentina alcanzó niveles que encienden todas las alarmas. Los deudores clasificados como "irrecuperables" crecieron 60% en apenas un año y ya superan los 3 millones de personas.
Se trata de argentinos que acumulan más de 12 meses de atraso en sus pagos. Gente que, en la práctica, no tiene forma de salir del pozo.
El dato surge de un relevamiento del Instituto Argentina Grande basado en información del Banco Central (BCRA). Los números muestran un sistema financiero tensionado por la incapacidad de pago masiva.
El deterioro se concentra en los atrasos más severos y en montos de baja cuantía, lo que refleja que las familias no pueden cancelar ni siquiera compromisos financieros mínimos del día a día.
Actualmente hay 5,6 millones de deudores morosos en el país. Esa cifra representa el 26,9% del total de deudores en el sistema financiero y no bancario, que suma 20,6 millones de personas.
Traducido: más de uno de cada cuatro deudores arrastra al menos una línea de crédito con tres meses o más de atraso. En términos de población adulta, el 15,9% de los mayores de 18 años está en mora.
En el último año analizado —con datos hasta julio— se incorporaron 1,7 millones de nuevos deudores morosos a la nómina. Una avalancha de personas que no llegan a fin de mes.
Qué significa "irrecuperable" y por qué son cada vez más
La categoría "irrecuperable" es la más grave del sistema. Agrupa a deudores con mora superior a un año, casos donde las entidades financieras prácticamente dan por perdido el dinero prestado.
Este segmento se disparó 60% en doce meses. Sumó casi 1,3 millones de personas en ese período.
Hoy existen 3,4 millones de deudores en estado irrecuperable. Esa cifra equivale al 16,8% del total de deudores del país.
Uno de cada seis deudores argentinos está en una situación sin retorno visible. La magnitud del problema es inédita.
La paradoja de los montos: mora en deudas chicas, no en grandes compras
Lo que más llama la atención es que la imposibilidad de pago no se concentra en grandes créditos. Ocurre lo contrario.
La mitad de los deudores irrecuperables mantiene deudas acumuladas de $77.900 o menos. Este fenómeno evidencia que el sobreendeudamiento crítico no responde a grandes gastos de consumo durables, sino a la dificultad para cancelar saldos mínimos cotidianos.
No son personas que se fundieron comprando un auto 0Km o un plasma gigante. Son argentinos que no pueden pagar la cuota del celular, el saldo de la tarjeta o el préstamo de la farmacia.
El colapso está en lo básico. En los gastos del día a día que se fueron acumulando sin posibilidad de saldar.
Dónde pega más fuerte la morosidad: comercios y provincias
Los canales no bancarios son los más castigados por la ola de impagos. Las casas de venta de electrodomésticos registran una tasa de mora del 54%.
Es decir: $1 de cada $2 prestados por estos comercios está en situación de incumplimiento. Más de la mitad de su cartera crediticia está en rojo.
En otras cadenas comerciales la tasa de morosidad alcanza el 28,7%. Casi tres de cada diez pesos prestados no se recuperan en tiempo y forma.
El impacto por franja etaria muestra que los jóvenes son los más golpeados. Casi 4 de cada 10 deudores de entre 15 y 29 años están en mora, lo que implica una tasa del 38,1%.
Es el grupo etario con mayor índice de incumplimiento. Una generación que arranca su vida financiera con el pie izquierdo.
Geográficamente, las provincias de Cuyo y el Norte argentino encabezan el ranking de morosidad. La Rioja lidera a nivel nacional con 26,0% de deudores en mora.
Le siguen Santa Cruz (23,8%), San Luis (23,1%), San Juan (22,1%) y Catamarca (22,1%). Todas superan ampliamente el promedio nacional.
Qué explica esta escalada de la morosidad
Los analistas del Instituto Argentina Grande vinculan esta dinámica a dos factores centrales. Por un lado, la caída sostenida del salario real, tanto en el sector público como en el privado registrado.
Por otro lado, el mantenimiento de altas tasas de interés activas aplicadas al crédito al consumo hace imposible que los deudores puedan salir del círculo vicioso de refinanciaciones y moras crecientes.
Los sueldos no alcanzan. Los intereses son prohibitivos. Y cada vez más argentinos quedan atrapados en un sistema que no ofrece salida.
La morosidad dejó de ser un problema de casos aislados para convertirse en un fenómeno de masas. Con 3,4 millones de deudores irrecuperables, el sistema financiero argentino enfrenta un desafío sin precedentes recientes.